Elecciones catalanas 2015

Mas cierra campaña con la amenaza del voto del nacionalismo moderado

Ningún partido tiene asegurada la victoria en Cataluña el 27-S. Una encuesta publicada en Andorra aleja de la ansiada mayoría a Junts pel Sí, que está de los nervios

Artur Mas en un mitin de Junts pel Sí

Artur Mas en un mitin de Junts pel Sí

Ningún partido tiene la victoria asegurada en Cataluña. Si Junts Pel Sí, el bloque antiindependentista liderado por Artur Mas, pensaba que podría formar gobierno con el apoyo de la CUP, una encuesta publicada en El Periòdic d´Andorra asegura que Junts pel Sí conseguiría entre 62 y 64 escaños y la CUP entre 6 y 8. Unas previsiones que no entran en los cálculos del frente independentista.

La tensión que se masca en Cataluña se palpó en los cierres de campaña de todos los candidatos. Todos estuvieron arropados por sus respectivos líderes nacionales, que el domingo juegan la primera parte de un partido que pitará el final en las elecciones generales de diciembre. Raül Romeva, el candidato de Junts pel Sí, empezó su discurso en una abarrotadísima avenida de María Cristina, donde todos los asistentes tuvieron la oportunidad de escuchar la desafortunada entrevista de Mariano Rajoy con Carlos Alsina en la Cope. El público arropó a Artur Mas al grito de "presidente, presidente".

El PP contó para su clausura con un invitado especial, el ex presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, que despertó a los afines al PP cuando aseguró que "los que dividen son unos cobardes. Los que unen son los fuertes". El francés apeló a la "unidad de España" y defendió la importancia de los resultados electorales del domingo para la UE. "Son también importantes para Europa". Tras el francés tomó la palabra el candidato del PP a la Generalitat de Cataluña, Xavier García Albiol, que se reafirmó en las políticas que ejecutó en Badalona, el municipio que gobernó, muy criticadas por toda la oposición. "Me siento muy orgulloso de haber limpiado Badalona", manifestó. 

El broche de oro lo puso el propio Mariano Rajoy, que tras dar las gracias a Sarkozy, Albiol y Alicia Sánchez Camacho, la presidenta del partido en Cataluña, se dirigió a los catalanes y, tuteándoles, les habló de lo que significa que el domingo no se queden en casa. "Pido el voto porque todos somos iguales y ellos quieren que te quedes en casa". Ante los malos augurios electorales, el jefe del Ejecutivo pidió a sus votantes que ellos también pidan el voto a sus amigos y familiares. "Hay que votar. Pido que habléis alto y claro, pero con cordura y sentido común", solicitó.

Iceta lo vuelve a dar todo

El socialista Miquel Iceta quiso aprovechar el tirón del baile en el arranque de la campaña para cerrar con la misma energía. El candidato del PSC, acompañado del secretario general del partido, Pedro Sánchez, enumeró las cuatro cosas por las que merece el respaldo de la ciudadanía el 27-S. "Nosotros tenemos soluciones. Primero, reactivación económica y generación de puestos de trabajo. Segundo, proteger el Estado del bienestar. Tercero, luchar contra el fraude fiscal y la corrupción. Cuarto, reformar la Constitución para todos".

Inés Arrimadas, la sustituta de Albert Rivera en Cataluña, pidió "un cambio de presidente, no de país". La catalana nacida en Andalucía encumbró a Ciudadanos como único partido capaz de liderar una alternativa, "por lo que cuanta más fuerza logre, mejor". Además, dijo ante su público que ella y su partido están preparados para asumir el reto.

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, los líderes de Podemos, fueron los protagonistas del cierre de campaña del candidato de Catalunya Sí que es Pot, Lluís Rabell, que pidió que "nunca más seremos súbditos". Mientras la marea morada buscaba arañar más votos, desde Grecia llegó un mensaje por las redes sociales de Alexis Tsipras, que pedía encarecidamente el voto para sus colegas españoles de Catalunya Sí que es Pot. Así, mientras Cataluña se prepara para su jornada de reflexión más difícil, el cardenal Cañizares avisaba desde Valencia: "Dios quiere unidad, aunque nos empeñemos en lo contrario".