Acuerdo PSOE-C's

Así es el mercado laboral que quieren Sánchez y Rivera

Estos son los nueve puntos clave que han acordado PSOE y Ciudadanos para cambiar las condiciones del empleo

Empleado en la fábrica de Ford en Almussafes

Empleado en la fábrica de Ford en Almussafes Getty

1. Tres modalidades de contrato

Ciudadanos ha tenido que renunciar a una de sus propuestas económicas más importantes, el contrato único, pero a cambio ha logrado un acuerdo que se parece mucho a lo que quería la formación. Su propuesta es simplificar el abanico actual de contratos para dejarlo en tres. Uno de formación y relevo de trabajadores, el segundo, indefinido y el tercero es el que han bautizado como “estable progresivo” que es el nuevo contrato temporal.

El contrato indefinido se queda como el que está ahora, tras la reforma laboral del PP. El trabajador despedido de forma procedente cobrará 20 días por año trabajado y para los despidos improcedentes, la indemnización será de 33 días por año trabajado.

La gran novedad está en el contrato estable progresivo. Lo primero de todo es que este contrato sólo podrá emplearse para puestos de trabajo que tengan una duración determinada, por lo que si las empresas utilizan esta modalidad para empleos indefinidos, estarán vulnerando la ley (los dos partidos quieren aumentar las inspecciones para evitar el uso fraudulento de los contratos temporales).

El contrato temporal tendrá un máximo de dos años, o menos si así lo acuerdan los sindicatos y la patronal en las negociaciones colectivas. A partir de ese momento, el contrato automáticamente se convierte en indefinido. La indemnización para este contrato es de 12 días el primer año y de 16 el segundo año para despidos procedentes. Para los despidos improcedentes, la indemnización será de 20 días el primer año y de 25 el segundo.

Se abarata el despido improcedente en los contratos los temporales, ya que actualmente cobran 33 días por año trabajado y pasarían a cobrar 20 días el primer año y 25 días en el segundo

Si se mantienen los niveles actuales de temporalidad, estas medidas deberían servir para mejorar la indemnización media que cobran los trabajadores. Principalmente gracias a que en el segundo año de contrato temporal, la indemnización es de 16 días y no de 12 como es actualmente. Sin embargo, sí se abarata el despido para los temporales que sean despedidos de forma improcedente, ya que actualmente cobran 33 días por año trabajado y pasarían a cobrar 20 días el primer año y 25 días en el segundo.

De este modo, si los despidos improcedentes de los temporales aumentan, la indemnización media tenderá a crecer. También será mayor si la temporalidad aumenta, ya que, en este caso, la indemnización será menor, porque la protección a los indefinidos siempre es mayor, tanto con la legislación actual, como con la que proponen PSOE y Ciudadanos.

2. Lucha contra la temporalidad

Uno de los objetivos clave para PSOE y Ciudadanos es luchar contra la temporalidad, por lo que su pacto contempla que la nueva regulación desincentive el contrato estable progresivo y, al mismo tiempo, que incentive el indefinido. Esta es la fórmula “bonus/malus” que defendió el partido de Albert Rivera durante la campaña. La regulación elevará las cotizaciones sociales que tienen que pagar las empresas que tengan muchos contratos temporales y rotación del personal, mientras que establecerán incentivos en las compañías que eleven el porcentaje de indefinidos.

3. Salario mínimo

Una de las propuestas que más defendió Pedro Sánchez durante la campaña electoral fue la de elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que actualmente está en 645 euros mensuales. El acuerdo que ha alcanzado con Ciudadanos respeta esta subida, pero será mucho menos ambiciosa de lo que prometió a sus votantes. El objetivo inicial de los socialistas era elevar el salario mínimo un 5% de media cada año de la legislatura y finalmente esta subida será de “al menos” un 1%.

El acuerdo incluye la creación de un Comité de Salarios que estará integrado en el, también nuevo, Observatorio de la Productividad y Competitividad. Este organismo será el encargado de informar al Gobierno, a partir de 2017, en qué medida tiene que seguir subiendo el salario mínimo.

Pedro Sánchez y Albert Rivera durante la firma del acuerdo .

Pedro Sánchez y Albert Rivera durante la firma del acuerdo . Efe

4. Negociación colectiva

Uno de los puntos fuertes del acuerdo es el de dotar de más importancia a la negociación colectiva. La intención de las dos formaciones es eliminar la prioridad absoluta del convenio de empresa a la hora de determinar los salarios y las jornadas laborales, de modo que pasará a primar el convenio colectivo.

Sin embargo, sí permitirá que las empresas negocien con sus trabajadores reducciones temporales de los salarios que podrían llegar hasta un máximo del 5% sobre el pactado para las compañías que estén atravesando problemas económicos. Esta reducción tendrá una vigencia de 12 meses, a partir de los cuales la empresa tendrá que volver a negociar una nueva reducción de la masa salarial, lo que significa volver a justificar la dificultad económica que atraviesa.

