Operación Púnica

El PSOE da por enterrado a Tomás Gómez

La dirección del PSOE pasó página en febrero, cuando lo fulminó como líder de los socialistas madrileños. Sólo sus amigos lo defienden, pero en privado.

Tomás Gómez, en un pleno de la Asamblea de Madrid.

Tomás Gómez, en un pleno de la Asamblea de Madrid.

Nadie cuenta ya con Tomás Gómez. El que fuera secretario general de los socialistas madrileños desde 2007 a febrero de este mismo año ya no tiene peso en el partido, a pesar de que algunos fieles todavía siguen defendiendo su inocencia.

La información publicada por EL ESPAÑOL sobre los pagos que la trama Púnica hizo para financiar la campaña de Gómez en 2003 no ha trastocado los planes de campaña. El PSOE ya tiene suficientes frentes abiertos, entre ellos la preparación del cara a cara de este lunes por la noche. "Hasta después del 21 [de diciembre], nada", resumieron fuentes de la Ejecutiva de Pedro Sánchez. Tampoco la dirección madrileña se ha querido pronunciar de forma oficial sobre la apertura de un expediente o la exigencia de responsabilidades al que fue su líder. 

En el PSOE prefieren no hablar de Tomás Gómez y exhiben su fulminación en febrero, con la que fue apartado de la dirección regional y de la candidatura a la presidencia de la Comunidad de Madrid, que asumió el exministro Ángel Gabilondo. Es, para los socialistas, la mejor prueba de que el rumbo del PSOE de Pedro Sánchez no tiene nada que ver con el exdirigente.

"Nos criticaron, pero el tiempo nos da la razón"

"Fue difícil, nos criticaron, pero el tiempo nos ha ido dando poco a poco la razón", aseguran fuentes socialistas. Esa fue una de las pruebas de fuego de un Sánchez que llevaba poco más de medio año en el cargo y que no dudó en hacer lo que Alfredo Pérez Rubalcaba y José Luis Rodríguez Zapatero no dudaron: dar un golpe de autoridad en una de las federaciones más conflictivas. 

Sin embargo, el recorrido judicial del caso y sus implicaciones no han sorprendido a nadie. "No teníamos pruebas, pero no es de las personas por las que pondría la mano en el fuego", asegura un antiguo miembro de su Ejecutiva. "A mí tardó en decepcionarme un día, el que se tomó para diseñar su Ejecutiva. Tras una campaña interna prometiendo acabar con las familias, hizo todo lo contrario", aseguran las mismas fuentes.

"Distante con los suyos"

"Dirigió el PSM sin contar con todos y hasta distante con los suyos. Como portavoz parlamentario, rara vez acudía a las reuniones de grupo", señalan los que trabajaron con él. "Con él podríamos haber logrado 17 o 18 diputados. En las agrupaciones nos decían que no iban a votar al PSOE", relatan en relación a las elecciones autonómicas de mayo, donde Gabilondo logró 37 y se quedó a uno de sumar con Podemos para evitar el actual Gobierno de Cristina Cifuentes, apoyada por Ciudadanos. 

Tomás Gómez está huérfano. Aunque en la dirección de los socialistas madrileños no descartan que trate de jugar sus bazas en los próximos meses, no goza de grandes apoyos y un más que probable caso judicial le obligaría a mover ficha en la sombra. 

"No creas que se ha llevado un euro. Sobre su honradez no tengo la menor idea", en palabras de uno de sus amigos que, con todo, pedía no ser identificado.