¿REPETIR ELECCIONES?

Mas pide a la CUP "abstracción" de los casos de corrupción

El president comparecerá el viernes ante la Diputación Permanente del Parlament para explicar los registros en la sede de CDC.

Artur Mas compareció ante los medios este miércoles.

Artur Mas compareció ante los medios este miércoles.

Artur Mas comparecerá el viernes en la Diputación Permanente del Parlament para dar explicaciones sobre los registros policiales en la sede de Convergencia por las supuestas mordidas del 3% en la contratación de obra pública.

El escándalo de las comisiones ilegales ha complicado las negociaciones con la CUP para formar Gobierno en Cataluña. Y el presidente de la Generalitat en funciones quiere limpiar el nombre de su partido respondiendo a las preguntas de los diputados tras la detención del tesorero de Convergència Democràtica (CDC)

Las negociaciones entre Junts Pel Sí (JxS) y la formación anticapitalista no avanzan al ritmo deseado. Mas ha reconocido este miércoles que ha apurado los plazos para constituir el Parlament para así disponer de más tiempo a la hora de negociar quién será el presidente, un asunto que “no está desencallado”.

Complejidad

El Govern ha reiterado en dos ocasiones esta semana la complejidad de las conversaciones entre ambas formaciones. El martes la portavoz Neus Munté habló de “dificultades evidentes” en las negociaciones. Este miércoles Mas las ha definido de “altamente complejas”, ha hablado de “posturas muy diferenciadas” y no ha descartado tener que repetir las elecciones. “No es un escenario imposible, aunque no es el deseado”, ha asegurado Mas, que no ha querido aclarar si prefiere repetir los comicios antes de hacer un paso al lado y dejar la presidencia para otra persona.

La repetición de las elecciones no es un escenario imposible, aunque no es el deseado

Mas ha explicado que el equilibrio de fuerzas actual no es el que deseaba JxS pero tampoco el que quería la CUP. La formación anticapitalista tiene una situación comprometida que se agrava aún más con las actuaciones policiales. Por un lado, no quieren ser los responsables de que el proceso soberanista descarrile. Por otro, está en juego el prestigio obtenido gracias a su mano dura contra la corrupción durante años.

"El Estado actuará"

En este sentido, Mas ha solicitado a la formación asamblearia que “haga abstracción” de lo que ha ocurrido en la sede de CDC y “siga adelante”. Según el president, los registros de este miércoles se enmarcan en un nuevo capítulo de la guerra sucia del Estado contra el independentismo, con lo que no debería afectar a las negociaciones. “Si lo que se negocia en Cataluña depende de los poderes del Estado vamos arreglados”, ha afirmado Mas, que incluso ha hablado de una “caza mayor” contra él y su partido. “El Estado seguirá actuando: esta semana tenemos este problema y la semana siguiente será otro”.

Mas tuvo que aplacar el martes las voces discordantes en su partido que empezaban a airear recelos hacia la CUP

Mas tuvo que aplacar el martes las voces discordantes en su partido que empezaban a airear recelos hacia la CUP. Las palabras del consejero Felip Puig, un veterano de CDC, en las que hablaba de establecer “líneas rojas” en la negociación, no gustaron al Govern, que le desautorizó al día siguiente. La postura de Puig, sin embargo, no representa una voz aislada dentro de la formación. Son varios los dirigentes del partido que en privado muestran sus dudas sobre la capacidad de acuerdo entre dos partidos que están muy alejados ideológicamente.

La CUP no ha querido echar más leña al fuego y ha asegurado que las detenciones “no condicionan las negociaciones”. La formación asamblearia, que ha reiterado su rechazo a Mas, coincide en la idea de la guerra sucia pero pide que ésta no tape los casos de corrupción ni viceversa. “El caso Petrum no sale de la UDEF, sino de una denuncia que parece bastante verídica” ha explicado Albert Botran, uno de sus nuevos diputados. ERC, el actual socio de CDC en la coalición JxS, se ha limitado a pedir “transparencia” y ha celebrado que Mas quiera comparecer en el Parlament para explicarse.

El mensaje que transmite el Govern y el propio Mas es que se hará todo lo posible para llegar a un acuerdo, pero ni mucho menos se atreven a asegurar que las negociaciones serán exitosas. “Quiero pensar que las negociaciones en algún momento acabarán bien”, se ha limitado a afirmar Mas, que ha asegurado que pactar su investidura con otra formación después del 20-D “no es una prioridad”.

Coalición en el aire para el 20-D

Las actuaciones judiciales de este miércoles también complican una hipotética repetición de la coalición entre ERC y CDC de cara a las elecciones generales. Mas ya trató de cerrar un acuerdo de este tipo con Junqueras el pasado julio, cuando se pactó la confluencia para las autonómicas. El líder de ERC, sin embargo, prefirió esperar al resultado del 27-S.

Las negociaciones han empezado pero por ahora no hay acuerdo. Desde CDC se insiste en la necesidad de repetir la coalición, mientras que en ERC todavía no quieren pronunciarse y contemplan la posibilidad de no concurrir a los comicios para escenificar su desconexión con España. En ERC existe cierto recelo hacia la idea de que CDC intente tapar la crisis de su marca concurriendo otra vez a las generales a través de una coalición. Y quieren ir con pies de plomo.