EL PING-PONG DE EL ESPAÑOL

Rivera: "No me he drogado en mi vida, la gente es muy cabrona"

El líder de Ciudadanos aceptó pasar por el confesionario del ping-pong: contestó a todo, mostró buen hacer con la raqueta y perdió el reto.

Rivera, en el calentamiento previo al partido.

Rivera, en el calentamiento previo al partido.

Albert Rivera tiene una buena derecha, pero coge la pala con la izquierda. ¡Un jugador de ping-pong de centro! Igual que Nadal, se cubre el revés y con su drive ataca a su adversario. El reto que se le plantea, suscribirse a EL ESPAÑOL en caso de perder, le parece un buen negocio porque era algo que iba a hacer en cualquier caso. Le gusta jugar con los efectos. Alterna el liftado con el cortado. Tiene mimbres de talento, luces y sombras, golpes ganadores al fondo de la cancha y fallos garrafales que terminan con la pelota muy lejos de la mesa, pegando incluso en la pared. Puede percibirse la técnica que un día existió. “Me gusta jugar al tenis siempre que puedo, pero hace mucho que no juego a ping-pong”. Empieza el partido.

El otro día le proponía a Pablo Iglesias un reto. Si ganaba el partido, yo votaba a Podemos en las generales. Si perdía, tenía que suscribirse a EL ESPAÑOL. ¿Acepta la apuesta?

¡Hecho! Me juego un voto en esta partida y vosotros una suscripción. Pero claro, me habéis puesto aquí a un machaca -dice entre risas mirando a Pedro J.-.

A bote pronto, ¿izquierdas o derechas?

Con la mano izquierdas y la pelota en la derecha.

¿Y políticamente?

Estoy en el centro.

¿Marca blanca?

No. ¡Marca premium! Oye, si te cansas, pon a Pedro J. a jugar.

¿Felipe González o José María Aznar?

Me quedo con Felipe. Seguramente es el líder con más capacidad política que ha habido en España, a pesar de sus sombras.

¿Está cómodo?

Hombre, lo de la camisa es jodido para jugar al tenis.

Ya sabe que Nadal tiene problemas con la ropa interior. ¿Usted es más de boxer o slip?

Tengo las dos cosas, pero más slip. Vengo del mundo de la natación.

Albert Rivera y Pedro J. Ramírez, en el ping pong de EL ESPAÑOL.

Albert Rivera y Pedro J. Ramírez, en el ping pong de EL ESPAÑOL.

La dieta es importante para jugar al ping pong. ¿McDonald's o Diverxo?

McDonald's de vez en cuando.

A la hora de ligar, ¿el tímido o el lanzado del grupo?

Soy más de que vengan.

Eso es muy cómodo.

Es que me da pereza ir.

¿Y políticamente?

Me va a tocar ir a pedir apoyos, o eso creo.

El otro día decía Pablo Iglesias en el ping-pong de EL ESPAÑOL que no tenía tiempo para el amor. ¿Qué tal va lo suyo?

Una cosa no quita la otra. Estoy comprometido con mi pareja y también con mi país.

¿La conoció por tierra o por aire?

Por los dos sitios.

¿Barça o Madrid?

Soy del Barça.

¿Guardiola o Mourinho?

Ni Guardiola es tan bueno, ni Mou tan malo.

¿Rumba o sardana?

Que me perdonen los que bailan sardana, pero me gusta más la rumba.

¿Finlandia o Estados Unidos?

Aunque estuve de intercambio en Finlandia, me quedo con EEUU.

¿Malasaña o barrio Salamanca?

Para tomar algo, Malasaña. Para dormir tranquilito, barrio Salamanca.

¿Pymes o IBEX 35?

Soy hijo y nieto de autónomos, así que soy de Pymes. No me lo perdonarían. Oye, ¡tienes que trabajar ese revés!

“Te ha pillado el talón de Aquiles” -dice Pedro J. al redactor-. ¿House of cards o Juego de Tronos?

Me quedo con El Ala oeste de la Casa Blanca.

Ahora que estamos en el confesionario del ping-pong, hablemos de aquel vídeo de celebración del 27-S. ¿Qué ocurrió ese día?

No sé de qué vídeo hablas.

Lo sabe perfectamente.

Te voy a contestar directamente. No me he drogado en mi vida. Lo digo porque la gente es muy cabrona.

¿Qué me dice de aquel cartel electoral en el que salía tapándose el mazapán? ¿Gimnasio o photoshop?

De gimnasio había poco. Ya no estaba en mis mejores momentos. Pero con 26 años, y si juegas un poco a waterpolo, algo queda.

(Tras perder el partido) Ha estado muy bien. Me iba a suscribir de todas formas. Además, he sudado un poco.

Rivera, intentando retomar un partido difícil.

Rivera, intentando retomar un partido difícil.