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Samsung tira la toalla: suspende definitivamente la producción de su modelo estrella Note 7

La compañía se enfrenta a un agujero de 15.000 millones de dólares en ventas perdidas y una enorme crisis de imagen.

Duro golpe al que se enfrenta Samsung.

Duro golpe al que se enfrenta Samsung.

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Samsung tira la toalla. El fabricante de móviles coreano ha decidido suspender definitivamente la producción y distribución de su modelo estrella Note 7. Lo hace justo en pleno trimestre navideño, clave para los grandes del sector. Un defecto en las baterías, por el que varios dispositivos se han quemado durante la carga, ha pesado como una losa. Un mes después de estallar este caso, la compañía se enfrenta a un agujero milmillonario en ventas (podría alcanzar los 15.000 millones de dólares), una durísima crisis de imagen y al temido ‘sorpasso’ de Apple en cuota de mercado.

El día 2 de septiembre se confirmaba: la compañía suspendía temporalmente entas y ofrecía el reemplazo a los que ya lo habían comprado (en España era un número muy escaso pues el lanzamiento oficial no se había hecho aún). Debía revisar un millón de dispositivos y el coste podía superar los 1.000 millones de dólares.

Pero lo peor estaba por venir. Tras una primera revisión, el mazazo se produjo la pasada semana tras repetirse varios casos tanto en Estados Unidos como en Corea del Sur. Uno de los teléfonos reemplazados y revisados por la compañía se incendió en un avión que estaba a punto de despegar y obligó al personal a desalojar la nave.

La consecuencia definitiva: Samsung ha confirmado la "decisión final" de parar la producción. Esto significa que no producirá más el modelo.

La reacción en la bolsa asiática no se ha hecho esperar: las acciones de la coreana han caído por encima del 7%, lo que supone un recorte de más de 17.000 millones de dólares en valoración bursátil.

Un agujero en el negocio

Se trata de una dura crisis que va a suponer un daño importante para el negocio de Samsung. El Note 7 estaba llamado a ser uno de los pilares para las ventas en este año 2016 para los coreanos. Sin embargo, las previsiones que se manejan no son precisamente halagüeñas. Según analistas citados por la agencia Reuters, las ventas perdidas y los gastos por la retirada de móviles podrían rondar los 5.000 millones de dólares sólo este año.

Analistas de la firma CounterPoint Technology señalan que sólo en ventas perdidas se enfrenta a una ‘factura’ de 4.000 millones de dólares. De hecho, han reducido a más de la mitad la previsión de unidades vendidas este año de este modelo: de 11 a 5 millones. Hay voces, incluso, más pesimistas que dan por ‘amortizado’ el producto y que señalan incluso a una posible retirada definitiva del mercado.

Está sobre la mesa la posibilidad de que Samsung decida tirar la toalla ante los problemas con el regulador de Estados Unidos. Y en ese escenario, en el que suspenda definitivamente las ventas, podría suponer ventas perdidas por valor de 17.000 millones de dólares (19 millones de unidades), según varios analistas citados por Reuters, donde se incluye Credit Suisse.

Entretanto, la compañía no ha retocado a la baja sus previsiones. Al menos, por ahora. El pasado viernes, presentó las previsiones de negocio para el tercer trimestre y no había rastro de golpes: 7.000 millones de dólares de beneficio operativo (un 5,5% más), por encima de lo previsto por los analistas y unas ventas algo más bajas de lo esperado.

Un daño irreparable en la marca

Al margen del negocio puro, la compañía se enfrenta a un fuerte golpe a su marca en plena batalla por hacerse con un mercado, el de los móviles, que se encuentra estancado en ventas en los últimos trimestres. Como asegura Reuters, el daño reputacional aún no ha sido cuantificado pero será fuerte.

Uno de los golpes más duros lo ha recibido en territorio estadounidense este mismo lunes. Las grandes operadoras de telecomunicaciones, AT&T, T-Mobile y Verizon suspendieron el programa de sustitución de las unidades y alentaron a los usuarios a apagarlo y cambiarlo pronto por otros modelos de otras compañías.

Mientras eso sucede, el silencio ha sido una de las notas predominantes en la gestión de Samsung. No ha habido declaraciones ni información a fondo sobre estos casos. El medio especializado en tecnología The Verge ha recibido un correo oficial de la compañía en el que reconocen tener una “información limitada de buena parte del proceso en este momento”.

¿Sorpasso de Apple?

Con el negocio y su reputación dañados, se enfrenta a la dura batalla por la cuota de mercado con su ‘archirrival’ Apple. El fabricante del iPhone puede ser uno de los beneficiados por esta situación. De hecho, según cifras de la casa de análisis HMC Investment Securities, Samsung podría perder 1,3 puntos porcentuales de cuota de mercado mundial en el cuarto trimestre, mientras los de la manzana podrían pasar del 14,8% al 20,5%.

Pero Apple no va a ser el único que se beneficie del mal ajeno. Muchos de los compradores del Note 7 acabarán adquiriendo otros modelos de gama alta del mercado. Entre ellos destacan el Moto Z, el LG G5 o, incluso, otras marcas chinas como Huawei.

En España: las ‘telecos’ se mueven

En plena crisis reputacional, algunas operadoras de telecomunicaciones están moviendo ficha. Es el caso de Orange que ha decidido suspender las ‘pre-ventas’ del terminal en sus tiendas. “Hasta que Samsung comunique los resultados de las investigaciones y pruebas que está realizando al respecto, lo que se espera que sea en próximos días”, apunta.

Las otras dos grandes operadoras no han movido ficha porque no habían llevado a cabo ‘pre-ventas’ en estos últimos días del dispositivo. Es el caso de Telefónica, que se mantiene a la espera de las noticias de Samsung, o de Vodafone. Esta última ha paralizado el programa de reemplazo de terminales “hasta que Samsung nos comunique formalmente y con garantías que no hay ningún problema con la seguridad”.