Investigación

La Casa Real intentó limpiar la imagen de Urdangarin en la red

El encargo fue trasladado por un senador del PP a Alejandro De Pedro, salpicado por la Púnica y que lo dio por imposible.

Una de tantas visitas a la Ciudad de la Justicia de Barcelona.

Una de tantas visitas a la Ciudad de la Justicia de Barcelona. Getty Images

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La Casa Real intentó contratar a la empresa de Alejandro De Pedro para limpiar la imagen pública de Iñaki Urdangarin. Según ha confirmado EL ESPAÑOL, el encargo -comunicado a De Pedro de forma extraoficial- fue trasladado en 2011 por parte de un intermediario, un senador del Partido Popular con estrechos lazos con los entonces responsables de Comunicación de la Casa Real.

En aquellas fechas, el yerno del rey Juan Carlos había trasladado ya su residencia oficial a Washington, a donde se desplazó en 2009 para trabajar como alto directivo de Telefónica. Sin embargo, en España comenzaban a sonar los ecos de su imputación por el caso Noos. En noviembre de 2011, internet se llenó de noticias peyorativas sobre el marido de la infanta Cristina. Noticias que hablaban de que el empresario y su socio, Diego Torres, se habrían enriquecido de forma ilícita utilizando su influencia como gancho. Fue entonces cuando la Casa Real intentó conseguir los servicios de De Pedro.

El empresario –imputado en la Operación Púnica- estaba especializado en mejorar la reputación online de organizaciones públicas e instituciones privadas. Empresas como el Real Madrid o IDC Salud –uno de los mayores proveedores de sanidad privada del país- contrataron sus servicios para mejorar la forma en la que los usuarios les ven en internet. Bankia pagaba una iguala de 10.000 euros mensuales para que el De Pedro y su empresa EICO intentaran mitigar el efecto negativo del escándalo de las preferentes. Desde su creación en 2010, el negocio subía como la espuma y De Pedro era el empresario más buscado en el sector. En 2013, su cifra neta de negocio ascendía a 717.000 euros con EICO y 212.000 más con Madiva, otra de sus compañías.

En esencia, el sistema de reputación empleado por el empresario valenciano se basaba en analizar la información peyorativa sobre sus clientes y generar un volumen de publicaciones positivas capaz de mitigarla. Es decir, EICO y sus distintos portales, páginas de Facebook y diarios on-line eran capaces de mover la red con grandes volúmenes de noticias positivas hasta enterrar las entradas negativas de sus clientes en buscadores como Google. Así, si alguien buscaba por ejemplo el nombre de la mujer de Francisco Granados, le sería más costoso encontrar la relación de Nieves Alarcón con Caja Madrid, ahora que había pasado a dar clases en la universidad. Algo similar sucedía con las noticias peyorativas sobre IDC, acusada por la marea blanca de fagocitar con sus contratos la sanidad pública.

“Lo que nunca hacíamos era generar noticias negativas contra la competencia. Lo impedía nuestro código ético. Bastaba con explotar las virtudes del cliente”, confirma un extrabajador de EICO. Ese es el servicio que contrataron –malversando dinero público según la tesis de la Fiscalía- consejeros de la Comunidad de Madrid como Lucía Figar o Salvador Victoria. En total, el proceso completo para limpiar la imagen de un cliente podía durar más de un año. Sin embargo, esto no sirvió para Iñaki Urdangarin.

Primer paso

Antes de confirmar el encargo y de hablar siquiera de dinero, De Pedro analizó el nivel de información peyorativa que se volcaba cada día en la red sobre el cuñado de Felipe VI. La conclusión, según reconocen fuentes conocedoras del encargo, fue sencilla: no había sistema capaz de generar noticias positivas suficientes para frenar la oleada de publicaciones en su contra. De Pedro comunicó su renuncia de la misma forma y al mismo interlocutor que le presentó el ofrecimiento. Por su parte, la Casa Real ha declinado hacer declaración alguna sobre el encargo, al remarcar que Iñaki Urdagarín no guarda relación alguna con la institución.

En cualquier caso, nunca hubo un documento, una llamada oficial o un papel indiscreto que dejara rastro. Tampoco hubo posibilidad técnica de cumplir el encargo y limpiar la imagen del ex duque de Palma. A día de hoy, al poner el nombre de Iñaki Urdangarin, Google arroja más de 336.000 resultados. En las primeras diez páginas, todas las entradas están relacionadas con el proceso de corrupción en el que se encuentra inmerso.

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El encargo para limpiar la reputación digital de Urdangarín llegó a finales de 2011, con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente saliente. En esas mismas fechas, el propio Zapatero habría encargado un asunto delicado a De Pedro; limpiar la imagen de sus hijas en la red. Según publicó la pasada semana el portal OK Diario, el PSOE pagó 52.000 euros en a EICO para enterrar en la red los memes y burlas aparecidos contra las hijas del presidente tras un posado junto al matrimonio Obama. Las facturas del encargo, a las que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, recogen como concepto mucho más abstracto: "Asesoramiento de comunicación en materia de redes sociales".