LA PRIMERA BATALLA

Chacón y Patxi López, bazas fuertes del PSOE para presidir el Congreso

Chacón, 'susanista', tiene experiencia en una cámara sin mayoría. López fue lehendakari gracias al PP.

Carme Chacón, el día de las elecciones generales.

Carme Chacón, el día de las elecciones generales.

  1. Congreso de los Diputados
  2. PSOE
  3. Carme Chacón Piqueras
  4. Patxi López
  5. Antonio Pradas

Pedro Sánchez quiere llegar a la Moncloa, pero antes espera coger carrerilla mientras ve cómo Mariano Rajoy se da de bruces contra la aritmética. Su primera batalla institucional no será por la presidencia del Gobierno sino por la del Congreso de los Diputados. 

Así lo aseguró el candidato socialista en una comparecencia ante la prensa este miércoles tras media hora de reunión con Rajoy. 

"Sería razonable que quien presidiera el Congreso no fuese la primera fuerza política, sino la segunda, en este caso el PSOE", avanzó. En la Mesa del Congreso, el órgano que rige el día a día de la cámara, también debería verse reflejada la "pluralidad" de la nueva realidad política, según el socialista, que se ha ofrecido a liderar unas negociaciones con el resto de formaciones para lograr un acuerdo.

Fuentes cercanas al secretario general aseguraron después que el PP no descarta por el momento esa opción, aunque los populares han venido apostando por la continuidad en el cargo de Jesús Posada. Lo que está fuera de toda duda es la presidencia del Senado para el PP habida cuenta de la mayoría absoluta que los conservadores sí tienen en la cámara alta.

El inédito momento político hace de la presidencia del Congreso un cargo mucho más importante de lo que lo ha sido hasta ahora. Si Posada ha administrado las formas parlamentarias de una mayoría absoluta sin sobresaltos, la nueva legislatura será una montaña rusa de pactos y acuerdos. Eso, siempre que no se repitan elecciones. Volver a las urnas fue descartado por Sánchez este miércoles, pero cobra más fuerza cada día para los dirigentes territoriales que buscan catapultar a Susana Díaz al liderazgo socialista. 

La alta renovación de las listas del PSOE deja a Sánchez con pocos candidatos con peso, proyección pública y experiencia parlamentaria, una combinación conveniente para el cargo en una cámara baja que se asoma a la parálisis. 

Carme Chacón

La diputada electa por Barcelona llegó al Congreso en 2000, cuando José María Aznar logró su mayoría absoluta y José Luis Rodríguez Zapatero sucedió a Joaquín Almunia al frente del PSOE. 

Cuando Zapatero alcanzó la Moncloa, Chacón ascendió de diputada a vicepresidenta del Congreso. Fue una legislatura de extrema complejidad. El Gobierno se había formado tras el shock que para el PP supuso perder las elecciones y los debates que vivió la cámara fueron de extrema complejidad. Si Zapatero se fijó en ella y le ofreció el Ministerio de Vivienda fue en parte por su manera de conducir las sesiones parlamentarias en ausencia del presidente Manuel Marín. 

Chacón pertenece a la Ejecutiva de Sánchez pero es más próxima a la presidenta andaluza, Susana Díaz, por lo que su presidencia sería vista como un gesto de buena voluntad entre ambos. Además, Chacón es catalana y a diferencia de buena parte del PSC, nunca ha defendido el derecho a decidir. De haber pacto entre PP y PSOE, su nombre sería en sí mismo una declaración de intenciones. 

Chacón tiene otras ventajas. Sería la primera mujer socialista del Congreso y la segunda de la Historia, tras Luisa Fernanda Rudí (PP: 2000-2004). El cargo, de gran pompa y visibilidad, permitiría a Sánchez no tener que considerarla para otras responsabilidades de mayor peso político. 

Sin embargo, fuentes socialistas aseguran que ella no aceptaría ser presidenta del Congreso que camine hacia una pronta disolución. Por otra parte, la distancia entre Díaz y Sánchez es demasiado grande y el gesto podría no ser suficiente para tender puentes.

Patxi López

Patxi López, en Santurtzi durante la campaña electoral.

Patxi López, en Santurtzi durante la campaña electoral.

El exlehendakari es otro perfil diferente, pero con puntos en común con Chacón. También pertenece a la Ejecutiva de Sánchez y proviene de una nacionalidad histórica acostumbrada a los pactos. 

Sin ir más lejos, él fue elegido en el año 2009 presidente de Euskadi frente a Juan José Ibarretxe, del PNV, que había logrado más escaños en la cámara de Vitoria. Entonces fue apoyado por el PP y UPyD en un escenario de geometría variable que no impidió una legislatura exitosa y el fin de la actividad armada de la banda terrorista ETA. 

López es muy respetado entre la militancia socialista y tiene un perfil moderado que el PP podría aceptar. Su condición de socialista vasco podría ser de utilidad para afrontar las tensiones territoriales y una hipotética reforma de la Constitución que tendría que pasar por la cámara en esta legislatura. 

Otras opciones para la presidencia de la cámara baja podrían incluir a alguno de los hombres fuertes de Susana Díaz, como Antonio Pradas, número tres del partido y recién elegido diputado por Sevilla.