Elecciones generales 2015

Las diez respuestas que dio Rajoy al desafío soberanista catalán

Tardó tres días en valorar la consulta del 9 de noviembre y menos de tres horas en responder a una moción sobre la independencia.

La diada, del 2015.

La diada, del 2015. Reuters Barcelona

Mariano Rajoy ha manejado sus propios tiempos cada vez que el independentismo catalán ha embestido esta legislatura. Pero la cercanía de las elecciones del 20-D y el mal resultado del Partido Popular en Cataluña han forzado al presidente del Gobierno a reaccionar más rápido de lo que solía hacerlo. Rajoy tardó tres días en valorar la consulta del 9 de noviembre. Menos de un año después, ha respondido en apenas tres horas a una moción sobre la independencia prácticamente idéntica a otras aprobadas anteriormente.   

A continuación recordamos cómo ha afrontado el jefe del Ejecutivo los principales hitos del proceso separatista en Cataluña:

La Diada del 2012

Un día antes del 11 de septiembre del 2012, Rajoy se sentó en el plató de TVE y aseguró que España no necesitaba "líos ni disputas" cuando le preguntaron por la manifestación a favor de la independencia convocada en Cataluña. 

La protesta, convocada por la ANC, desbordó todas las previsiones y el presidente se encontró con un verdadero lío. Una semana después, sin haber valorado la manifestación, recibió al presidente de la Generalitat, Artur Mas, en Madrid. Rajoy rechazó la propuesta de pacto fiscal y Mas convocó elecciones anticipadas con la vista puesta en la celebración de un referéndum independentista.

Elecciones noviembre del 2012

Rajoy tardó más de un mes en viajar a Cataluña tras la Diada del 2012. El presidente acudió el 27 de octubre para un acto de campaña. El resultado de las urnas dejó a CiU tocado, pero no hundido. El partido de Mas perdió 12 escaños (pasó de 62 a 50 escaños). 

Rajoy tardó un día en hablar del resultado de las urnas. Lo hizo a puerta cerrada en el Comité Ejecutivo Nacional. Las palabras que trascendieron fueron muy críticas con Mas: "Los que llevamos tiempo en política nunca habíamos visto nada así", dijo a sus compañeros de partido. "La estrategia política de Mas ha sido un fiasco".

Cataluña se declara soberana en 2013

Mas sacó adelante el acuerdo de gobierno con ERC y el 23 de enero del 2013, el Parlament aprobó una declaración de soberanía de Cataluña, que reconocía este territorio como "sujeto político y jurídico" para decidir sobre su autodeterminación.

En este caso, el Gobierno recurrió a la vía judicial y optó por impugnar esta declaración al Tribunal Constitucional. Lo hizo más de un mes después, en marzo. El Pleno del Constitucional tumbó por unanimidad la declaración. A pesar de la tensión, Mas y Rajoy se vieron tres veces ese año. En todos los casos, evitaron hablar del proceso separatista.

El Congreso debate sobre el 9-N en 2014

Rajoy no delegó en nadie cuando el Parlament catalán llevó al Congreso de los Diputados una petición formal para organizar un referéndum independentista el 9 de noviembre. 

El presidente ordenó una serie de ideas que venía exponiendo de forma esporádica. Cada vez que se reunía con un mandatario extranjero, la pregunta de Cataluña era una constante. Rajoy dijo durante aquel debate que no habría consulta el 9 de noviembre, porque el "Estado no puede ceder una competencia que no tiene».

Referéndum de Escocia

Artur Mas y Mariano Rajoy no votaban en el referéndum de independencia Escocia pero ambos se jugaban mucho con el resultado de las urnas de la región británica. De forma inédita, el presidente del Gobierno comentaba el resultado de un referéndum en un país extranjero. Mariano Rajoy capitalizó la victoria del ‘No’ en una comparecencia enlatada desde su despacho en La Moncloa: “Como ciudadanos europeos celebramos que los escoceses sigan con nosotros”.

Aprobada la Ley de Consultas catalana

La ingeniería legal del presidente de la Generalitat para poder preguntar al pueblo catalán por la independencia fue aprobada por el Parlament tan sólo un día después de las elecciones en Escocia. El presidente reaccionó cuando se puso fecha oficialmente a la consulta para el 9 de noviembre de 2014. En esta ocasión, Rajoy sí salió del plasma para tachar de “antidemocrática” la convocatoria y elevar el tono ante el desafío soberanista: “Mientras yo sea presidente la ley se va a respetar en su integridad”, proclamó en una rueda de prensa desde La Moncloa en la que sí aceptó preguntas y anunció que llevaría al Constitucional el órdago del president.

9-N, Rajoy comparece tres días después

Las palabras del presidente del Gobierno sobre los resultados del “proceso participativo” del 9 de noviembre tardaron en llegar: “Fracaso”, “simulacro” y “propaganda” fueron sus argumentos para restar importancia a una consulta fallida que un año después ha llevado a los juzgados al president. Su declaración institucional sin preguntas tres días después del 9N sembró el desconcierto hasta en las propias filas del Partido Popular.

Reforma exprés del Constitucional en precampaña

Tras improvisar el recambio de Alicia Sánchez Camacho en verano apostando por Xavier García Albiol como candidato a las elecciones “plebiscitarias”, el Ejecutivo de Rajoy diseñó una reforma del Tribunal Constitucional en plena precampaña. El objetivo: frenar a Mas y “garantizar” la inviabilidad de la independencia de Cataluña. Una reforma que se anunció como un golpe de efecto y que entró en vigor semanas después de que las urnas hablarán en Cataluña.

27-S

Todos los líderes de los partidos ‘nacionales’ (PSOE, Ciudadanos, Podemos…) arroparon a sus candidatos en Cataluña la noche en la que se contaron los votos y los escaños… Mariano Rajoy, al igual que ocurrió en los comicios municipales del 25 de mayo, no apareció en el atril de Génova, en su lugar dio la cara Pablo Casado. Su partido acababa de ser vapuleado por Albert Rivera e Inés Arrimadas. 24 horas después, Mariano Rajoy compareció desde La Moncloa para ofrecer “diálogo y lealtad dentro de la ley” al nuevo Gobierno catalán.

La desconexión enchufa al presidente

La aprobación este martes de la resolución que pone la ‘primera piedra’ hacia una hipotética declaración unilateral de independencia ha conseguido la reacción más rápida y contundente de Mariano Rajoy ante el desafío soberanista: “Mientras yo sea el presidente del Gobierno, España seguirá siendo una nación de ciudadanos libres e iguales”.