París 13-N

Los ataques de París se apoderan de la cumbre del G20

Los líderes mundiales se reúnen en Turquía. En esta ocasión, el terrorismo irrumpe en la cita de manera imparable. 

El presidente EEUU saluda a su homólogo turco.

El presidente EEUU saluda a su homólogo turco. Reuters

“La agenda está totalmente secuestrada por lo que sucedió en París”, afirma Yossi Mekelberg, analista del think tank británico Chatham House y director del programa de Relaciones Internacionales de Regent’s University London, acerca de la reunión de líderes mundiales que se celebra este domingo y lunes en Turquía.

La cumbre del G20, que integra a una veintena de potencias como Estados Unidos, Rusia, Francia e India, se celebra después de que el viernes una cadena de ataques terroristas en París reivindicados por el Estado Islámico dejase al menos 129 muertos y cientos de heridos.

Si bien el G20 se ha centrado tradicionalmente en cuestiones económicas, en esta ocasión la lucha contra el terrorismo ocupará un lugar principal en las discusiones, empezando por una cena de trabajo el domingo noche. Dos ministros representarán a Francia en el encuentro, ya que el presidente galo, François Hollande, canceló su cita tras los atentados. España, que no forma parte del Grupo de los Veinte, acude este año como invitada.

“No sé qué decisiones pueden salir de la conferencia pero al menos se tomará una declaración de principios”, Jean-François Daguzan, director adjunto de la Fundación para la Investigación Estratégica de París. “Me parece temprano para imaginar propuestas operacionales. A mi juicio estamos en el terreno de lo simbólico”, asegura el experto francés, que considera que la expansión del terrorismo requiere de una respuesta conjunta por parte de los Estados.

Mekelberg, de Chatham House, coincide en que más que una lista de medidas concretas, la cumbre producirá una hoja de ruta en la lucha contra el terrorismo global. “No se puede dar una respuesta detallada 48 horas después”, afirma. El analista, natural de Israel, opina que los líderes mundiales deben dejar claro en la cumbre que el desarticulamiento del terrorismo es una prioridad y enviar “mensaje claro de determinación, de unidad".

"Aquí en el G20 estamos mandando un mensaje de que somos más fuertes que cualquier forma de terrorismo", ha dicho el domingo la canciller alemana, Angela Merkel.

Mekelberg subraya que el mensaje que se mande debe ser también de "reflexión". El terrorismo es un problema complejo que exige una solución holística que no puede reducirse a responder con violencia, afirma. “No hay solución militar para esto. Las fuerzas de seguridad pueden ser parte de la solución, pero no la solución. La solución es a largo plazo y [debe] lidiar con las causas (...) dónde está la radicalización y cómo afrontar esa radicalización”. Daguzan, el experto francés, asegura también que combatir la radicalización es clave.

Las potencias mundiales acordarán aumentar el control de sus fronteras y la seguridad aérea, informa Reuters basándose en el borrador de un comunicado. De hecho, la crisis de refugiados será también un tema de discusión en el encuentro mundial, especialmente después de que el fin de semana se publicaran informaciones de que uno de los terroristas de París pudo haber entrado a por las rutas que siguen los solicitantes de asilo. 

Pero se espera que los atentados del viernes se traduzcan también en una mayor presión militar sobre Siria e Iraq. El Gobierno galo ha calificado los atentados del viernes de acto de guerra. Por su parte, EEUU se ha comprometido a trabajar con Francia para intensificar la ofensiva aérea contra el Estado Islámico.

“Me parece que podemos asistir a un aumento importante de la actividad militar en Siria por parte de los americanos”, dice Daguzan, de la Fundación para la Investigación Estratégica de París. El experto considera, sin embargo, que EEUU no enviará a tropas de tierra a pelear contra los yihadistas y restringirá su actividad a la guerra aérea y al entrenamiento de fuerzas locales.

Respecto a Francia, que bombardea ya al Estado Islámico, Daguzan opina que su país aumentará su ofensiva en los próximos días pero no podrá mantener una operación intensa a largo plazo por el desgaste de las operaciones que desarrolla en África. En la noche del domingo, las autoridades francesas informaron de un ataque aéreo galo al baluarte terrorista de Raqqa. 

La resolución de la guerra en Siria, que se alarga ya cuatro años, estará también sobre la mesa en el encuentro del G20. La comunidad internacional está dividida respecto a si el proceso de Paz debe incluir al presidente sirio, Bashar al Asad. En una reunión bilateral este domingo, los presidentes de EEUU y Rusia, Barack Obama y Vladimir Putin, han acordado la necesidad de un alto al fuego entre el Gobierno de Asad y los rebeldes y una posterior transición política, informa Reuters citando a una fuente gubernamental estadounidense.

Los expertos consultados por EL ESPAÑOL divergen sobre si se encontrará pronto una vía para alcanzar la paz en Siria y el papel de al Asad. “Una solución aceptada por todos no es realista en este momento, porque el porvenir de Bashar al Asad siempre es el punto duro de las negociaciones”, opina Daguzan. Por otro lado, Mekelberg piensa que los países no contemplan en este momento reemplazar a Asad.

Está por ver qué papel jugará Turquía en el conflicto y en la lucha contra el terrorismo, ya que hasta ahora se ha mostrado relativamente “amable, según Daguzan, de cara al Estado Islámico y ha atacado a las fuerzas kurdas, que combaten al EI y acaban de arrebatarle la ciudad iraquí de Sinyar.