Elecciones generales 2015

Rajoy evita la autocrítica en su balance de legislatura y presume de un aluvión de datos

El presidente se felicita de haber sacado a España de la crisis y asegura estar preparado para frenar la independencia de Cataluña.

Mariano Rajoy, en momento de su rueda de prensa.

Mariano Rajoy, en momento de su rueda de prensa. EFE

Mariano Rajoy seguirá al frente de su formación solo si gana el 20-D. En una comparecencia pública hecha este lunes tras el Consejo de Ministros extraordinario convocado para disolver las Cortes, el presidente del Gobierno ha defendido su legislatura como lo cuatro “años del empleo y la confianza”. El jefe del Ejecutivo no ha hecho ni una sola autocrítica sobre su gestión que ha puesto en duda hasta el presidente de honor de su partido. Se refirió a la corrupción como un mal que asola a la clase política en general, sin referirse en ningún caso a los casos que han sacudido al PP con él a los mandos. Tras ofrecer un aluvión de datos económicos que avalarían su gestión, Rajoy se felicitó de que “España ha superado la crisis” pese a “Cataluña”, “la corrupción” y “la debilidad en Europa”.

El presidente del Ejecutivo quería enviar el mensaje de la estabilidad que ofrece su partido y ha evitado a toda costa nombrar a Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, uno de sus principales dolores de cabeza. “Concluye una de las legislaturas más intensas de nuestra democracia, en la que nuestro país ha demostrado su energía y su capacidad para sobreponerse a una situación complicadísima”. Rajoy se comprometió a que solo intentará formar Gobierno si su formación es la lista más votada y evitó a toda costa hacer quinielas sobre posibles pactos postelectorales. “De momento tengo una prioridad: haré todo lo que sea para poder seguir gobernando, porque es lo que le conviene a España”.

Acompañado de su Consejo de Ministros en pleno menos el ministro de Defensa, que sigue en Canarias por la crisis de la desaparición de los tres tripulantes, Rajoy tampoco quiso responder si debatirá en una mesa con los demás cabezas de lista de otras formaciones, incluido Pablo Iglesias y Albert Rivera: “El debate es mi medio natural”. En ese sentido, el presidente ha asegurado que es el político que más debates electorales ha protagonizado. A continuación, ha pasado la pelota a su jefe de campaña, Jorge Moragas, para volver a sembrar la duda sobre si estaría dispuesto a debatir con sus contrincantes. "Haré lo que me diga mi jefe de campaña... o no".

Uno de los temas en el que sí ha entrado de lleno el presidente ha sido Cataluña. Se ha referido específicamente al “desafío secesionista” y ha defendido la defensa de “la ley y los derechos, con prudencia y proporcionalidad”. Además, ha reconocido que tiene preparados los mecanismos para frenar una declaración unilateral de independencia. Su obligación como presidente, ha reconocido, es tener preparadas las acciones necesarias para frenar cualquier acción encaminada hacia la independencia. No obstante, Rajoy ha señalado que “espera” no tener que tomar “ninguna decisión” en esta dirección, ya que confía en que el “sentido común y la razón” acaben imponiéndose.

En su discurso inicial, el jefe del Ejecutivo dio por superada la crisis y no reconoció ninguna víctima. “Hoy España puede sentirse orgullosa porque ha podido superar la peor crisis sin permitir que nadie se quede al borde del camino”. Además, se felicitaba de que en este tiempo no se han sacrificado las pensiones y no se han suspendido las prestaciones por desempleo.

Habló, sobre todo, de datos. Mientras desgranaba uno a uno sus mayores éxitos, en las pantallas que le flanqueaban se proyectaban los gráficos que el presidente explicaba a continuación. “Hemos pasado de destruir 1.430 empleos diarios en 2011 a crear 1.492 en 2015. Este es el indicador más claro del cambio que se ha producido en estos años”.

En definitiva, Rajoy ha asegurado que esta ha sido una legislatura de “transformación del país”, de cambio “intenso y profundo” a través de numerosas reformas, muchas impopulares, que se han desarrollado con “orden y determinación”.