Cuentas públicas

Bruselas se enfrenta a España: hay que hacer ajustes sea cual sea el crecimiento

El Gobierno confía en burlar los 5.000 millones que exige la Comisión gracias al avance del PIB, pero la UE exige reformas.

Montoro y Sáenz de Santamaría, durante el traspaso de carteras.

Montoro y Sáenz de Santamaría, durante el traspaso de carteras. Efe

Bruselas ha sido muy paciente con el Gobierno mientras ha estado en funciones, pero ahora ya con plenos poderes, ha tardado sólo unas horas en contradecirlo públicamente. El Ejecutivo confía en burlar los 5.000 millones de euros de ajustes que exige la Comisión Europea en el Presupuesto del próximo año gracias al crecimiento económico y con este mensaje se presentó el Ministro de Economía, Luis de Guindos, en la reunión del Eurogrupo del lunes. Sin embargo, Bruselas no admite este juego de trileros y ya ha advertido al Gobierno de que necesita un ajuste estructural y no cíclico. En otras palabras, que las medidas que adopte para reducir el déficit tengan carácter permanente y no sean fruto del aumento de los ingresos y la reducción de los gastos gracias al ciclo económico.

El Ejecutivo se las prometía muy felices con su as en la manga. Basta con actualizar el cuadro macroeconómico para que las cifras de 2017 cuadren, o casi, con la senda del déficit que marca la Comisión. El país tiene que cerrar el próximo año con un desfase máximo del 3,1% del PIB, algo que no es posible con las cifras de crecimiento que están recogidas en el Plan Presupuestario que envió a Bruselas el 15 de octubre. En este cuadro macroeconómico, el Gobierno anticipa un crecimiento del 2,9% para este ejercicio y el 2,3% para el próximo, unas cifras que el Ministerio de Economía ya tiene previsto revisar al alza para elaborar los Presupuestos de 2017.

Este es el as en la manga que se guarda el Gobierno y que funciona en dos vertientes. La primera es directamente sobre la ratio déficit/PIB, ya que si el denominador crece, la ratio de déficit también será menor. En segundo lugar, porque el crecimiento elevará los ingresos del Estado y reducirá algunas partidas de gasto. Por ejemplo, para 2017, con un crecimiento del PIB del 2,9% se prevé una mejora en el déficit de 10.000 millones de euros. Si finalmente el crecimiento de este año es mejor del proyectado, y a este se suma otro avance mejor en el próximo ejercicio, el saldo presupuestario mejorará notablemente.

El Gobierno cree que con unas décimas más de crecimiento y los ingresos de Sociedades se podrá evitar un nuevo ajuste

El Gobierno cuenta con un factor a su favor: la buena recaudación del Impuesto de Sociedades. El Ministerio de Hacienda aprobó en septiembre un remiendo en el tributo para recuperar y elevar el mínimo en los pagos fraccionados para recaudar 8.300 millones más este año. Pero la cifra final podría ser mejor, ya que con la liquidación de octubre se han recaudado en torno a 1.000 millones más de lo previsto. Estos 1.000 millones servirán para reducir el déficit de este año, pero si la medida se mantiene para el próximo año, también generará 1.000 millones más de lo previsto en el Plan Presupuestario.

Fuentes del Gobierno creen que con estas décimas más de crecimiento acumulado entre los dos años, más la recaudación inesperada de Sociedades permitirá cumplir con el objetivo de Bruselas sin apenas esfuerzos extra. Guindos no ha sido tan explícito en la reunión del Eurogrupo, pero también ha dado a entender que el nuevo Gobierno no tiene intención de hacer nuevos ajustes en 2017 y lo fía todo al crecimiento para cumplir los objetivos de déficit que exige la UE. Guindos ha garantizado a sus colegas que España respetará “holgadamente” la meta de déficit del 4,6% para este año y también alcanzará el 3,1% el año que viene gracias al impulso de una economía que crece más de lo previsto.

