TRIBUNALES

Carlos Fabra recibe su primer permiso para salir de prisión

El que fuera barón del PP en Castellón sale de la cárcel antes de que haya cumplido un cuarto de los cuatro años de pena impuestos. 

Carlos Fabra recibe el permiso para salir de prisión

Carlos Fabra recibe el permiso para salir de prisión

  1. Carlos Fabra Carreras
  2. PP Valencia

El expresidente de la Diputación y del PP de Castellón, Carlos Fabra, ya tiene el permiso para salir de la cárcel. El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 3 de Madrid ha concedido este viernes el primer permiso penitenciario desde que Fabra ingresara en prisión el 30 de noviembre de 2014 para cumplir una condena de cuatro años de cárcel por cuatro fraudes fiscales de casi 700.000 euros.

Fabra sale de la cárcel antes de que haya cumplido un cuarto de los cuatro años de prisión impuestos por la Audiencia de Castellón y confirmados por el Tribunal Supremo en julio de 2014. Ha obtenido este permiso porque, tal y como han confirmado fuentes penitenciarias, a la hora de realizar la liquidación de la condena (un documento que se emite una vez se ha ingresado en prisión y donde se fija el tiempo que el interno va a permanecer dentro) se le aplicó el artículo 76 del Código Penal.

En base a este artículo, el máximo que Fabra puede cumplir de su condena no puede superar el triple del tiempo por el que se le ha impuesto la pena más grave en las que haya incurrido. El que fuera barón popular fue condenado a un año por cada uno de los cuatro fraudes fiscales.

 Un procedimiento que varios abogados han calificado como el habitual a la hora de establecer los permisos. Se trata de una ingeniería judicial que aplicó la Sección Primera de la Audiencia de Castellón cuando se saltó su propia norma interna para suspender el ingreso en la cárcel de Fabra mientras el Gobierno no se pronunciara sobre su petición de indulto.

Esta norma establecía que “siempre” se rechazaría esta suspensión cuando la pena fuera igual o superior a tres años de prisión. La sala utilizó el argumento esgrimido por la defensa sobre que el cumplimento efectivo sería de tres años y no cuatro, aplicando siempre el citado artículo 76. Una decisión que les costó el reproche del entonces nuevo presidente de la Audiencia, José Manuel Marco.

La aplicación de este artículo también le permite ahora a Carlos Fabra obtener su primer permiso al aplicar el cuarto de condena sobre esos tres años de cumplimiento real y no sobre los cuatro años de la sentencia.

Se desconoce, no obstante, las características del permiso. El propio Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha apuntado que “debido a las dificultades para obtener información del juzgado”, se desconoce la “naturaleza y duración del permiso”. Eso sí, con el visto bueno de Vigilancia Penitenciaria, el abogado de Fabra podría reclamar su salida a lo largo de este viernes.

Fabra ingresó en la prisión de Aranjuez en diciembre del pasado año. Lo hizo con total secretismo y sin que ninguna cámara registrara su entrada en la cárcel. El pasado mes de julio comenzó los trámites para reclamar su primer permiso. El cacique castellonense pidió el 17 de julio a la Audiencia provincial de Castellón el certificado para hacer constar que había abonado la cantidad a la que fue condenado por responsabilidad civil: 1,4 millones de euros entre multa e indemnización. El pago no es imprescindible para optar a los beneficios penitenciarios porque el juzgado puede aceptar un compromiso de reembolso, por ejemplo, a plazos.

Carlos Fabra cumplió 70 años el pasado 2 de agosto. En la carta con la que pidió el indulto al Gobierno (denegado en tiempo récord) alegó, entre otras cosas, que su estado de salud resultaba “absolutamente incompatible” con la prisión. El pasado mes de agosto fue visto en el hospital 12 de Octubre de Madrid, donde fue trasladado desde prisión. Este fue el centro donde fue intervenido para un trasplante de hígado hace cuatro años.

El exbarón del PP fue condenado en sentencia de la Audiencia Provincial de Castellón de noviembre de 2013. Un fallo que fue posteriormente ratificado por el Supremo en julio de 2014.