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Tres exdirectivos de McAfee y tres millones para americanizarse

Más capital y la llegada de altos ejecutivos de la firma de ciberseguridad, apuestas de Buguroo para conquistar la ‘meca’.

Equipo de Buguroo a las puertas de las instalaciones en Alcobendas.

Equipo de Buguroo a las puertas de las instalaciones en Alcobendas.

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“No se puede competir con Estados Unidos desde aquí; o te ‘americanizas’ o lo tienes muy difícil”. Pablo de la Riva, joven fundador de Buguroo, lo tiene claro. Su empresa de ciberseguridad encara el salto al mercado norteamericano. Y lo hace con una inyección de 3 millones de euros de capital riesgo aportado recientemente por el fondo español Inveready y con el aterrizaje en su cúpula de tres exdirectivos de McAfee, la histórica firma de seguridad informática adquirida en 2010 por Intel por 5.900 millones de euros.

El espejo en el que se miran en Buguroo es otra empresa española: AlienVault, la desarrolladora de soluciones tecnológicas en este sector fundada por Julio Casal y ya implantada desde hace años en territorio estadounidense. Su ‘hoja de ruta’ les sirve de inspiración. A la menor oportunidad, Casal y su equipo dieron el salto a Estados Unidos. Fue hace algo más de un lustro. Después ficharon a ejecutivos veteranos procedentes de Hewlett-Packard.

A partir de ahí, la compañía española captó la atención de importantes fondos de inversión norteamericanos (algunos de ellos participaron en gigantes como Facebook o Google). Y después llegó el crecimiento del negocio en el sector desde uno de los mercados nacionales más potentes. El pasado mes de agosto cerraba una ronda de 52 millones de dólares –45 millones de euros, al cambio actual- con un ojo puesto en una futura salida a bolsa.

‘Americanización’ como estrategia

Ahora, la startup Buguroo se ha impuesto una estrategia similar para la conquista de Silicon Valley. Lo primero ha sido cerrar una ronda de financiación de 3 millones de euros, aportados principalmente por el fondo Inveready y con la participación de algunos patrimonios familiares. Con el dinero se abrió la puerta a nuevas incorporaciones. Tres exdirectivos de McAfee (integrada dentro de Intel, aunque esta ya no utiliza la marca) han tomado posiciones.

El nuevo consejero delegado será Jesús Sánchez, quien ha sido el director global de ventas del grupo estadounidense para Latinoamérica. El puesto de responsable financiero será ocupado por Jorge Ortega, quien también ha sido director de operaciones y finanzas para la firma. Y por último tendrá un lugar privilegiado en el consejo asesor Chris Kenworthy, procedente también de Intel. Todos ellos ayudarán a asentar a la compañía y a arrancar los primeros contactos con posibles socios comerciales en el mercado americano.

Esta primera ronda servirá para montar esta estructura directiva, abrir oficina allí y ya implantados buscar financiación para crecer

“Esta primera ronda servirá para montar esta estructura directiva, abrir oficina allí y ya implantados buscar financiación para crecer”, explica el fundador. Pero, ¿por qué aterrizar allí? “No es equitativo pelear tu empresa desde aquí”, responde. Tanto por el mercado potencial al que puedes acceder de manera mucho más directa, como por los precios de venta de los productos en el sector como por el acceso a financiación profesional. Sobre esto último, da una cifra: la firma de ciberinteligencia Crowdstrike logró 100 millones de dólares en una ronda en la que participó Google Ventures.

El negocio de Buguroo

Este salto hasta tierras norteamericanas se produce cinco años después del arranque como empresa. Buguroo se constituyó en octure de 2010. El objetivo era desarrollar un software con el que llevar a cabo auditorías de seguridad en aplicaciones y redes informáticas de empresas además de trabajos de ciberinteligencia. Y hacerlo de una manera automatizada.

Pero, ¿qué hace realmente su software? Por un lado, hacen test de seguridad de las aplicaciones y webs de la empresa. En esos análisis incluyen ataques hacker para descubrir dónde están las vulnerabilidades. Por el otro, desarrollan trabajos de ciberinteligencia. Explicado de manera sencilla y en palabras de De la Riva: “Es convertirnos en víctimas para recibir ataques informáticos y conocer cómo lo hacen”.

Un año después del arranque logran el primer socio industrial: Grupo Écija. Tras un tiempo, los fundadores recompraron las acciones y encontraron en Deloitte un nuevo aliado. Tanto el primero como el segundo hacen las veces de intermediario entre el desarrollador y el cliente final. Son los que acaban vendiendo sus soluciones. Entre los clientes se encuentran, fundamentalmente, bancos, grandes aseguradoras y firmas de comercio electrónico.

El fundador, Pablo de la Riva.

El fundador, Pablo de la Riva.

Con todo, el año pasado lograron una cifra de negocio superior a los 1,6 millones de euros. Un altísimo gasto en personal (2,6 millones invertidos en más de medio centenar de personas en su sede de la localidad madrileña de Alcobendas) es lo que tiñe de rojo sus cuentas, algo habitual en una startup en pleno crecimiento. Las pérdidas netas fueron, finalmente, de 2,2 millones de euros. En ese volumen de negocio, España sigue teniendo un peso fundamental. Apenas un 10% de los ingresos proceden de fuera.

El impulso a la ciberseguridad

El de Buguroo es sólo un ejemplo más del impulso que está recibiendo el segmento de la ciberseguridad. Y ante ese crecimiento, los inversores han incrementado su apuesta en startups. Según la firma de análisis CBInsight, sólo en los dos últimos años se han desembolsado más de 4.600 millones de dólares.

En España, existen casos de éxito significativos como el de la venta de la tecnológica catalana Password Bank. La multinacional estadounidense Symantec Corporation, dueña del antivirus Norton, la adquirió por 25 millones de dólares.

En el lado público, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) quiere impulsar iniciativas emprendedoras en este sector. El fin último: pescar talento y buenos proyectos. Para ello, en septiembre inició el programa de aceleración de cinco compañías.