Datos del Banco de España

Huida de dinero tras el 20-D: los inversores sacaron 19.000 millones de España en diciembre

En el conjunto del año sacaron 70.200 millones de euros, la mayor fuga de capitales desde 2012. Moody's alerta de que el pacto entre PSOE y Ciudadanos es negativo para el riesgo crediticio.

De Guindos en el G20.

De Guindos en el G20. Efe

Hace un año, cuando las encuestas decían que Podemos podía ganar las elecciones en Andalucía, los expertos auguraban un año de mucha tensión política y los inversores veían que su dinero estaba más seguro fuera de España. Los datos de la balanza de pagos que ha publicado el Banco de España refrendan esta visión que muchos se encargaron de negar que ocurriría.

En total, en el conjunto del ejercicio salieron 70.200 millones de euros de inversiones financieras. Este es el peor dato para España desde el año 2012, cuando el país estaba al borde del colapso financiero, lo que da buena muestra del temor de los inversores a la situación del país. En la comparación con 2014 también se percibe este mal dato, ya que en el ejercicio anterior entraron 5.600 millones de euros.

Pero el dato más preocupante de todos es el de diciembre, cuando salieron en un solo mes 19.000 millones de euros. Este año los inversores no se apuntaron al rally de fin de año, que sí funcionó en 2014, ya que entraron 12.100 millones de euros en diciembre. Esta huida en masa de inversores que coincidió con la celebración de las elecciones del 20 de diciembre y la fragmentación política resultante de esos comicios. La mayor parte de la desinversión en España se debe a la salida de préstamos, repos y depósitos, que suman una huida de 24.300 millones de euros.

Esta salida se limitó un poco por la entrada de capitales para inversiones en cartera, esto es, compra de acciones y participaciones en empresas que no suponen una inversión productiva y de deuda. En concreto, por esta vía entraron 8.700 millones de euros en el país en diciembre.

Estos datos son un presagio preocupante para lo que pueden suponer los meses siguientes. En enero se produjo una fuerte salida de capitales de los mercados financieros ante la volatilidad internacional y en febrero la situación se ha estancado. Mientras tanto, cada vez más empresarios y gestores denuncian que la parálisis política está empezando a afectar al país y está retrasando (e incluso cancelando) muchas inversiones.

Desinversión generalizada

La salida de capitales fue la situación habitual durante todo el año. En el conjunto de 2015 salieron 21.300 millones de euros de inversiones directas, lo que se conoce como inversión productiva. Esta retirada de inversores es la más peligrosa, ya que refleja sus dudas sobre la evolución de la economía real en España en el corto y medio plazo.

En el caso de la especulación en bolsa, la salida de flujos casi se equilibró con la entrada y, de forma neta, apenas se retiraron 700 millones de euros, mientras que en 2014 entraron 6.100 millones de euros. Por último, también se produjo una salida de dinero para pagar deudas de 32.300 millones de euros que se une a una financiación al exterior de 16.600 millones de euros.

Esta fuga de capitales privados y públicos se compensó con una fuerte entrada de liquidez del Banco Central Europeo (BCE) con sus compras de activos. Este flujo de dinero se canaliza de forma mayoritaria a través del Banco de España, lo que provocó un fuerte aumento de la posición deudora de la institución española con el Eurosistema. En concreto, entraron 50.900 millones de euros que aparecen hoy en el debe del Banco de España. Por el contrario, el año pasado el Banco de España cerró con un superávit respecto al Eurosistema de 47.000 millones de euros. Aquí lo apunta el economista Javier Santacruz: 

Esta entrada de dinero del BCE explica que, pese a la fuga de capitales, la rentabilidad que paga la deuda española esté cerca de mínimos históricos. Y, al mismo tiempo, contribuye a expulsar a los inversores, dada la situación tan poco atractiva de los activos de deuda en el país.

Moody's vuelve a la carga

No han pasado ni dos semanas desde que la agencia de calificación crediticia Moody's retirara la perspectiva positiva para la deuda española (lo hizo el 19 de febrero) y ya ha vuelto a la carga. Hoy lo hace para alertar de que el pacto alcanzado entre el PSOE y Ciudadanos es "negativo" para el perfil de riesgo del país. La agencia explica que el acuerdo que han alcanzado no incluye ninguna medida encaminada a revertir la tendencia creciente de la deuda pública española y que, por tanto, no contribuye a mejorar la situación del 'rating', en todo caso, a empeorarlo.

En caso de aplicarse, la sustancia del pacto hace improbable una reversión de la trayectoria adversa de la deuda de España, algo negativo para el crédito

España no está para tomarse muchas licencias, ya que su calificación crediticia está a sólo dos peldaños de caer en bono basura. Moody's alerta: "En caso de aplicarse, la sustancia del pacto hace improbable una reversión de la trayectoria adversa de la deuda de España, algo negativo para el crédito". 

En su análisis, la calificadora de riesgos señala que el acuerdo entre ambos partidos "es impreciso" en cuestión de política económica y fiscal, aunque Moody's advierte de que en caso de formarse finalmente un Gobierno serán fundamentales los detalles sobre dos cuestiones clave contempladas en el pacto: la política fiscal y la reforma del mercado laboral.