ELECCIONES GENERALES

20-N discreto en reivindicaciones sobre memoria histórica

La izquierda pide más apoyo a las exhumaciones. Iglesias calla sobre el Valle de los Caídos.

El PSOE propone resignificar el Valle de los Caídos, pero no lo hizo desde el Gobierno.

El PSOE propone resignificar el Valle de los Caídos, pero no lo hizo desde el Gobierno. Efe

Cuarenta años después de la muerte de Francisco Franco, el centroizquierda español conserva la memoria histórica, pero ha aplacado el desasosiego. Tanto el PSOE como Podemos incluyen en sus programas electorales medidas sobre los símbolos de la dictadura o la exhumación de los cuerpos nunca enterrados, pero ninguno pretende convertir sus reivindicaciones en un motivo para la confrontación con el PP.

Los socialistas le dedican un capítulo de propuestas a la memoria histórica. Son el único partido que ha publicado la versión definitiva de su programa electoral, mientras que otros partidos, como IU, harán sus propuestas este viernes, coincidiendo con la efeméride. El PSOE reivindica la reactivación de la Ley de Memoria Histórica, aprobada en 2007 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, así como algunas tareas pendientes que los socialistas nunca llevaron a término antes de la llegada del PP. 

Según los socialistas, la prioridad es apoyar políticamente y con financiación la exhumación de las fosas. Una de las medidas es la creación "con la urgencia y celeridad que obliga la avanzada edad de muchos de los familiares" de un banco nacional de ADN. Según han denunciado investigadores y arqueólogos consultados por EL ESPAÑOL, cada vez es más difícil asignar restos encontrados en fosas comunes a familiares vivos. 

El Valle de los Caídos

Además, el PSOE pretende reformular la concepción del Valle de los Caídos. "El conjunto monumental deberá dejar de ser un lugar de homenaje a las víctimas de una de las partes implicadas en la Guerra Civil, para convertirse en un espacio para la cultura de la reconciliación". El programa no aclara, sin embargo, si trasladará los restos de Franco o José Antonio Primo de Rivera. Las restantes medidas del PSOE incluyen reforzar la prohibición de símbolos franquistas o las subvenciones a colectivos que promuevan el fascismo, así como una Comisión de la Verdad sobre la dictadura y la Guerra Civil o una investigación sobre los bebés robados como "problema de Estado".

El PSOE ya pudo abordar durante su mandato la resignificación del Valle de los Caídos, pero evitó hacerlo. En esta ocasión, la estrategia del PSOE está volcada en la economía, la denuncia de la corrupción en el PP y la figura de Sánchez como la renovación frente a Mariano Rajoy. Fuentes socialistas aseguran que las reivindicaciones en materia de memoria histórica siguen teniendo peso, pero se centran en defender la importancia de las exhumaciones.

Pablo Iglesias pasa de puntillas

Podemos es aún más vago en este sentido. Al ser preguntado en un desayuno informativo por el Valle de los Caídos, Pablo Iglesias aseguró este jueves que "independientemente de dónde se ubique una tumba, lo importante en un país democrático es entender que la memoria forma parte de su patrimonio". La respuesta a una pregunta muy concreta era la manera del líder de Podemos de evitar un asunto espinoso que lo coloca en un conflicto entre el giro al centro táctico de su campaña y el izquierdismo de sus bases, una moderación que el propio Iglesias ha reconocido en varias ocasiones. 

Es más, Iglesias citó al rey Felipe VI como un ejemplo de dirigente comprometido con la memoria. "Me gustó ver al jefe del Estado, Felipe VI, en el parque de La Nueve homenajeando a los héroes españoles" en un acto en junio.

Una de las propuestas respaldada por más del 80% de la militancia incluye medidas similares a las de los socialistas. Podemos apuesta por "concebir los espacios de memoria como lugares pedagógicos desde una perspectiva crítica", facilitar la exhumación de las fosas, ser implacables contra los símbolos franquistas e investigar los hechos de la guerra y la dictadura.

El lío de Ciudadanos

Albert Rivera no parece tenerlo tan claro. En el programa de televisión El Intermedio, de La Sexta, aseguró que "un país se mide por la dignidad que le da a sus muertos", pero después comparó la retirada de nombres relacionados con el franquismo con la del busto del rey del Ayuntamiento de Barcelona, ordenada por Ada Colau. 

"No es un debate que preocupe a la mayoría de los ciudadanos", aseguró Rivera, preguntándose si había que "poner el crono" (cronómetro) en dictaduras o reinados sangrientos. "No tenemos por qué estar condenando todos los días las dictaduras", según el líder de Ciudadanos. 

"Queremos aplicar a este asunto el sentido común", asegura en conversación con EL ESPAÑOL Juan Carlos Girauta. "La mayoría de los españoles no quiere que haya ninguna calle o ninguna plaza con el nombre de Franco y con nosotros no la habrá", asegura. Otro asunto es el de los nombres de calles dedicadas a otros militares o personalidades. "Salvador Dalí era franquista. Josep Pla fue espía de Franco y Josep Cambó financió el alzamiento", recuerda Girauta, que pide esperar a la presentación del programa para conocer el resto de propuestas.