Paro

La prestación por desempleo sube tras tres años de caídas y roza los 800 euros mensuales

El problema es que el 45% de los parados ya no recibe ningún tipo de prestación.

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La paga del paro vuelve a subir en el año 2016 tras tres años consecutivos en los que no dejaba de caer. La prestación media en agosto fue de 799,30 euros para cada beneficiario de algún tipo de ayuda al desempleo. Esta paga es un 3,5% superior a la de julio y, lo que es más importante, casi un 1% superior a la que había en el mismo mes del año anterior, según los datos publicados por el Ministerio de Empleo. Este dato interanual es el más relevante, ya que la prestación media tiene un elevado componente estacional, como el resto del mercado laboral español.

De esta forma, la prestación a los beneficiarios se sitúa al borde de los 800 euros y, lo que es más importante, vuelve a crecer este ejercicio después de tres años en negativo. Esta es la quinta subida en tasa interanual de los últimos seis meses, lo que consolida el cambio de tendencia en la paga a los parados. Muy lejos quedan los datos de 2014, cuando la paga media caía a ritmos superiores al 8% anual.

El motivo principal de la recuperación de la paga media se debe a la salida de parados con baja formación de las listas de beneficiarios del desempleo. Este perfil de empleados es el que tiene un salario más bajo y, por tanto, le corresponde una ayuda inferior. La caída en el número de beneficiarios con una paga baja se debe tanto a la reducción del número de desempleados, como al fin de las ayudas para los parados de larga duración. A medida que los desempleados van agotando todas las ayudas, dejan de percibir ningún tipo de subsidio público, por lo que dejan de computar en esta estadística. El paro de larga duración afecta especialmente a los trabajadores con baja cualificación y, por tanto, mala empleabilidad.

Estos dos factores (caída del paro y agotamiento de las ayudas) han provocado que el número de beneficiarios de algún tipo de prestación pública se sigue reduciendo, hasta llegar a los 2 millones de beneficiarios en agosto, un 10% menos de los que había hace un año. Esto permite rebajar el coste del paro para las arcas públicas, aunque deja a un amplio espectro de la población en una situación más que complicada. El gasto total del desempleo cayó en agosto por debajo de 1.600 millones de euros, casi un 9,5% menos de lo que se gastaba el año anterior.

1,6 millones de olvidados

La recuperación del mercado laboral no es igual para todos los parados. De hecho, para el 45% de los desempleados ya no hay ningún tipo de ayudas. Estos son esos desempleados de larga duración que han agotado todas las ayudas y que tampoco encuentran un trabajo.

El Ministerio de Empleo calcula desde el año 2009 la tasa de cobertura, que mide el porcentaje de beneficiarios de algún tipo de ayudas sobre el total de parados que han tenido derecho al paro (si antes no han cotizado lo suficiente, no tienen acceso a prestación) ha caído por debajo del 55% en el promedio de los últimos 12 meses. Esto significa que, durante el último año, un 45% de los parados no ha tenido ningún tipo de prestación. Este es el peor dato de toda la serie histórica y refleja a la perfección el drama del paro de larga duración.