ELECCIONES GENERALES

El PSOE convierte en tabú el fichaje de Irene Lozano

El partido socialista aprueba las listas para el 20-D apretando los dientes por el fichaje de la exdiputada de UPyD. 

Sánchez comprobó este sábado el malestar por el fichaje de Lozano.

Sánchez comprobó este sábado el malestar por el fichaje de Lozano.

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Cada reunión del Comité Federal del PSOE suele ser larga. La reunión de este órgano socialista, el de mayor poder entre congresos, comienza temprano y se prolonga a veces hasta media tarde. Decenas de sus miembros suelen pedir la palabra y de su desarrollo suele salir la foto fija de cómo se encuentra el partido en cada momento.

Este sábado, el Comité Federal que tenía como único punto en el orden del día la ratificación de las candidaturas a las elecciones generales, apenas duró un par de hora y sólo intervinieron nueve personas además del secretario general, Pedro Sánchez. Los presentes parecían querer significar su particular “Me gustas cuando callas, porque estás como ausente”, que diría Pablo Neruda. Lejos de ser una declaración de amor, su silencio significaba desaprobación por el fichaje de Sánchez, pero no una guerra abierta que perjudicase gravemente al partido a dos meses de las generales.

Varios dirigentes socialistas definieron el cónclave como “frío”, “con más tensión que otras veces” y en el que reinaba un “silencio atronador”. El día anterior, una parte importante del partido había estallado contra Irene Lozano, diputada de UPyD en el momento en el que trascendió que se incorporaría a la lista socialista por Madrid, ocupando el número cuatro.

El presidente de Extremadura le exigió que pidiera perdón “a los socialistas ofendidos” por sus duras críticas al PSOE durante los cuatro años que ha sido diputada, en los que no ha dudado en arremeter contra el partido, asociándolo al PP y acusándolo de amparar la corrupción. En la noche del viernes, el PSOE andaluz se encargó de difundir la deliberada ausencia del número dos de Susana Díaz, Juan Cornejo, en la reunión que cerró las candidaturas. No estuvo en la sala cuando se votaba la candidatura de Madrid, la que encabeza Sánchez, por los “insultos” de Lozano a los andaluces, según fuentes del equipo de Díaz.

Nadie pronuncia su nombre

Este sábado, el nombre de Lozano se convirtió en tabú dentro del desangelado comité federal, que contó con numerosas ausencias. A puerta cerrada nadie pronunció su nombre, como si invocarlo trajera mala suerte o desatara una guerra interna. La apuesta personal de Sánchez ha cortocircuitado la organización y, según algunos en el PSOE, regalado al PP un preciado oxígeno en una semana en la que los ministros Cristóbal Montoro y José Manuel García-Margallo han evidenciado el cisma interno de los conservadores.

Díaz, con cara de pocos amigos, llegó más de una hora tarde. Cuando puso el pie en la antigua sede del Diario Madrid, donde se celebró el sanedrín, se escuchaban los primeros aplausos desapasionados al discurso de Sánchez. Díaz desautorizó a Sánchez el viernes por la tarde a través de su número dos, pero el sábado por la mañana no quiso atender a la prensa, como suele ser habitual. Tampoco habló dentro. Ni ella ni ningún socialista andaluz. Otros, como Javier Fernández, el presidente de Asturias, no viajaron a Madrid para la reunión. Mari Luz Rodríguez, persona de confianza de Sánchez y miembro de su Ejecutiva y comité de expertos que elaboran el programa, tampoco apareció. Era el número cuatro por Madrid hasta que la irrupción de Lozano obligó a buscarle acomodo en Guadalajara.

Fuera de la reunión, destacados dirigentes socialistas se esforzaron en defender que el fichaje de Lozano implica que el PSOE ya no está centrado en sí mismo sino que se ha abierto a la sociedad.

Varios barones arropan a Sánchez

“Cualquier apertura del partido es positiva”, dijo Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana, que sí reconoció el "malestar" interno. Sánchez tiene “todo el derecho del mundo a hacer lo que crea que tiene que hacer”, dijo Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, muy crítico el viernes con Lozano. Sara Hernández, jefa de los socialistas madrileños, aseguró que es una buena noticia que independientes se quieran “subir a ese barco” y la catalana Carme Chacón que la decisión de Lozano de pasarse al PSOE es “una evidencia” que prueba que ya no piensa lo mismo.

En público, la única nota discordante la puso Tomás Gómez, fulminado por Sánchez en febrero como líder de los socialistas madrileños. Para él, el fichaje es una “ocurrencia” que no hubiera pasado con él al frente del PSOE-.

Sánchez, que pronunció un discurso y después respondió a las nueve intervenciones, recordó a puerta cerrada que “el PSOE no es patrimonio exclusivo de sus militantes sino de la mayoría de los ciudadanos progresistas que quieren cambiar España".

Desde Ferraz se insiste en que Lozano es una muy buena parlamentaria y que ha votado en muchas ocasiones lo mismo que en el PSOE en los cuatro años que ha estado en el Congreso, por lo que es una incorporación que prueba que el partido se ha abierto a la gente. Tanto la Ejecutiva de Sánchez como los críticos con su fichaje esperan que, tras este sábado dueño de sus silencios, el partido pase página para centrarse en ganar las elecciones al PP.