Energía

La energía fotovoltaica se atasca en España

El crecimiento de la fotovoltaica se atasca mientras sector y Ejecutivo se enfrentan en los tribunales por el autoconsumo.

Planta de energía solar en Sanlucar la Mayor (Sevilla) en 2007

Planta de energía solar en Sanlucar la Mayor (Sevilla) en 2007 Getty Images

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22 Megavatios (MW). Esa fue la potencia fotovoltaica que se instaló en España durante el pasado año. Lejos quedan los 2.800 MW que se llegaron a instalar en 2008, justo después de que estallara el boom de esta energía al calor de las primas. En 2015, según Unef, la patronal del sector, los datos seguirán al mismo ritmo y sólo se instalarán otros 20 MW.

Este ligero repunte pone de relieve, a juicio del sector, que la nueva regulación del autoconsumo fotovoltaico no va a ser el impulso que necesita la fotovoltaica para volver a despegar. Más bien al contrario. Un choque de planteamientos entre Ejecutivo e Industria que, además, acabará decidiéndose en los tribunales.

En los últimos cinco años, el crecimiento de la potencia fotovoltaica instalada en España ha sido muy lento pero constante. Actualmente, la capacidad del sistema fotovoltaico español es de 4,7 Gigavatios (Gw). En 2008 era de 3,4 GW, pero un año antes era de sólo 0,7 GW. La potencia instalada se multiplicó por más de cinco en sólo 12 meses, en parte mediante pequeñas plantas fotovoltaicas que hoy atraviesan dificultades para lograr ser rentables.

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"Todas las plantas vendibles, se están vendiendo", reconoce el director general de Unef, José Donoso. Pueden cerrarse operaciones, porque hay fondos de inversión, sobre todo de los especializados en infraestructuras, que buscan posicionarse en el sector. Pero también fondos buitre, aquellos que buscan operaciones de alto riesgo.

China, Japón y EEUU, al frente del crecimiento

Mientras en España la potencia instalada sólo ha crecido un 0,47% en el último ejercicio, en otros países se sigue un camino muy diferente. En 2014 se batió un nuevo récord con la instalación de 40 GW fotovoltaicos, con tres países como exponentes de la apuesta por esta energía: China, Estados Unidos y Japón. De hecho, Asia está liderando la apuesta por esta tecnología, ya que allí se ha instalado el 51% de la nueva capacidad fotovoltaica.

Sólo China, supuso la cuarta parte de la nueva potencia fotovoltaica (10,6 GW). El gigante asiático crece a un ritmo del 37% gracias, sobre todo, al desarrollo de grandes plantas fotovoltaicas. Un repunte similar al de Japón, que el pasado año elevó un 40% la potencia instalada gracias, en gran medida, a que el Gobierno también está impulsando esta energía a través de primas.

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Algo parecido ocurre en Estados Unidos. Allí ya hay 18,3 GW de potencia instalada, tras instalar 6,2 GW durante todo 2014. Más del 60% del total se debe a grandes instalaciones que en España, por el momento, no van a impulsarse.

Choque por el impuesto al sol

Mientras la fotovoltaica crece a pequeños pasos, sector y Gobierno ya no ocultan su enfrentamiento por la nueva regulación del autoconsumo. El 9 de octubre, el Ejecutivo de Mariano Rajoy reguló por primera vez esta modalidad de autoabastecimiento energético. Ya existía, pero hasta ahora era alegal.

El sector critica, sobre todo, el denominado “impuesto al sol”. No se trata de un impuesto como tal, sino de los costes y peajes que deben asumir quienes decidan producir su propia energía (peajes por uso de las redes, el llamado déficit de tarifa -que es la deuda del Estado con las eléctricas por la supuesta diferencia que hubo durante años entre el precio de la luz y el coste de producirla- y las primas a las energías renovables). El Gobierno considera que quien autoconsume debe ser solidario con el sistema para no perjudicar al resto.

Sin embargo, la industria cree que esta medida es, entre otras cosas, un lastre. Sin estos peajes, estiman que la potencia instalada podría subir desde los 20 MW que se esperan para este año, hasta 100 y hasta 400 MW en 2020, cuando creen que podría alcanzarse una “velocidad de crucero”.

Con esos 100 MW calculan que, siempre que se quitaran los peajes, los costes del sistema se verían reducidos en 2,6 millones de euros. “No parece una carga insoportable para nadie" ya que, señalan, los ingresos totales del sistema ascienden a 18.000 millones de euros.

Para frenar el real decreto del Gobierno, la patronal ultima una batería de medidas legales que pasará, principalmente, por un recurso ante el Tribunal Supremo. Este se basará en que la nueva regulación choca con una norma de rango superior, la ley del sector eléctrico. “Un consumidor no debe pagar más que otro y con esta regulación quienes autoconsuman deberán pagar más. Es una contradicción”, recalca José Donoso. Unef también cuestiona que la nueva regulación sea retroactiva y vulnere directivas europeas, como la relacionada con la eficiencia energética.