NUEVO PARLAMENT

Cuando Forcadell decía que Mas era un 'chulo' al servicio del PSOE

La nueva presidenta del Parlament y número dos de Junts pel Sí no ha dejado de protagonizar polémicas durante su vida política.

Carme Forcadell fue la candidata de la indefinición.

Carme Forcadell fue la candidata de la indefinición. EFE

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Carme Forcadell ha sido elegida este lunes nueva presidenta del Parlament de Cataluña. Fue la número 2 de la lista de Junts pel Sí, que agrupaba a CDC, ERC y miembros de la sociedad civil. Forcadell había sido presidenta de la Assemblea Nacional Catalana desde su fundación en 2012 hasta la primavera de 2015. Desde allí ayudó a organizar las cuatro grandes manifestaciones de las Diadas y recorrió pueblos para sumar ciudadanos a la causa independentista. Forcadell parece creer en su mérito. En un cartel de la candidatura de Junts Pel Sí, la descripción que acompañaba su nombre era “Fundadora del movimiento democrático más importante de Europa”.

Forcadell llega ahora a la cabeza del Parlament como miembro de la sociedad civil, pero no es nueva en política. Fue concejal en el Ayuntamiento de Sabadell entre 2003 y 2007 por ERC, estuvo en la ejecutiva nacional del partido entre 2001 y 2004 y en 2013 -ya presidenta de la ANC- aún pagaba la cuota de militante. Entre 2004 y 2005 fue concejal de Sanidad en el Ayuntamiento de Sabadell, ámbito del que en su largo currículum no aparece ninguna experiencia.

Contra la chulería de Artur Mas

Como número 2 de la lista de Junts pel Sí apoya la reelección de Artur Mas como presidente, pero su simpatía por el president en funciones no ha sido siempre igual. En 2006 publicó en su blog carmeforcadell.cat -ahora borrado y redirigido a su cuenta de twitter- un post titulado “Mas, candidato del PSOE”. Allí escribía que “la agresividad y la chulería del [Artur] Mas demuestran que cuenta con algo más que su partido para ganar las elecciones”. Ese “algo más” parece referirse al apoyo de un partido -el PSOE- con su sede central en Madrid. Antes del giro soberanista de Mas, según Forcadell, “el objetivo [de Zapatero] es que Esquerra no esté en el gobierno de Cataluña porque es el único partido que defiende sin complejos y con las manos libres los intereses de Cataluña”. No era el caso de la entonces coalición CiU.

Forcadell es licenciada en filosofía, ciencias de la comunicación y máster en filología catalana. Su dedicación principal ha sido el catalán: como profesora, como teórica y como militante. Es independentista porque cree que el catalán necesita ayuda: “En mi práctica llegué a la conclusión que [el catalán] no sobreviviría sin la independencia”, dice. A pesar de sufrir así por su lengua, Forcadell cree que tiene una gran vitalidad: “Somos un milagro; no hay ninguna lengua en el mundo que con estas dificultades tenga tanta vitalidad”.

Contra la integración cultural

En 2004 Forcadell fue asesora de lengua, interculturalidad y cohesión social en su comarca, el Vallès Occidental. Allí quizá vio que la inmigración debía aprender catalán y la cultura local para que se conservaran: “Si bien podemos aceptar algunas renuncias para el bien de la cohesión social, no podemos aceptar ninguna renuncia en lengua y cultura, ni en la igualdad de sexos ni en la separación de escuela y religión. No podemos renunciar a los valores democráticos de nuestra sociedad en favor de la integración de un colectivo”.

Contra Freixenet y Microsoft

El uso del catalán implica para Forcadell también la preponderancia de Cataluña. Forcadell se quejaba en 2007 de que Freixenet presentara su anuncio navideño en Madrid: “Aunque Freixenet sea una empresa que vende en todo el mundo, continúa teniendo una visión provinciana y, por eso, necesita pasar por España para llegar al mundo”. Poco después de abandonar el Ayuntamiento de Sabadell, Forcadell se quejaba de Microsoft: “[El Ayuntamiento] debe dejar de usar los programas de Microsoft, una de las empresas más ricas del mundo, y usar el programario libre para promocionar las empresas y los empresarios autóctonos. Sería más barato y en catalán”. La empresa del marido e hijos de Forcadell, Pegueroles SCP, se dedica al programario libre.