Las empresas podrán negociar con sus trabajadores reducciones temporales de los salarios que podrían llegar hasta un máximo del 5% sobre el pactado

La reforma de la negociación colectiva va más lejos y PSOE y Ciudadanos proponen negociar un nuevo Estatuto de los Trabajadores. Se dan un margen de un año para alcanzar un pacto con los agentes sociales, siempre con el objetivo de “recuperar la naturaleza originaria de carta de garantía de los derechos laborales”.

5. Complemento salarial

Ciudadanos ha conseguido salvar su propuesta de Complemento Salarial Garantizado (CSG), pero se ha quedado en una versión tan descafeinada que apenas se parece a lo que proponía el partido de Rivera. Su objetivo era ayudar a todos los trabajadores con menores salarios con una renta garantizada por el Estado. Esta promesa se ha quedado en un complemento salarial que estará restringido a las familias con los ingresos más bajos y con personas a su cargo.

Además, no se realizará a través de una transferencia del Estado al trabajador, sino que se articulará a través de un crédito fiscal, esto es, reduciendo los impuestos. A lo largo de la legislatura podría extenderse su aplicación, eso sí, siempre y cuando la “restricción presupuestaria lo permita”.

El complemento salarial que prometía Ciudadanos ha quedado en una versión tan descafeinada que apenas se parece a lo que propuso Rivera

Esta propuesta queda supeditada a otra de mayor envergadura, la del Ingreso Mínimo Vital del PSOE. El Estado ayudará con una trasferencia a las familias que no tengan ningún ingreso y tendrá la fórmula de prestación no contributiva. Además, el pacto incluye una ayuda especial para las personas que tengan hijos a su cargo para luchar contra la pobreza infantil. Lo que han acordado las dos formaciones es elevar las cuantías de las ayudas actuales y extender su duración.

Estas dos propuestas, tanto el Complemento Salarial Garantizado, como el Ingreso Mínimo Vital, tendrán una dotación de 7.000 millones de euros anuales.

6. Políticas activas de empleo

Los dos partidos coinciden en que las políticas de empleo de los últimos años han sido caras e ineficientes. Por este motivo, orientarán sus políticas a crear “programas eficaces para reintegrar a los desempleados en el mercado laboral y reorientar las bonificaciones para la conversión de contratos temporales en indefinidos”. El colectivo mejor tratado será el de los parados mayores de 45 años y que hayan salido de su empresa como consecuencia de un ERE. Estas personas tendrán todo el apoyo del futuro gobierno para “que sean asistidos inmediatamente en la búsqueda de empleo y lograr que estén en el menor tiempo posible en situación de desempleo”.

También se esforzará por combatir el paro de larga duración con un Plan de choque que incluya subvenciones para las empresas que contraten a personas que lleven más de dos años desempleadas. “Este es el problema más dramático al que nos hemos de enfrentar con decisión a lo largo de los próximos años”, afirman los dos partidos. Estas ayudas permitirán a las empresas reorientar y formar a estos trabajadores con el apoyo del Estado.

Protesta de empleados

Protesta de empleados

7. Un ‘cheque de formación’

Ciudadanos insistió durante la campaña en la necesidad de mejorar la empleabilidad de los parados, especialmente para los jóvenes que tienen una baja cualificación porque dejaron los estudios durante el boom inmobiliario. Además, esta formación tiene que ser a medida de cada trabajador, que encaje con sus intereses y habilidades.

Quedará articulada a través de un cheque destinado a los desempleados para que puedan realizar los cursos de formación que elijan. Además, estas personas tendrán a su disposición un servicio de orientación que les ayude a tomar las mejores decisiones en materia de formación. Además, en los casos de los parados de larga duración que se hayan quedado sin subsidios, tendrán una Renta de Reintegración para el tiempo en el que dure su formación.

8. Reformar el SEPE

Aunque no lo dice en ningún punto, lo deja claro en muchas partes del documento: el SEPE no funciona a la hora de conseguir empleo. Por este motivo, ‘ciudadanos’ y socialistas proponen mejorar la información de los trabajadores apuntados al desempleo para acertar con los trabajos que les propongan.

Además, a la hora de poner en marcha políticas activas de empleo, es imprescindible que la selección de los candidatos sea la mejor posible. Por este motivo, el gobierno impulsará el control sobre la selección de los participantes. De este modo, el dinero público destinado a fomentar el empleo se empleará de forma más eficaz y eficiente.

9. Los autónomos, en el centro

“Por fin un acuerdo de gobierno que pone en el centro a los autónomos”, proclamó Albert Rivera durante su rueda de prensa. Las dos formaciones han acordado una profunda reforma del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos que permita que sus cotizaciones “se acerquen a la realidad de sus ingresos”.

Su objetivo prioritario es que los autónomos y emprendedores que no tengan ingresos reales, no tengan que pagar su cotización social. Para ellos se aprobará una de las reformas más urgentes que contemplan las dos formaciones: introducir una cotización reducida de 45 euros para todos los autónomos que no tengan ingresos reales superiores al salario mínimo. De este modo conseguirán aliviar la carga impositiva que sufren todos los autónomos que tienen ahora unos ingresos reales muy bajos, o incluso, nulos.