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De 20 a 80 millones: así fue la histórica subasta de la española La Nevera Roja

La puja disparó su precio casi cinco veces por encima de la última valoración de un año atrás.

De 20 a 80 millones: así fue la histórica subasta de ‘La Nevera Roja’

De 20 a 80 millones: así fue la histórica subasta de ‘La Nevera Roja’

Una puja en toda regla. La venta de la española ‘La Nevera Roja’ al titán alemán Rocket Internet se convirtió a comienzos de este año 2015 en una subasta en la que participaron los tres grandes grupos del sector online de comida a domicilio. Una pugna que disparó su precio hasta los 80 millones de euros. Esa cifra suponía casi quintuplicar la ‘factura’ final respecto a la última valoración acordada tan sólo un año antes. Una cantidad histórica para el ecosistema nacional.

Un sector, el de la comida a domicilio, en plena ebullición con grandes multinacionales ávidas por controlar el mercado español. Un proyecto con un crecimiento exponencial de negocio. Y un intermediario que ejerció como ‘maestro de ceremonias’. Esos fueron los ingredientes de la historia de la operación. Una venta cuyas ‘interioridades’, más allá de lo ya comentado por sus fundadores en los primeros meses tras el cierre de la operación, han sido relatadas a EL ESPAÑOL por dos de las partes relevantes en ella.

A un lado está uno de los inversores de referencia, Nicolás Luca de Tena, fundador de Multiasistencia, vendida en 2010 por unos 200 millones y cabeza visible del holding NextChance Group, donde han nacido otros proyectos menos conocidos como TheRanking.com o Eldeseazo.com. Al otro, Francisco Velázquez, fundador y presidente de Axon Partners, grupo que ejerció como ‘maestro de ceremonias’ en la subasta.

Primeros pasos

La historia arranca cuatro años antes, cuando dos exconsultores de PwC, José del Barrio e Íñigo Juantegui, ponen en marcha una plataforma para pedir comida a domicilio por internet. Arranca con el apoyo del CEO de Telepizza, Pablo Juantegui, y del exvicepresidente de Navision Software, Fernando del Barrio, junto con otros inversores de la consultora Accenture.

Fue en 2013 cuando recibió un respaldo inversor destacado. Dos millones de euros aportados por los socios actuales y, sobre todo, por Luca de Tena. La valoración a la que se cerró, según explica a EL ESPAÑOL este último, es 7 millones. “Dije tres veces que no, porque no veía claro el proyecto, hasta que a la cuarta invertí”, reconoce el empresario.

Dije tres veces que no, porque no veía claro el proyecto, hasta que a la cuarta invertí

Un año más tarde logran una nueva inyección de 6 millones de euros. Además de la aportación del grupo mediático Mediaset, que aportó una importante campaña de publicidad en televisión a cambio de acciones, Nicolás Luca de Tena subió su apuesta. “Esta ronda me convirtió en el mayor accionista”, recuerda. En esta inyección de capital, la valoración rondó los 15 millones de euros.

Una negociación intensa

El movimiento llega unos meses después. El sector se encontraba en pleno terremoto. Tres grupos –Just Eat, Delivery Hero y Rocket Internet- se habían lanzado a una carrera de adquisiciones para crecer en mercados controlados por una compañía local.

La oferta de buscar una venta parte de nosotros cuando vemos que hay varias operaciones grandes a nivel mundial

En España, ese lugar lo ocupaba La Nevera Roja. Sin embargo, ésta no se encontraba en venta. Así lo confirma a este periódico Francisco Velázquez, de Axon Partners. “La oferta de buscar una venta parte de nosotros cuando vemos que hay varias operaciones grandes a nivel mundial”, reconoce.

Y es cuando arranca una intensa negociación en la que entra en acción Axon Partners, quien había vendido activos de Just Eat en India a un precio alto y tenía experiencia en el segmento de comida a domicilio por internet. “Fuimos a ver a 5 o 6 compañías del sector para convencerlos sobre la idoneidad de comprar esta compañía”, precisa Velázquez. De ellos, tres muestran serio interés. El precio con el que se comienza se acerca a la última valoración. Aunque muy pronto empieza a crecer. “Todo comienza a un 20% del precio que al final se logra”, explica.

“Fue una subasta al alza totalmente; como la de un cuadro que adquiere mucho valor o como cuando varios clubes de fútbol están interesados por fichar a un futbolista estrella”, relata Luca de Tena. El resultado: el precio final se quedó en 80 millones y la compradora fue Rocket Internet.

¿Cuánto eran esos 80 millones? Se trataba de uno de los mayores importes pagados en el sector de internet en la nueva etapa tras el pinchazo de la burbuja puntocom del año 2000. Pero además representaba un múltiplo altísimo para los inversores. Para el caso de Luca de Tena multiplicaba por entre 5 y 6 su inversión. “Fue brutal”, reconoce.