Como presidenta del Parlament, Forcadell deberá ser ecuánime con todos los grupos. Desde la Assemblea cuentan una anécdota loable de Forcadell. En el tercer congreso de la ANC en Lleida, el alcalde socialista Àngel Ros quiere dar la bienvenida a los más de tres mil asistentes. El público empezó a silbarle. Según El Punt Avui, Forcadell se puso a su lado y dijo: “En la Cataluña que queremos construir debe caber todo el mundo, piense lo que piense”. Es un detalle que le servirá para el Parlament.

Contra el PP y Ciudadanos

Pero Forcadell no ha sido siempre igual de comprensiva con todos los partidos. En un mitin en Barcelona en 2013, Forcadell sacó de Cataluña a dos fuerzas: “Nuestro adversario es el Estado español y los partidos españoles que hay en Cataluña, como Ciudadanos o el Partido Popular, que no debería llamarse Partido Popular de Cataluña, sino Partido Popular en Cataluña. Estos son nuestros adversarios. El resto somos el pueblo catalán”. Forcadell no cree, como Jordi Pujol, que catalán es todo aquel que vive y trabaja en Cataluña. Se necesita algo más para ser catalán: “Esta afirmación es incompleta. Es catalán quien vive y trabaja en Cataluña y, además, quiere serlo, y eso es importantísimo, porque no puede obligarse a nadie a ser lo que no quiere ser”. Como presidenta del Parlament deberá lidiar también con esos catalanes que, aparentemente, no quieren serlo.

Contra la legalidad

Uno de los retos del próximo Parlament será afrontar el inicio del proceso de independencia. Como la CUP, Forcadell cree que las instituciones catalanas deberán desobedecer la ley. En una entrevista reciente anterior a las elecciones en Crític, Forcadell dice: “Nuestro objetivo es ganar las elecciones. Y mientras ir desconectando poco a poco y con inteligencia del Estado español”. El periodista le pregunta si eso implicará desobediencia institucional. “Por descontado”, responde Forcadell. En un post de su blog de 2007 donde decía que le gustaría ser kosovar, Forcadell añadía que “la realidad es que España y Serbia tampoco son tan diferentes”.

El gran salto de Forcadell fue su elección como presidenta de la ANC en 2012. La organización había empezado a gestarse en 2009. Forcadell formó parte de las primeras 40 personas que se intercambiaban anónimamente ideas por email para ver cómo podían crear un movimiento civil por la independencia. Tres años después era elegida presidenta. Un miembro destacado en los inicios de la ANC que ha pedido no aparecer por su cargo actual cree que “Forcadell fue la candidata que nadie quería y quizá por eso ganó”. En aquel congreso había tres corrientes principales y Forcadell no era la preferida de ninguno: “No la veían como una figura importante, ninguna corriente se vio amenazada y se dio el consenso”.

Contra la sintaxis

Este acuerdo de mínimos descubrió a una candidata que “conecta bien con la gente”, sigue este miembro original de la ANC, gracias a “su mensaje simple y populista”. Este tipo de mensaje ha ido bien en esta etapa del proceso soberanista. Pero ahora Forcadell tendrá retos mayores y deberá evitar dudas y balbuceos como en esta extraña entrevista en TVE durante la campaña. Su discurso es plano, lleno de dudas y hay frases incomprensibles, como “estas son unas palabras que dijo el señor Iceta pero que también el President dijo que esto era una cosa que podía ser mentira o no, es decir no afirmó”. O frases repetidas: “Nosotros aspiramos a tener la mayoría absoluta y lo que vamos a hacer es iniciar el proceso de independencia. Se va a iniciar con una mayoría absoluta que aspiramos tener el próximo día 27”. Transmite una actitud de poca confianza en las entrevistas.

Contra Ana Botella

En un post en su blog sobre Ana Botella cuando dijo que el castellano era perseguido en Cataluña, Forcadell escribió que “las asociaciones que trabajan para la lengua, si no lo hace el Gobierno catalán, deberían denunciarla a los juzgados, hay cosas éticamente reprobables que pueden ser también denunciables y calumniar a un pueblo, para mí, es denunciable”. Con este criterio legal y sus promesas de desobediciencia, Forcadell puede ser una entretenida presidenta del Parlament catalán.