Distribución

¿Es DIA la empresa más 'opable' del Ibex?

El grupo de supermercados no tiene socio de referencia, pero sí muchas novias financieras.

Uno de los establecimientos de la cadena DIA.

Uno de los establecimientos de la cadena DIA.

Es la segunda mayor cadena de supermercados de España, sólo por detrás de Mercadona. DIA tiene cerca de 4.800 supermercados en su mercado doméstico y presencia en dos países emergentes con potencial de crecimiento como Brasil y China. En total, suma casi 6.500 tiendas. Y es una empresa caramelo en bolsa. Al precio de cierre de ayer (5,913 euros por acción) cuesta 3.680 millones de euros.

Sería un candidato fácilmente ‘opable’. Es decir, un grupo competidor -o una firma de capital riesgo o un fondo de inversión- podría lanzar una oferta de compra de sus acciones en el parqué sin tener que verse las caras con un accionista de referencia que le plante batalla. Y eso la convierte en una empresa aún más atractiva.

El adiós del dueño de LVMH

La empresa está presidida por Ana María Llopis y gestionada por Ricardo Currás, su consejero delegado/director general desde 2009. Acaban de fichar para su consejo de administración a todo un peso pesado del mundo financiero: el exconsejero delegado de Sabadell y exdirector general de La Caixa, Juan María Nin.

En su accionariado, a falta de familias y socios de referencia, destacan tres firmas de inversión: Baillie Gifford (con el 10% de las acciones), Blackrock (3,1%) y Fidelity (1,017% de los títulos), según los registros del grupo en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Entre otras cosas, carece de un núcleo estable porque el pasado mes de mayo salieron del accionariado el grupo Arnault, a través de la firma Cervinia Europa (se trata del millonario francés dueño del gigante del lujo LVMH), y el fondo Blue Partners (Colony Capital). Pusieron a la venta el 8,48% del capital en una operación que superó los 400 millones de euros. Eran dos de los inversores que estuvieron presentes en DIA desde que la cadena salió a bolsa en 2011. Antes de dar el salto al parqué, la española era filial del gigante galo Carrefour.

El ‘súper’ de los bajistas

Lejos de atraer a inversores institucionales estables, el grupo de supermercados se ha convertido en el objetivo perfecto para los fondos bajistas, cuyo objetivo de inversión es el contrario al de un inversor habitual -gana dinero con las caídas- y espera que las acciones se despeñen. Primero pide prestado, luego vende con la esperanza de que caigan y por último recompra, si puede, a un precio inferior.

DIA es el tercer valor del parqué madrileño con más acciones en posición corta, hasta el 11% del capital de la empresa (que vale en bolsa unos 400 millones de euros), cinco veces más que el nivel que tenía cuando arrancó el año. Y eso que la cotización apenas se ha revalorizado desde entonces, un 8%. 

Los bajistas van al súper DIA

Los bajistas van al súper DIA

La empresa se ha defendido como ha podido de ellos. Entre sus contramedidas se encuentra su programa de recompra de acciones y amortización de autocartera, que consiste en eliminar títulos y elevar el atractivo del resto. De esta manera, la propia empresa llegó a convertirse en uno de los principales accionistas con el 4,7%. Un porcentaje que casi ha amortizado en su totalidad, pero aún mantiene un 1,36% de acciones propias en cartera.

¿Quién podría estar interesado en un grupo como DIA? La opción más factible sería una firma de inversión, con capacidad para adquirirla y salir en el plazo, aproximado, de cinco años. Pero también podría venir algún operador de fuera, aunque es complicado. En el sector de la distribución alimentaria se suele decir que los operadores viajan mal cuando salen fuera de su país de origen. Por eso, quizás, su rival Mercadona está siendo tan prudente a la hora de salir de España, pese a que esa opción lleva años encima de la mesa.

El último grande en venir a España ha sido Costco, el gigante estadounidense que este mes abrirá su segundo local en España. Quien sí puso un cheque sobre la mesa para desembarcar en la Península fue el chino Bright Food que acaba de comprar la cadena de distribución catalana Miquel Alimentació por 110 millones de euros.

DIA, mientras, sigue comprando

Al margen de su posición en el mercado bursátil, DIA está centrada en ganar peso vía adquisiciones. Es, de hecho, la empresa del sector que más crece tirando de talonario. “Queremos ser el actor principal de la consolidación del mercado español”, aseguró Ricardo Currás en la presentación de resultados anuales del grupo de 2014.

En los últimos meses ha cerrado dos operaciones: la compra de la cadena El Árbol, con el objetivo de crecer en Castilla y León y Asturias; y de 160 supermercados de Eroski, la mayoría de ellos en la Comunidad de Madrid.

Quiere consolidar el sector para recortar distancia con Mercadona y porque España se caracteriza por tener empresas de supermercados locales y regionales, con una capacidad de crecimiento limitada. Según indicó el propio consejero delegado de DIA, el 50% de la distribución alimentaria en España tiene una cuota de mercado inferior al 1%. Mercadona, por ejemplo, supera el 22% y DIA roza el 8%, según datos de Kantar Worldpanel correspondientes al pasado ejercicio. Por eso, se espera que, tras la adquisición de locales a Eroski, DIA dé algún nuevo paso comprador.

Carros de la compa de La Plaza de DIA

Carros de la compa de La Plaza de DIA

Como parte de este proceso de crecimiento, el grupo está inmerso en el desarrollo de un concepto multimarca. Hasta hace sólo unos años, era una empresa con solo una marca en el mercado. El primer paso de esta transformación fue el lanzamiento de formatos comerciales más grandes como DIA Market o Maxi DIA. El último, este mismo año, la creación de una nueva cadena La Plaza, formato al que ha transformado los locales comprados a Eroski. Mientras, en online (y en un intento de no perder terreno frente a Amazon) ha puesto en marcha una web en la que vende desde electrodomésticos a minidrones domésticos.

Examen de septiembre

DIA presentará resultados trimestrales la próxima semana. Lo hará con la estela de sus últimas adquisiciones y de la recuperación del consumo en España. También con el fantasma de la deflación de precios en alimentación. Si no se suben precios, la distribución ve sus márgenes cada vez más ajustados y los resultados se resienten.

A la espera de qué comunicará el próximo martes, la compañía de supermercados cerró el primer semestre del año con un beneficio neto de 63,4 millones de euros. Su resultados se desplomaron un 70%, aunque, en este caso, el problema no fue la marcha de su actividad, sino que un año antes contabilizó la venta de su negocio en Francia lo que le permitió disparar sus ingresos extraordinarios.

Hasta junio, sus ventas avanzaron más de un 15%, superando los 5.114 millones de euros. España, sin embargo, creció menos, un 12,6%. Su mercado de origen es más de la mitad de su negocio. Aporta más de 2.830 millones de euros de facturación. Mientras, en sus otros tres mercados (Brasil, China y Argentina) sus ingresos despegan más de un 22%. Pero España es el centro de su actividad y donde hará, previsiblemente, su siguiente movimiento.