CORRUPCIÓN EN CATALUÑA

¿Qué ha aclarado Artur Mas?

El president comparece en el Parlament para intentar explicarse por la detención y encarcelamiento del tesorero de Convergencia.

Artur Mas durante su comparecencia esta mañana en la Diputación Permanente del Parlament

Artur Mas durante su comparecencia esta mañana en la Diputación Permanente del Parlament Efe

Mas ha defendido sobre todo a la Generalitat y su sistema de contratación pública "impecable": "Será un poco aburrido lo que debo explicar", ha advertido. La lista de méritos de la Generalitat, según el president, es larga. Ha ido poniendo ejemplos como “todas las adjudicaciones se publican en el portal de transparencia” -que acaba de inaugurarse-, "se anuncia con mucha anticipación los criterios de futuros concursos, más que los términos legales", "se han potenciado los concursos abiertos" -pero no lo son todos-, o "hay un código de principios y conductas recomendables" -que no es vinculante. Ninguna de las medidas iba acompañada de fechas precisas y datos específicos.

Mas ha contado cómo se adjudican los contratos de más y menos de 2 millones de euros. Sólo los de más de 2 millones tienen un sistema perfecto. Los contratos de menos de 2 millones son más enclenques: "Aquí el sistema, digamos, de perfección no es tan alto, es verdad, pero ya hablamos de cantidades muy inferiores", ha dicho. El 3% de 2 millones de euros son 60.000 euros.

Podría pasar un día, porque ustedes saben que en la Generalitat trabajan 200.000 personas, que alguien quisiera aprovecharse del sistema

El objetivo final de Mas era sencillo: la "cuestión central" de la acusación de la Fiscalía es que, ha dicho, si no hay trato de favor a empresas en contratos públicos, no puede haber comisiones. Por tanto, si todos los contratos públicos son inmaculados, ninguna empresa dará dinero a Convergencia a cambio de ganarlos.

El president ha retado al resto de portavoces a demostrarle esa relación. De momento no se ha hecho. Sigue la investigación. Pero el mismo Mas ha recordado que la pureza en la adjudicación es casi imposible: “Podría pasar un día, porque ustedes saben que en la Generalitat trabajan 200.000 personas, que alguien quisiera aprovecharse del sistema”. Pero, según Mas, el sistema es mejor que algunas hipotéticas manzanas podridas: “El sistema no se lo permitiría, tal como se ha montado”. La confianza de Mas en el sistema es, al menos, arriesgada.

Mas ha aprovechado su comparecencia para repetir que el aviso previo a medios de comunicación del registro de la sede del partido es “ampliamente sospechoso de lo que se pretende”, porque “si se avisa antes es que se busca el espectáculo”. Mas no ha tenido problema en admitir que la fundación del partido, CatDem, recibía donaciones legales de empresas que ganaban adjudicaciones. Convergencia, ha dicho, no es la única que recibe dinero de estas empresas. Ha negado una y otra vez que entre las adjudicaciones y las donaciones hubiera relación.

Mas ha comparecido el último día de la legislatura. El lunes se forma el nuevo Parlament, que hoy sigue siendo dudoso que lo invista presidente. La CUP aún no ha cedido y la lista unitaria de Junts Pel Sí no ha dado un candidato alternativo a presidente. Mas ha intentado dar hoy una muestra de seguridad. El reguero judicial es cada vez más grande y difícil de evitar. La esperanza de Mas de presidir la próxima Generalitat quizá no ha descendido, pero seguro que no ha subido.