ELECCIONES

Pablo Iglesias, en medio de la batalla perpetua de Errejón y Garzón

El líder de IU reivindica el comunismo mientras el número dos de Podemos cree que es "pasado". 

Pablo Iglesias, en una comparecencia en el Congreso.

Pablo Iglesias, en una comparecencia en el Congreso.

Si Podemos siempre ha tenido varias almas, su coalición con Izquierda Unida incluye aún más matices. Y también enemigos íntimos que, por más que puedan simular un armisticio, en el fondo están en trincheras diferentes. Este es lo que les ocurre a Alberto Garzón e Íñigo Errejón. Ahora, ambos hacen las veces de escuderos de Pablo Iglesias y comparten candidatura en Unidos Podemos, pero siguen tan alejados como siempre.  

No es novedoso ni secreto que Errejón y Garzón defienden postulados ideológicamente diferentes. El número dos de Podemos y sus fieles constituyen el sector del partido de los círculos menos cómodo con la alianza electoral con IU. Ahora todos ellos están inmersos en una coalición para intentar asestar el sorpasso al PSOE en las elecciones generales del 26 de diciembre. Pero solo hay que echar un vistazo a sus discursos para comprobar que las diferencias entre Errejón y Garzón son tan amplias como siempre. 

Garzón defiende el comunismo

Hace unos días, recién rubricada la alianza entre Podemos e IU, Alberto Garzón generó cierta polémica al defender que se siente comunista. "Yo soy comunista, Unidos Podemos no lo es", afirmaba. Una tesis que, pese a la aclaración que hacía el propio líder de IU, escoció en algunos sectores del partido morado. Pese a las críticas que arreciaron, Garzón sigue defendiendo lo que siempre ha defendido. De hecho, un par de días después publicó un post en Facebook donde dejaba claro lo que piensa al respecto.

Siempre que exista el capitalismo como sistema existirá el comunismo como idea, movimiento y alternativa

Bajo el título "Algunos somos comunistas", el artículo concluía así: "Este es el asunto más incontestable acerca de la actualidad del comunismo. Allá donde haya explotación, habrá lucha, y donde haya opresión, habrá resistencia. No importarán las etiquetas, ni tampoco la diversidad de los sujetos. Allá donde la explotación derive en miseria, desigualdad, desahucios, carencias básicas y otros obstáculos para el desarrollo de una vida en libertad, habrá contestación. En breve, siempre que exista el capitalismo como sistema existirá el comunismo como idea, movimiento y alternativa".

Errejón habla de "especie del pasado"

Solo unos días después, en una entrevista a 20 minutos, Errejón hablaba del comunismo como una "especie del pasado". Más en concreto, cuando le preguntaban si se quedaba con un comunista o con un socialdemocráta, el secretario político de Podemos contestaba así: "Estamos hablando de dos especies del pasado. Creo que el comunismo no existe en el imaginario como un proceso de transformación colectiva para un mundo más justo, porque se convirtió en una pesadilla burocrática en muchos casos y para la mayor parte de la gente es una antigualla, creo que no es hoy una referencia".

Creo que el comunismo no existe en el imaginario como un proceso de transformación colectiva para un mundo más justo, porque se convirtió en una pesadilla burocrática en muchos casos y para la mayor parte de la gente es una antigualla, creo que no es hoy una referencia

"Y la socialdemocracia -agregaba Errejón como respuesta- ha fracasado o ha abjurado de su tarea de garantizar transformaciones que permitiesen países más justos y democráticos. Hoy día la frontera principal que marca el cambio político tiene que ver con la transversalidad, no con las etiquetas viejas de izquierda y derecha, sino entre democracia y oligarquía, entre si manda el pueblo o mandan unos pocos privilegiados que se ponen a sí mismo por encima de la ley". Con estas palabras, el número dos de Podemos no hacía más que volver a exponer las tesis populistas que aprendió de Ernesto Laclau y que lleva defendiendo desde la fundación del partido morado. 

¿Izquierda o transversalidad en la campaña?

En suma, estas dos declaraciones públicas de Garzón y Errejón evidencian una vez más las diferencias entre ambos, que, como se ha dicho, no resultan novedosas. El líder de IU no esconde su filiación a la izquierda. Y el secretario político de Podemos quiere huir de la dicotomía izquierda-derecha en pos de una transversalidad que aglutine a diferentes sectores. Como si se situase lejos de ambos polos, el pasado jueves el propio Iglesias abogaba en Barcelona por una nueva socialdemocracia

Pero, declaraciones aparte, la duda estriba ahora en qué mensajes y discursos se impondrán en la campaña de Unidos Podemos. Si bien es cierto que cada partido hará campaña por su cuenta, también Garzón e Iglesias tienen previsto coincidir en cuatro grandes actos que se celebrarán en Madrid, Valencia, Barcelona y alguna ciudad de Andalucía. No es descartable, por tanto, que el líder de IU y el número dos de Podemos coincidan en alguno de esos mítines. ¿Cómo conciliarán sus discursos en el mismo escenario? 

Por el momento, en Podemos ya han vuelto a aparecer las discrepancias entre los afines a Errejón y los afines a Iglesias a cuenta de la elaboración de las listas electorales. Aunque públicamente no haya trascendido, hay errejonistas a los que no les ha gustado que Unidos Podemos lleve en sus listas al profesor Manolo Monereo -veterano dirigente del Partido Comunista- o a Diego Cañamero, representante del SAT. Y tampoco gustaron las palabras de Garzón sobre Leopoldo López en El Objetivo

Unidos por el 'sorpasso'

En cualquier caso, todo hace indicar que, al igual que ocurrió en la campaña de las municipales de hace un año, esta coalición abandonará los discursos esencialistas y apostará por destacar lo que les une. Puro pragmatismo para ganar en las urnas. Una estrategia que ambas formaciones, Podemos e IU, ya pusieron en práctica con éxito en la coalición Ahora Madrid para conseguir la alcaldía de la capital de España. No por casualidad, Unidos Podemos va a apoyarse en los alcaldes del cambio para intentar el ansiado sorpasso

En el sector de Errejón suele decirse que esta la coalición con IU es un "matrimonio de conveniencia" destinado, sobre todo, a soslayar las dificultades de la ley electoral para intentar vencer al PSOE y convertirse así en la gran alternativa al PP. Y, de momento, todas las encuestas, incluida la de EL ESPAÑOL, apuntan a que su intención de superar a los socialistas en las urnas está más cerca que nunca.