Familia Real

De la sobriedad de la Reina, al encanto de Albert Rivera

Doña Letizia ha triunfado con su look, Leonor y Sofía han vuelto acaparar los flashes con su espontaneidad. Albert Rivera ha sido el más reclamado de la recepción

La familia Real saluda al pueblo durante el desfile

La familia Real saluda al pueblo durante el desfile

A las 11:00 horas, puntualidad real, llegaba a la tribuna de honor de la madrileña plaza de Cánovas del Castillo, la familia Real para presidir el desfile militar con motivo de la Fiesta Nacional. Felipe VI y la Reina Letizia llegaban a bordo de un Rolls Royce, mientras que sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, lo hacían en un coche oficial.

Las pequeñas de la casa han presenciado el desfile y saludado a todas las autoridades, demostrando que aunque no han perdido la espontaneidad propia de la edad, esta vez no han necesitado casi ninguna indicación de sus padres, excepto en sendos momentos, primero Sofía y luego Leonor, que han buscado la complicidad de su padre cogiéndole de la mano, pero este de forma discreta ha sabido corregirlas.

Doña Leonor coge a su padre de las manos durante el desfile

Doña Leonor coge a su padre de las manos durante el desfile Madrid

El vestido de Doña Letizia en un día como el de hoy tenía mucho significado. El año pasado, el primero como Reina, no fue muy acertado, ya no tanto por el color como por el diseño ceñido, muy cuestionado para una monarca recién llegada al trono. Este 12 de octubre, la Reina ha demostrado que sabe reinar, al menos en cuanto a elegancia se refiere. Acertado ha estado Felipe Varela, modisto de cámara, al elegir una chaqueta y vestido en doble crepe de lana azul marino con cinta de terciopelo azul noche. Un color que durante años ha simbolizado el Escudo de Armas de la Casa Real.

El toque de modernidad y elegancia se lo han dado los complementos, unos stilettos azul oscuro de charol y un clutch en piel metalizada azul Prusia con ribetes en cristal de Swarovski. Las pequeñas han seguido la misma línea a la que nos tienen acostumbrados y han arriesgado poco con dos vestidos de la colección otoño/invierno de la firma gallega Nanos. Han coincidido en el peinado, las dos llevaban una trenza a ambos lados.

El dos piezas de Felipe Varela ha sido muy aclamado

El dos piezas de Felipe Varela ha sido muy aclamado Madrid

Una vez terminado el desfile, los monarcas se han dirigido al Palacio Real, dónde en su Salón del Trono han recibido a casi 2.000 invitados para la ocasión. Esta vez el besamanos ha sido más corto, no sólo porque la mayoría de invitados acudían por primera vez sin acompañante, sino porque el guión estaba muy definido. Se ha saludado a autoridades, empresarios y periodistas, que tras el saludo han ido pasando al Comedor de Gala. Todo muy medido, este año no se podría haber colado ni Francisco Nicolás.

Esta rapidez se ha trasladado a los invitados, que no se han esforzado mucho a la hora de elegir atuendo. Mención merece el look de Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, siempre perfecta o la elegante ex vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega y la espectacular Mariló Montero, presentadora y directora de La Mañana de TVE, con un smoking blanco y complementos en dorado.

Mariló Montero ha triunfado con su smoking blanco

Mariló Montero ha triunfado con su smoking blanco Madrid

Poco protocolario ha sido el vestido elegido por Isabel García Tejerina, ministra de Agricultura, corto y sin mangas en color violeta. Viri, la esposa del Presidente Rajoy, no tenía que haber dejado que Jaime de los Santos, su estilista personal y consejero de confianza se fuera con Cifuentes. Hoy su indumentaria no decía nada, falda negra y chaqueta blanca con el clásico collar de perlas. Debería ojear en las revistas, los looks de sus homologas europeas.

La Ministra Tejerina poco protocolaria con su vestido

La Ministra Tejerina poco protocolaria con su vestido Madrid

Para no caer en el machismo barato, mencionaremos que los invitados masculinos han estado aburridos en general. Todos han elegido el mismo color de traje oscuro y se podían contar las corbatas azules por doquier. Sólo los dos hombres con más sex appeal del panorama político actual se han distinguido y además han coincidido: traje azul oscuro, camisa blanca y corbata roja han lucido Pedro Sánchez, secretario general del PSOE y Albert Rivera, líder de Ciudadanos. Éste último ha sido la atracción de la recepción. Todo el mundo quería hablar con él y las mujeres conocerle y hacerse un selfie. No nos engañemos, no sólo por sus buenos resultados en Cataluña o porque podría decidir el futuro del país el próximo 20D sino porque es atractivo y tiene encanto.

Cuentan a EL ESPAÑOL que sabe que tiene las manos bonitas y por eso las utiliza y las exhibe siempre que puede en sus apariciones públicas y fotos. Hoy ha necesitado secarse el sudor en varias ocasiones como si de un cantante de rock se tratara. Serán verdad los cientos de estudios de marketing político que aseguran que un amplio segmento de mujeres que votan tienen en cuenta si el candidato es guapo o no y si es simpático y carismático.

El Rey se ha mostrado muy sonriente con Rivera

El Rey se ha mostrado muy sonriente con Rivera Madrid

Hasta Felipe VI le ha saludado de forma muy cariñosa y no ha ocultado su alegría al verle. A la Reina no le ha alegrado tanto, a juzgar por su cara. Cuando uno repasa el álbum de fotos del besamanos, ve los gestos en el momento de la foto y del saludo y puede intuir con el lenguaje no verbal a quienes emociona ver y a quienes no. Por ejemplo, ambos monarcas se han mostrado muy contentos al ver a Pedro Sánchez, a Carmena y su marido, a las ex ministras Alberdi y Fernández de la Vega y a Susana Díaz que ha visto robado su protagonismo por Sánchez y su mujer.

El rey le ha sonreído a Rajoy y la Reina más a Soraya… y así hasta 2.000 invitados. Se ha notado que los monarcas se están esforzando por conseguir la unidad y que saben soportar y reflexionar ante las críticas. Y sino que se lo digan a Spottorno, ex jefe de la Casa Real, que hoy ha sido readmitido tras haber sido desimputado en el caso de las tarjetas black. Vamos, que si hasta Pablo Iglesias al final se hubiera comprado el traje y encontrado la invitación, hubiera sido bien recibido.