Manifestación en Reino Unido.

Manifestación en Reino Unido. Efe

Reino Unido

Reino Unido obliga desde hoy a las empresas a revelar lo que pagan a mujeres y hombres

9.000 compañías británicas tendrán que publicar en un plazo de un año la diferencia salarial entre los hombres y mujeres en plantilla.

David Rubio

El Reino Unido ha implantado hoy una regulación en materia de Igualdad, a través de la cual obliga a las empresas a hacer pública la remuneración media de su plantilla de hombres y de mujeres. La secretaría de igualdad del gobierno británico ha puesto en marcha una página web donde las empresas deberán enviar sus informes sobre la brecha salarial existente entre sus trabajadores. La obligación recae en las 9.000 compañías que hay en el país con más de 250 empleados y afecta a 15 millones de personas.

Las empresas afectadas contarán con un año a partir del día de hoy para enviar sus informes. En caso de no hacerlo, las corporaciones serán contactadas por la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos y aquellas empresas en las que se descubra que existe una brecha importante, tendrán que publicar su debido plan para atajar el problema.

Actualmente, en el país anglosajón, las mujeres perciben unos ingresos 18,1% inferiores al de los hombres. Si las estadísticas se acotan al empleo a jornada completa, esta diferencia se reduce al 9,4%. El objetivo es eliminar esta brecha para el año 2025 y se espera un incremento del PIB en una horquilla entre los 140.000 y 170.000 millones de euros en caso de que la medida tuviese éxito.

Dinamarca, Suecia, Francia y Austria, los pioneros

Aunque Reino Unido sea el primer país en adoptar este tipo de medidas bajo estas características, otros cuatro países ya tomaron la iniciativa en este terreno. De hecho, desde el año 2014, la Comisión Europa ya instaba a los países miembros a adoptar planes de acción para la realización de informes sobre la diferente retribución entre géneros.

Dinamarca comenzó en el año 2007 a pedir a las empresas que publicasen estos datos, pero la brecha en el país sólo se ha reducido un 1,3% desde el año de su implantación. Por su parte, Austria lleva desde 2011 solicitando a las compañías con más de 150 personas que transmitan esta información a la organización laboral competente. La brecha salarial austriaca solo ha pasado del 23,7% al 23% durante estos años.

Los otros dos países pioneros son Suecia y Francia. En el primero no existe un mandato legal para que las cifras de la desigualdad empresarial sean publicadas. En el país galo, donde la brecha se ha mantenido en los últimos diez años alrededor del 16%, según Shirley Hall, una especialista en derecho laboral de la consultora Eversheds Sutherland, sólo se requiere la negociación entre los distintos agentes sociales para reducir la desigualdad salarial.

La brecha salarial, información pública

Por todo esto, la mayor presión en el caso de la Ley británica viene dada por la divulgación pública de la diferencia en salarios entre hombres y mujeres existente en las 9.000 empresas obligadas a publicar el informe. Según la BBC, en su primer día de la ley en vigor, ninguna compañía ha publicado aún sus estadísticas.

Estas empresas tendrán que publicar en el plazo de un año, cuatro datos transversales en cuanto a la retribución de sus plantillas, tanto en la página corporativa de la compañía como en la web del gobierno. Estas son las variables que deberán publicar: la media y mediana de los salarios de hombres y mujeres, la proporción de mujeres y hombres en cada cuartil -los cuatro partes en las que se divide la horquilla de salarios desde el más bajo al más alto-, y por último, la proporción de mujeres y hombres que reciben algún tipo de bonus.

Mientras, en España, el Gobierno remitió una carta el pasado diciembre como respuesta a una pregunta lanzada por Aina Vidal, diputada de En Comú Podem, en la que se promete un futuro debate y negociación para acabar con la desigualdad en los salarios.

94 años para corregirlo

La brecha salarial no muestra la diferencia en la remuneración obtenida entre mujeres y hombres por el mismo trabajo, ya que en Reino Unido esto es ilegal desde hace más de 40 años. Estas estadísticas muestran la diferencia del salario medio del conjunto de mujeres en una empresa respecto a lo hombres. Y esto es lo que el gobierno británico y otras democracias occidentales quieren atajar, haciendo que las mujeres tengan más fácil el acceso a los puestos mejor retribuidos consiguiendo así cerrar la brecha definitivamente, además de incrementar de forma significativa el crecimiento económico.

Aun así, el marco no se presenta optimista. Según las cifras que maneja el New York Times, serán necesarios 94 años para que esta brecha deja de existir al ritmo al que actualmente vamos.