“No era un precio irracional”

Es un precio alto, muy alto. Sin embargo, no se trata de algo “irracional”, según el presidente de Axon Partners. “La compañía estaba muy bien y puede generar eso y más perfectamente, porque el mercado da para eso y para bastante más”, reconoce. Para ellos, la dificultad estuvo en fijar el precio pues “es complicado tasar porque hay que entender por qué vale eso”.

La compañía estaba muy bien y puede generar eso y más perfectamente, porque el mercado da para eso y para bastante más

Según él, la compañía tenía muchos ‘activos’ que justificaban un precio alto. El número de usuarios y su recurrencia eran su particulares ‘tesoros’. Pero sobre todo el negocio que generaban. “Estaban logrando una facturación bruta mensual de más de 6 millones de euros”, recuerda Velázquez. Si se completa esa proyección y se descuenta la comisión de hasta el 15% cobrada por la tecnológica, se trata de un volumen de negocio neto anual de más de 7 millones de euros.

Los fundadores, ‘protegidos’

Tras la entrada de varios socios en su corta trayectoria –en el momento de la venta eran en torno a una quincena-, los fundadores habían perdido una parte destacada de sus acciones en la compañía. Su dilución había sido alta. Pero, tal y como reconocen tanto Vázquez como Luca de Tena, se acordaron unas medidas de corrección para compensar y que lograran un buen retorno tras la venta.

“Se protegieron muy bien; su dilución fue importante pero hasta cierto punto, porque la prima que tenían les compensó bastante”, recuerda el inversor de referencia. Para él, se trata de un “caso especial” pues desde el comienzo hubo un “buen ambiente” entre todos los accionistas.

Un nuevo fondo

Parte de esas plusvalías generadas por esta histórica venta se han visto reflejadas en un fondo de inversión que hoy por hoy cuenta, según explica Luca de Tena, con más de 7 millones de euros para invertir. Su nombre: Samaipata. Él participa junto con muchos de los inversores (y los fundadores) de La Nevera Roja.

Su primera inversión es Deporvillage, una compañía de comercio electrónico de artículos deportivos. “Pero se están analizando de manera exhaustiva otras cuatro inversiones”, reconoce Luca de Tena, quien cree que se trata de “un fondo pequeño pero, a la vez, el embrión de algo grande”.

Luca de Tena: "Lo mío ha sido pura suerte"

Fundó en los años 80 una compañía del sector de las aseguradoras, Multiasistencia, que vendió por 200 millones de euros al capital riesgo a principios de esta década. Fue ahí cuando arrancó su corta pero intensa relación con el sector de internet. Es Nicolás Luca de Tena, inversor de dos de los proyectos más destacados del internet español, Jobandtalent y La Nevera Roja.

Nacido en la ‘rama sevillana’ de los Luca de Tena (y sin ninguna relación directa con los dueños del grupo mediático Vocento), hoy se encuentra al frente de NextChance, un hólding inversor que cuenta con internet como uno de sus pilares. La sociedad invierte de dos formas en estas compañías: directamente en las rondas de financiación o entrando como accionista en grandes fondos especializados como Amérigo de Telefónica (cuya gestora es Kibo Ventures).

Su primera experiencia en internet se llamó Theranking.com en 2011. Se trataba de una plataforma en la que se podía votar por categorías en clasificaciones certificadas a nivel internacional. “Tuvo mucho éxito con 4 millones de usuarios pero no había recurrencia”, explica. Tras el fiasco, decidió evolucionar hacia Critizen, una aplicación para protestar ante las empresas. Ahora lleva a cabo la tercera vuelta de tuerca. “No sé si para cerrarlo todo por fracasados o para tener éxito”, apunta. Se trata de TicketChat, un ‘Whatsapp’ para blogueros, youtubers o medios de comunicación “con los que rentabilizar chats con la audiencia”. Arrancan con un equipo comercial de cuatro personas en Nueva York y otras 15 en España (este último perteneciente a TheRanking).

Esa primera experiencia despertó su “gusanillo” inversor. Y aterrizó, primero, en Jobandtalent y después en La Nevera Roja. A la primera, dedicada al empleo online, acudió en 2012. Ahora, su valoración es mucho mayor tras varias rondas de financiación. “Son múltiplos muy importantes”, recuerda. La próxima ronda que negocia con fondos internacionales, según confirma, la elevará mucho más.

Pese a que cuenta con participación en otros proyectos más pequeños y con menos relevancia, su presencia en estas dos startups siendo un gestor de un patrimonio familiar (lo que se conoce como family office en el sector) es llamativa. Él no le da más importancia. “Sólo lo puedo contar desde el punto de la humildad; he tenido suerte porque me salieron bien pero me podían haber salido mal”.

Su portfolio de empresas tecnológicas se completa con otras como Flirty, un portal de ‘dating’ u otras como Billing, de facturación en la nube. “Soy un inversor atípico, porque voy un poco por libre”, reconoce. Busca pocas inversiones, pero de mucho riesgo. “Me importa menos el riesgo y me importa más el potencial; por decirlo de otra manera, una inversión ‘aburrida’ no nos compensa”, recuerda.