DEL SECTOR PÚBLICO AL PRIVADO

Ignacio González se da de alta como abogado en Madrid

Es miembro en el Consejo Consultivo y desde el 9 de octubre aparece como ejerciente en el Colegio de Abogados de la región que dirigió

Ignacio González se pasa a la abogacía.

Ignacio González se pasa a la abogacía. Getty

No responde al típico caso de puerta giratoria, al menos de momento. El expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, quiere asegurarse un posible futuro en la abogacía tras llevar más de veinte años dedicado a la vida pública. A falta de los trámites burocráticos definitivos para que la Comunidad de Madrid elimine el Consejo Consultivo en el que se incorporó en julio, González ya ha movido ficha para no quedarse en el paro y se inscribió en el Colegio de Abogados de Madrid, el paso previo que necesita para poder ejercer la abogacía como uno más del sector.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, el que hasta junio fue máximo dirigente popular en Madrid, con número de colegiado 87.759, actualizó el 9 de octubre su situación para poder ejercer como abogado. El sucesor de Esperanza Aguirre en la Real Casa de Correos sigue siendo secretario general del PP regional y gana 8.500 euros mensuales como consejero permanente del órgano consultivo dependiente de la Comunidad de Madrid a la que tienen derecho ingresar todos los expresidentes.

El pacto de Ciudadanos para garantizar la investidura de Cristina Cifuentes incluía el cierre de este órgano y, previsiblemente, solo funcionará hasta diciembre. Según ha podido saber este diario, González prefiere no ocupar la plaza que consiguió por oposiciones en 1984 como técnico superior del Ayuntamiento de Madrid y prefiere optar por montar su propio negocio.

No obstante, un portavoz del expresidente resta importancia a este hecho y asegura que "no tiene ningún bufete de abogados". Por ahora. Las mismas fuentes aseguran que el secretario general del partido está valorando "algunas ofertas de trabajo que le han salido" desde que abandonó la primera línea de la política, "aunque aún no tiene nada claro".

Ignacio González no sería el único político en dar este salto al asesoramiento jurídico privado, un cambio de chaqueta que otros políticos como Miquel Roca, Jordi Sevilla, Ángel Acebes y José María Michavila ya hicieron.

La consultoría estratégica de su mujer

Con este movimiento, González sigue los pasos de su mujer, Lourdes Cavero, que abrió en verano del año pasado una consultoría estratégica internacional con Andrés Gómez, el que fuera director de gabinete de Arturo Fernández en CEIM. Los dos lobistas se dedican a “ser un apoyo fundamental para el empresario extranjero que llega a España” y en su página web se presentan como un equipo “con treinta años de experiencia profesional, con un profundo conocimiento de la realidad empresarial e institucional española”.

Ignacio González no podrá desprenderse de sus obligaciones políticas tan pronto como pierda su condición de consejero permanente. Compañeros del PP de Madrid aseguran que “su obsesión” es dejar la Secretaría General desde que Mariano Rajoy no le eligió como candidato para revalidar su puesto en la Presidencia de la Comunidad. “Solo sigue porque Esperanza Aguirre le ha pedido que no abra un nuevo frente ahora, como están las cosas”, aseguran fuentes internas del partido a este diario.

Un polémico WhatsApp

Ignacio González acudió al último comité de dirección y se quejó de que el grupo parlamentario popular no tuviese una estrategia clara en la comisión de investigación abierta en la Asamblea de Madrid para dirimir todas las responsabilidades políticas que él y otros altos cargos tuvieron en casos de corrupción como Gürtel y Púnica. El encontronazo se supo por un WhatsApp que envió el portavoz del PP en el Parlamento, Enrique Ossorio, a un grupo reducido de diputados. El mensaje, que publicó en exclusiva EL ESPAÑOL, sirvió para que Esperanza Aguirre pidiera a Cifuentes la destitución inmediata de su portavoz que, a su vez, busca al filtrador del mensaje para que el partido le “sancione” por “desleal”.

Con el PP de Madrid partido en dos, Aguirre no podrá dejar la presidencia del partido ni González la secretaría general hasta la primavera de 2016, cuando la dirección nacional del partido ha dado permiso para que se celebren los congresos regionales del que saldrán los nuevos líderes. Nadie discute que tomará el relevo en la cúpula del partido Cristina Cifuentes, aunque el ala más aguirrista confía en que la lideresa tutele uno de sus discípulos para dar la última batalla. “No se va a rendir y no se lo va a poner fácil, pero la ganadora indiscutible será la presidenta de la Comunidad, que es la que tiene presupuesto y puestos a repartir”. La guerra, lejos de enterrarse, sigue más abierta que nunca.