Bruselas exige seriedad

El crecimiento de la economía española, ha resaltado Guindos, estará “claramente por encima” de lo que había calculado el Gobierno en funciones. Y “si hay más crecimiento económico, eso hace más fácil el cumplimiento del 3,1%”, ha indicado el ministro de Economía.

El optimismo del Gobierno de Rajoy no ha convencido al Eurogrupo, que apenas ha tardado unas horas en corregir sus intenciones. España deberá hacer en 2017 ajustes estructurales -es decir, subidas de impuestos o recortes de gasto que tengan carácter permanente- por valor de más de 5.000 millones de euros (el 0,5% del PIB), incluso si se acelera el crecimiento. “Los compromisos sobre el déficit estructural deben cumplirse”, ha dicho el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, al ser preguntado por si la expansión económica es suficiente para cumplir las exigencias de la UE.

El compromiso del déficit estructural deben cumplirse

En otras palabras, el Gobierno puede poner en su cuadro macro la cifra de crecimiento y de déficit que sea, esto no cambiará la exigencia de Bruselas de realizar un esfuerzo estructural. De hecho, el ajuste que aconseja la Comisión para España es subir el IVA a algunos productos a los que ahora se aplica el tipo reducido o superreducido, como alimentos, hostelería y transportes.

Por su parte, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha resaltado que “la consolidación de las finanzas públicas” es el principal reto pendiente para el nuevo Gobierno español. Dijsselbloem, que en el último Eurogrupo cuestionó la fiabilidad de las cifras de Guindos, se ha permitido esta vez ironizar con el impacto económico positivo que parece haber tenido la parálisis política de los últimos diez meses en España. “Hemos discutido si la recuperación económica en curso se ha debido a que España no tenía Gobierno”, ha bromeado el holandés.

Guindos y Schäuble, en Bruselas.

Guindos y Schäuble, en Bruselas.

Prisas con los Presupuestos

El Eurogrupo ha vuelto a meter prisa al nuevo Gobierno de Rajoy para que presente cuanto antes unos nuevos Presupuestos para 2017 con este ajuste exigido de 5.000 millones de euros. El Plan Presupuestario debe estar en Bruselas en un plazo de “dos semanas, tres semanas o un mes” y en cualquier caso “mucho antes de fin de año”, han dicho Moscovici y Dijsselbloem.

“Confío en que el nuevo ministro español de Economía, que es muy experimentado y no ha dejado ni un día su cargo, será capaz de elaborar un Presupuesto completo y serio en un plazo razonable de tiempo”, ha señalado el presidente del Eurogrupo. “Espero que las cosas se hagan muy rápidamente”, ha coincidido el comisario de Asuntos Económicos.

Confío en que el ministro de Economía será capaz de elaborar un Presupuesto completo y serio en un plazo razonable

En España las cosas van mucho más lentas. El Gobierno tiene que convocar primero al Consejo de Política Fiscal y Financiera para repartir el nuevo margen de déficit que concedió Bruselas entre las distintas Administraciones Territoriales. Este Consejo, que es el primer paso hacia la elaboración de los Presupuestos, todavía no está convocado. Posteriormente el Consejo de Ministros tiene que aprobar el Techo de Gasto y tiene que aprobarse en el Congreso y el Senado. Por último, se elaborará el boceto de los Presupuestos. Todo ello hace muy difícil que el Gobierno pueda cumplir con las expectativas temporales de Bruselas.

España está sometida a una vigilancia reforzada por parte de la UE tras librarse de una multa de 2.000 millones por no respetar el objetivo de déficit en 2015. Además, todavía está pendiente la posible suspensión de hasta 1.300 millones de euros en fondos estructurales. Moscovici ha dado a entender que lo más probable es que la Comisión decida el próximo 16 de noviembre congelar y descongelar las ayudas al mismo tiempo si considera que la reforma del Impuesto de Sociedades constituye una “medida eficaz” para contener el déficit este año.

Cualquier nuevo incumplimiento del objetivo de déficit en 2017 podría poner de nuevo en riesgo los fondos estructurales y expone a España al riesgo de una nueva multa casi automática y reforzada de más de 5.000 millones de euros por ser reincidente.