CATALUÑA

El discurso de Carme Forcadell polariza el Parlament

La intervención de la nueva presidenta anticipa una legislatura llena de conflictos por la independencia.

La elección de Forcadell, muy celebrada por un Artur Mas que espera la suya

La elección de Forcadell, muy celebrada por un Artur Mas que espera la suya

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"Sabíamos que la iba a liar, pero no tanto”. Un miembro de Ciudadanos presente en la cámara este lunes describía así el efecto que ha tenido la intervención de la nueva presidenta del Parlament, Carme Forcadell, en el bloque constitucionalista. El marcado tono independentista y las referencias al fin de la España autonómica han levantado ampollas en el PP, C’s y en menor medida el PSC. Las tres formaciones creen que tanto los miembros de la mesa como su presidenta no garantizarán la pluralidad de la cámara catalana en una legislatura que se prevé especialmente tensa.

Desde las filas de JxS ya se deslizó el viernes que el discurso de Forcadell iba a ser "especial”. La nueva presidenta, de quien en su entorno siempre se destaca su afán de protagonismo, ha acabado pronunciando uno de los discursos menos institucionales que se recuerdan y con una carga política poco habitual. "Cerramos la etapa autonómica. Desde ahora constituimos un parlamento soberano, que quiere representar un pueblo libre”, ha afirmado Forcadell. "De un parlamento regional de competencias limitadas, recortadas y recurridas [pasamos] a un parlamento nacional con plenas atribuciones”. La nueva presidenta del Parlament ha finalizado su discurso con un "¡Viva la república catalana!”.

Los abrazos y las sonrisas entre miembros de distintos partidos no han durado demasiado en la primera sesión parlamentaria. El buen ambiente que se respiraba en el hemiciclo antes de empezar el pleno se ha diluido -al menos, de cara a la galería- con los discursos del presidente de la Mesa de edad, Julià de Jòdar (CUP) y de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell (JxS).

Ha sido precisamente después de las palabras de De Jòdar cuando se ha evidenciado la polarización que dominará el hemiciclo durante los próximos meses. El primer discurso de la legislatura, pronunciado antes de formar la mesa por el diputado de más edad de la cámara, ya ha generado los primeros recelos. Los diputados de PP, C’s, PSC y CSP no han aplaudido la intervención del diputado por la CUP, cuyas palabras también contenían una carga política inusual. De Jòdar ha criticado la transición, ha recordado que él ya se opuso a la Constitución de 1978 y ha finalizado su intervención con un "Son tiempos de libertad, son tiempos de justicia. Viva la tierra”.

El rechazo que genera Forcadell en un sector del hemiciclo se ha percibido incluso antes de su discurso. Los diputados del PP ni siquiera se han levantado de su silla cuando se la ha nombrado presidenta después del recuento de las votaciones.

En las filas populares todavía resuenan unas palabras de Forcadell en las que calificaba al PP y a C's de "enemigos del pueblo catalán" y han optado por escenificar su rechazo desde el primer momento. Los diputados de C’s sí se han levantado pero tampoco han aplaudido. Su discurso, en cambio, ha recibido el apoyo de los diputados de CSP. Incluso cinco parlamentarios de la formación que lidera Lluís Rabell han votado a favor de Forcadell, en un gesto que se interpreta como un guiño a las fuerzas soberanistas.

Finalizado el pleno y el discurso de Forcadell, los líderes de las formaciones constitucionalistas han cargado en los pasillos contra la nueva presidenta del Parlament. El líder del PP, Xavier García Albiol ha calificado su discurso de "disparate”. "No es la presidenta de todos los catalanes y a los diputados del PP no nos representa”, ha asegurado el líder popular. También la líder de C’s, Inés Arrimadas, ha afirmado que el discurso de Forcadell demuestra que no es la presidenta "adecuada”. El líder socialista, Miquel Iceta, ha sido algo más suave pero también ha afeado a Forcadell que no haya separado "sus ideas políticas de su papel institucional como presidenta”.

Las fuerzas soberanistas, en cambio, han celebrado el discurso de Forcadell y han remarcado la mano que ha tendido a las fuerzas constitucionalistas, a las que ha invitado a formar parte de las reuniones de la mesa. En el caso de que estos partidos quisieran acudir a dichas reuniones no tendrían ni voz ni voto ya que el reglamento lo impide.

Es habitual que los presidentes de la cámara, en la sesión de constitución, hagan alguna referencia al momento político que atraviesa Cataluña. La anterior presidenta, Núria de Gispert (UDC), se refirió en el primer pleno de la anterior legislatura a un momento "fundamental para nuestro futuro como pueblo” y defendió el derecho a decidir de los catalanes. "El discurso de Gispert ya apuntaba a un cambio de estilo", explicaba este lunes el diputado popular Santi Rodríguez, que lleva cinco legislaturas como parlamentario. "Pero como hoy no había visto nada igual".

Su antecesor en el cargo, Ernest Benach (ERC), apenas habló de la cuestión nacional en su discurso inaugural de noviembre de 2006. Benach se refirió sobre todo a la modernización de la institución e incluso citó al expresidente Jordi Pujol cuando defendió la labor de los diputados. Eran otros tiempos.