LA CARRERA ELECTORAL

El "autobombo" de Soraya para suceder a Rajoy

Enseñó su cara más amable en 'El Hormiguero' e intentó vender los éxitos del PP en un mitin en el Congreso. 

La vicepresidenta, la mejor posicionada para tomar el relevo a Rajoy.

La vicepresidenta, la mejor posicionada para tomar el relevo a Rajoy. EFE

En las filas populares hay un tema que preocupa mucho más que el tira y afloja público entre el ministro de Hacienda y el de Exteriores: “el autobombo de Soraya Sáenz de Santamaría”. Con la visita de la todopoderosa vicepresidenta al plató de El Hormiguero la semana pasada empezó a extenderse el rumor de que era un movimiento puramente estratégico para ganar popularidad y postularse de cara al postmarianismo.

Ese murmullo cogía forma este jueves, cuando el rotativo británico Financial Times la resaltaba como la persona más solvente del Ejecutivo mientras hundía aún más la frágil figura del presidente del Gobierno. El periódico económico lo vendía como un “inútil” y un “vago”, unas calificaciones que desde el círculo más cercano a Rajoy han entendido como un ataque frontal al “único candidato, le pese a quien le pese” a la carrera por mantener La Moncloa.

El recambio de Alfonso Alonso por Arantza Quiroga al frente del PP vasco es entendido también en los círculos del PP como un triunfo de la vicepresidenta frente a María Dolores de Cospedal, su rival más fuerte y la madrina política de la ya ex presidenta de los populares en el País Vasco. Un punto más a favor de la mano derecha de Mariano Rajoy que esta semana protagonizaba un acto electoral en el Congreso de los Diputados.

Sáenz de Santamaría no contaba con que ese día amanecería con una entrevista de Cristóbal Montoro poniendo el partido todavía más patas arriba. Las polémicas declaraciones del ministro, junto con la espantá de Quiroga, empañaron el mitin de la vicepresidenta. En ese mismo acto, donde se hizo balance de las cien medidas legislativas de la legislatura, hubo compañeros que la criticaron por aprovechar que Rajoy estaba aún en su viaje oficial a EEUU para vender los éxitos de gestión del PP con ella como protagonista. “Es lo mismo que va a contar Rajoy hoy en Toledo. ¿Para qué montar ese paripé cuatro días antes de que el presidente del Gobierno replique los mismos datos?”, se preguntaba un alto cargo del partido al ver el “show”.

Tras el miércoles negro, llegaba el “jueves de resurrección de Soraya”. Lo que más ha dolido del artículo del FT “encumbrando” a la mujer con más poder en el Ejecutivo son “los insultos” que el mismo rotativo propina a Rajoy. “No es necesario en un momento tan delicado para el presidente, y a dos meses de las elecciones. Claro que un periódico puede hablar bien de Soraya, que tiene muchas virtudes, pero no a costa de dejar tan mal al presidente”, añadía un destacado miembro de Génova.

Con el partido hecho trizas y Ciudadanos apropiándose votantes de izquierdas y derechas, la dirección del PP ha convocado este sábado en un lujoso cigarral de Toledo a todos los populares con algún tipo de responsabilidad: diputados, senadores, alcaldes, cargos intermedios, ministros y miembros del partido. Rajoy pretende insuflar de energía un partido que conforme se acerca el 20-D está más perdido. El objetivo es “hacer la fotografía del PP unido”, pero el presidente del Gobierno teme que los últimos hachazos entre compañeros empañen el acto con el que dará el pistoletazo de salida a la precampaña electoral.

El objetivo del presidente es reconducir el debate público y poner el foco en las cien principales medidas aprobadas en su legislatura y en la recuperación económica conseguida gracias a sus decisiones. Será también, por mucho que le pese al presidente, el primer encuentro público entre Cristóbal Montoro y José Manuel García Margallo. La actualidad podría, una vez más, empañar a Rajoy su intento de transmitir su mensaje: que el PP es el único partido capaz de mantener en positivo los buenos datos económicos.