Déficit público

La Eurocámara intenta frenar la congelación de las ayudas a España

Bruselas ve inevitable suspender parte de los fondos comunitarios pero promete minimizar su impacto.

El vicepresidente Katainen dice que la suspensión se levantará cuando España presente ajustes

El vicepresidente Katainen dice que la suspensión se levantará cuando España presente ajustes

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"No toquen los fondos estructurales de España y Portugal". El mensaje de la Eurocámara ha sido prácticamente unánime, algo infrecuente en la política comunitaria. La mayoría de los grupos políticos -populares, socialistas, verdes y también Izquierda Unitaria- han reclamado este lunes a la Comisión Europea que no suspenda las ayudas europeas a Madrid y Lisboa en 2017.

El vicepresidente de la Comisión, Jyrki Katainen, ha replicado que las reglas de la UE le obligan a congelar parte de los fondos porque los dos países incumplieron los objetivos de déficit el año pasado, aunque se ha comprometido a minimizar el impacto de esta medida. La suspensión será "temporal" y se levantará de inmediato cuando España y Portugal presenten los ajustes prometidos. En el caso de España afectará a 1.300 millones de euros, según ha sabido EL ESPAÑOL.

Pero sus explicaciones no han convencido a los parlamentarios. Para la Eurocámara, la congelación de las ayudas comunitarias sería una decisión "absurda", "estúpida", "dogmática", "ineficaz" o "injusta". Tanto España como Portugal necesitan inversiones de forma urgente y las sanciones de Bruselas serían contraproducentes y pondrían en riesgo la recuperación, han avisado los eurodiputados. El Parlamento también ve incoherente que la Comisión haya perdonado la multa a los dos Estados y ahora quiera castigar a ayuntamientos y comunidades autónomas.

El rechazo a la suspensión de los fondos ha puesto de acuerdo también a todos los partidos políticos españoles. "¿Es consciente del impacto que tendría en la imagen de la Comisión castigar a uno de los países de la eurozona que más crece y más empleo crea?", le ha dicho a Katainen el eurodiputado popular Pablo Zalba. "Quiero pedirle que reconsidere su decisión y minimice cualquier bloqueo de los fondos estructurales", le ha reclamado el socialista Jonás Fernández. Por su parte, el representante de Iniciativa per Catalunya, Ernest Urtasun, ha propuesto que el pleno aprueba una resolución contraria a la suspensión de los fondos.

La opinión de la Eurocámara no es vinculante, aunque hasta ahora ha logrado retrasar las sanciones de Bruselas. El Ejecutivo comunitario tenía previsto haber congelado los fondos a España el pasado mes de julio, al mismo tiempo que aprobó una multa cero y concedió una prórroga de dos años, hasta 2018, para situar el déficit por debajo del umbral del 3% que marca el Pacto de Estabilidad. Pero el Parlamento reclamó ser consultado y consiguió así aplazar la decisión.

La táctica de los eurodiputados es ahora la misma: ganar tiempo para que España y Portugal puedan presentar los ajustes y que los fondos no lleguen a suspenderse o se congelen y descongelen al mismo tiempo. Por eso han reclamado continuar el diálogo con la Comisión. En el caso español, Bruselas espera la reforma del impuesto de sociedades que obligue a las empresas a adelantar el pago de 8.000 millones de euros.

Sin impacto a corto plazo

Ni Katainen ni la comisaria de Política Regional, Corina Cretu, han confirmado durante su comparecencia ante la Eurocámara cuánto dinero se congelará a cada país ni cuándo se tomará la decisión. Pero el vicepresidente ha insistido en que el Ejecutivo comunitario no tiene ahora ninguna escapatoria.

"Cuando la Comisión ha podido elegir, cuando ha tenido margen de maniobra, hemos aplicado una flexibilidad extrema con los dos países. Ese es el motivo por el que España y Portugal no fueron multados. pero ahora tenemos una obligación legal de proponer la suspensión parcial" de los fondos, ha dicho Katainen.

A su juicio, la responsabilidad ahora está en manos de Madrid y Lisboa, que tienen que enviar a Bruselas antes del 15 de octubre los ajustes exigidos. "No se perderá ni un céntimo si los Gobiernos hacen lo que han prometido a sus propios ciudadanos y a otros Estados miembros", afirma el vicepresidente. "La suspensión puede aprobarse este otoño y puede levantarse unas semanas después", agrega.

"La suspensión de los fondos estructurales no tendrá ningún impacto a corto plazo" y no paralizará ningún proyecto en marcha, sostiene la comisaria de Política Regional. Tampoco se detendrá la inversión porque tanto España como Portugal todavía disponen de fondos no gastados de 2014, 2015 y 2016.