Incumplimiento del déficit

España evita también la congelación de 1.300 millones de fondos europeos

Bruselas dictaminará el 16 de noviembre que el Gobierno en funciones tomó "medidas eficaces" contra el déficit.

Guindos ha comparecido este martes en la Eurocámara sobre la suspensión de las ayudas comunitarias

Guindos ha comparecido este martes en la Eurocámara sobre la suspensión de las ayudas comunitarias

España ya se libró en julio, en tiempo de descuento, de una multa de 2.000 millones de euros por incumplir el objetivo de déficit en 2015, y eso pese a que Bruselas atribuyó el desfase a la rebaja de impuestos electoralista del primer Gobierno de Mariano Rajoy. Ahora está a punto de salvarse de la segunda parte de la sanción que preparaba la UE, la congelación de 1.300 millones de euros de fondos estructurales. La Comisión Europea tiene previsto dictaminar el próximo 16 de noviembre que Rajoy, cuando estaba en funciones, adoptó "medidas eficaces" para contener el déficit este año y por ello no suspenderá ninguna ayuda europea, según han adelantado a EL ESPAÑOL fuentes comunitarias.

"No habrá decisiones negativas sobre los fondos estructurales para España", ha asegurado a este diario un alto funcionario europeo. El Ejecutivo comunitario todavía no ha decidido cómo hará esta vez para flexibilizar al máximo las normas presupuestarias de la UE, que en teoría le obligan a sancionar a España. Una posibilidad es que la Comisión proponga congelar y descongelar las ayudas al mismo tiempo, opción que el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, ha considerado "realista". Pero otras fuentes no descartan que ni siquiera haya propuesta de suspensión, dado que las medidas correctivas de Madrid ya han sido remitidas a Bruselas.

En concreto, el Gobierno en funciones de Rajoy ha aprobado la reforma para adelantar el cobro del impuesto de sociedades, el cierre anticipado del presupuesto y acuerdos de no disponibilidad presupuestaria a nivel estatal y regional. El impacto de estas medidas asciende a alrededor de 10.000 millones de euros y permitirá cumplir "holgadamente" e incluso "superar" el objetivo de déficit del 4,6% para este año, según ha asegurado el ministro de Economía, Luis de Guindos, en una carta a la Comisión.

"La idea no es castigar ni sancionar, la idea es garantizar que los compromisos asumidos se cumplan", dijo Moscovici tras la reunión del Eurogrupo del lunes. Al perdonar la suspensión de los fondos estructurales, Bruselas vuelve a dar un balón de oxígeno al Gobierno de Rajoy. Pero al mismo tiempo, se prepara para una nueva batalla por los Presupuestos de 2017. La UE ya ha avisado de que las cuentas deben estar listas "mucho antes" de fin de año y tendrán que incluir ajustes por valor de 5.000 millones de euros, sea cual sea el crecimiento. El Ministerio de Hacienda sostiene en contraste que la mejora de la economía española hace innecesarios nuevos recortes.

Guindos: la suspensión sería contraproducente

A la hora de frenar la congelación de los fondos estructurales, España ha contado con un aliado inesperado y poderoso: el Parlamento Europeo. Desde el primer momento, la Eurocámara se ha opuesto a la suspensión de las ayudas alegando que esta medida tendría un efecto contraproducente en un momento en el que la economía necesita inversión pública para consolidar su despegue y reducir el paro. Pese a carecer de poder de veto, los parlamentarios han logrado con sus tácticas dilatorias frenar la decisión de Bruselas, que inicialmente estaba prevista para julio, junto a la multa cero.

Una de las maniobras de la Eurocámara para retrasar la congelación de los fondos había sido solicitar la comparecencia de Guindos. Y precisamente este martes, el ministro de Economía ha dado explicaciones ante las comisiones de Política Regional y Economía sobre las medidas adoptadas y ha pedido a Bruselas que no suspenda las ayudas a España. Este castigo "sería incoherente y contraproducente, lanzando una señal contraria a la que Europa necesita", ha alegado.

"Una suspensión, aparte del estigma innecesario para España, tendría efectos económicos perversos", ha insistido Guindos. Pero sobre todo, ha proseguido, "afectaría al ánimo y a la moral" de los ciudadanos tras los esfuerzos realizados para salir de la crisis y "reduciría el sentimiento europeísta de España". El ministro de Economía se ha quejado de que las reglas presupuestarias de la UE son "excesivamente simplistas" y "difíciles de aplicar políticamente".

Todos los grupos políticos de la Eurocámara -incluidos los socialistas, los verdes e Izquierda Unitaria- han apoyado a Guindos en su rechazo a las sanciones para España. Pero algunos eurodiputados le han reprochado que la amenaza de castigo se debe a sus rebajas de impuestos electoralistas. "España se ha desviado del déficit después de aprobar en año electoral una reforma fiscal que apoyaba a los que más tienen", le ha espetado el parlamentario del PSOE Sergio Gutiérrez.

"Sería una barbaridad que se suspendieran los fondos", ha dicho el eurodiputado de Iniciativa per Catalunya-Verds, Ernest Urtasun. "Pero si hoy estamos aquí es por la pésima gestión presupuestaria que hizo su Gobierno y por su rebaja fiscal para las rentas altas", le ha recriminado al ministro de Economía.