VISITA INSTITUCIONAL A MONCLOA

Cifuentes alecciona a Rajoy sobre cómo pactar con Ciudadanos

El presidente se interesa por el idilio en Madrid del PP con el partido de Albert Rivera, que les exigió firmar un decálogo irrenunciable

Cifuentes, durante su comparecencia en La Moncloa.

Cifuentes, durante su comparecencia en La Moncloa. Efe

Ha sido en una visita institucional de la presidenta de la Comunidad de Madrid a la Moncloa cuando el presidente del Gobierno ha aprovechado para preguntar a Cristina Cifuentes sobre las impresiones personales que tiene de su pacto con Ciudadanos en la región y la jefa del Ejecutivo madrileño le ha reconocido que está siendo “muy satisfactoria”. Mariano Rajoy se niega a hablar de posibles pactos electorales, pero los populares han modulado su discurso y ya no acusan a Albert Rivera de ser el líder de un partido “de centro-izquierda”. Ahora resaltan más las cosas que les une que las que les separa, “y nos une lo esencial”, ha reconocido Pablo Casado este lunes tras un largo Comité de Dirección del PP.

Para que Cristina Cifuentes fuera presidenta de la Comunidad, el PP firmó el decálogo de condiciones irrenunciables que le exigía Ciudadanos. La investidura también se saldó con la salida abrupta de dos consejeros del Gobierno del todavía presidente, Ignacio González: Lucía Figar y Salvador Victoria, implicados en la Operación Púnica justo cuando la presidencia aún pendía de un hilo. Fue también por exigencia de la formación naranja que se proceda a eliminar el Consejo Consultivo, un órgano que hasta ahora garantizaba trabajo vitalicio a los expresidentes como Alberto Ruiz Gallardón, Joaquín Leguina y el propio González.

El interés del presidente en cómo gobierna su partido la Comunidad de Madrid con el apoyo de Ciudadanos llega después de que el PP maneje encuestas que indican que el partido de Rivera crece, pero manteniéndose aún lejos del PSOE. El problema para los populares es que la marea naranja todavía “no ha tocado techo”, aunque están convencidos de que su subida será a costa de la bajada del PSOE. Muy satisfecho con la posición que mantiene Rajoy en la crisis catalana, la dirección nacional del PP confía en que su formación subirá “un punto cada semana” hasta el inicio de la campaña electoral, donde se jugarán el resto.

En la formación popular nadie discute que la suya será la lista más votada y confían en que Ciudadanos respetará que intenten formar gobierno. No será negociable la candidatura de Rajoy a la presidencia. Ya lo advirtió el ministro Alfonso Alonso hace unos días: “Sería inaceptable” que Ciudadanos cambie el cabeza de cartel. Rivera también descarta esta exigencia, aunque todo dependerá del resultado final tras el 20-D y de quién está en condiciones de pedir qué. O, si no, que le vuelvan a preguntar a Cristina Cifuentes. 

Un posible 'cara a cara'

El director de campaña, Jorge Moragas, todavía estudia con su equipo cuál es el formato que más favorece al presidente del Gobierno para enfrentarse a sus adversarios políticos ante la opinión pública. Según ha podido saber EL ESPAÑOL, una parte del equipo de campaña está a favor de que Rajoy acepte un 'cara a cara' con Pedro Sánchez, un terreno favorable para el presidente del Gobierno por el historial del PSOE en el Gobierno. Aunque todavía no hay nada cerrado, nadie aconseja un debate a cuatro con Pablo Iglesias ni Albert Rivera, porque “los nuevos saldrían reforzados”.

Mientras ultiman los flecos del programa electoral y cierran quiénes son los cabezas de lista, el objetivo del PP es reforzar el papel institucional de Mariano Rajoy frente a los demás líderes políticos, “que no han gestionado un euro público en su vida”, según remachó Casado. Intentarán sobresalir en la campaña mostrando un candidato que además es presidente del Gobierno, una persona que, a su juicio, encarna “la humildad y la responsabilidad”.

Foto con los presidentes autonómicos

Además de un pacto de Estado de los líderes de la oposición contra los independentistas, Rajoy también busca el apoyo de los presidentes autonómicos para ejercer una presión todavía más fuerte contra los separatistas. Su compañera y amiga, Cristina Cifuentes, se puso este lunes del lado de su líder en la estrategia marcada contra Mas. “Es acertada, porque es inclusiva y busca que vayamos en la misma dirección. Una estrategia de unidad frente a quienes plantean de manera unilateral la secesión de una parte de España y están haciéndolo al margen completamente de la constitución y del sistema legal”, añadió.

Tras la presidenta de Madrid, pasaron por la Moncloa el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig (PSOE), y el cántabro, Miguel Ángel Revilla (PRC), que obsequió a Rajoy con sus clásicas anchoas. Con estas comparecencias, el presidente del Gobierno busca la foto con todos los líderes autonómicos para venderse como el único líder capaz de poder hacer frente al secesionismo catalán… aplicando, o no, el artículo 155 de la Constitución.