Gestión

Los empresarios congelan sus inversiones por la inestabilidad política

La gran y la mediana empresa reclaman un Gobierno estable, más allá de izquierda y derecha, que evite nuevas elecciones.

Obras en la Sagrada Familia de Barcelona.

Obras en la Sagrada Familia de Barcelona. Getty Images

Llamamiento de las empresas a constituir un Gobierno estable, independientemente de su color. O de sus colores. Casualidad o no, este martes, algunas de las principales asociaciones empresariales hicieron un llamamiento en este sentido, que coincidió con la publicación de un estudio sobre qué opinan y cómo ven la realidad política y económica las empresas medianas (aquellas que tienen ingresos de entre 40 y 500 millones de euros).

Ambas opiniones, en la misma línea argumental: es necesario un Ejecutivo que tenga continuidad, dé seguridad jurídica y evite la celebración de nuevas elecciones generales porque eso sólo traerá más incertidumbre.

La reacción empresarial más institucional llegó de la mano del Círculo de Empresarios, junto con otras siete asociaciones regionales de Galicia, Andalucía, Mallorca o País Vasco, así como Institución Futuro, entre otras. Instaron, a través de una declaración, a “los representantes que hemos elegido” a que “interpreten correctamente los resultados y dialoguen, negocien y pacten sin exclusiones, teniendo como objetivo un proyecto de país que ilusione a los ciudadanos”.

Piden, además, que no se repita el proceso electoral. “La convocatoria de unas nuevas elecciones constituiría un fracaso incomprensible de nuestra política”. “Desde nuestra posición como actores económicos y empresariales damos nuestro apoyo a toda formulación de un compromiso político estable que, a la vez, garantice la estabilidad gubernamental. Ahora  es el turno de la política”, concluyen.

El cuarto por la izquierda, el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane.

El cuarto por la izquierda, el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane.

Su petición de estabilidad pasa por cuatro ejes básicos. El primero, consolidar la recuperación económica. Es decir, quieren que se continúe con las reformas y los estímulos al crecimiento pero cumpliendo las exigencias de Bruselas. Además, instan a seguir en la actual senda económica en la que “los equilibrios son aún frágiles” pero, para ello, hay que ampliar la recuperación a quien no lo han notado, a desempleados y a trabajadores precarios.

Los otros dos deseos políticos de las ocho asociaciones empresariales pasan por regenerar la vida pública, dados los efectos que la corrupción causa sobre el sistema productivo. Por último, de nuevo, reformas, enfocadas a lo social (educación o pensiones), al ámbito empresarial (productividad, laboral y fiscalidad), y especialmente, reformar las administraciones públicas, la ley de partidos y la reforma electoral. Y ahí entra también Cataluña. Según las asociaciones, la reforma de la organización territorial del Estado debe “canalizar la situación abierta en Cataluña”.

Sin miedo a un gobierno de izquierdas, pero estable

La opinión de los grandes empresarios es casi la misma que la de los medianos. “Muchas decisiones de tipo empresarial están congeladas hasta saber qué pasa, no sólo con los nombres del futuro Gobierno, sino con qué ocurrirá, por ejemplo, con la reforma laboral”, aseguró el socio de la firma EY, José Luis Ruiz Expósito, durante la presentación de un estudio realizado por la consultora sobre las preocupaciones del tejido empresarial mediano.

“El empresariado no tiene miedo a un Gobierno de izquierdas, que va a tener que ser moderado por definición”, apuntó Ruiz Expósito. “¿Tendrían miedo a un Gobierno puro de izquierdas, de Podemos, que dice que hay que gastar mucho?”, se preguntó dejando abierta la respuesta. “No hay miedo a un Gobierno de izquierdas, sino a uno que sea débil, que haga algo en una dirección y luego vengan otros que hagan una contrarreforma”, recalcó. La encuesta de EY coincide con el periodo de incertidumbre política, ya que se inició en la segunda quincena de diciembre y concluyó el 1 de febrero, un día antes de que el Rey encargara a Pedro Sánchez la formación de Gobierno.

No es que los empresarios medianos no sean optimistas con sus negocios, al contrario. El 85% espera mejorar este año su volumen de ventas. Y, el 92% de esas empresas optimistas asegura que creará empleo. Sólo el 6,3% de los encuestados cree que la economía empeorará a lo largo de 2016.

La cuestión catalana

A tres de cada diez empresarios les preocupan las cuestiones territoriales. “Hay mucha compañía mediana que no se ha internacionalizado y hay muchas que están en Cataluña, que están preocupados por cómo el resto del país percibe esta situación sobre todo en el caso de los productos de consumo final porque todos recordamos lo que pasó con el cava”, aseguró el socio de EY. “También perciben un exceso de regulación y diferentes situaciones en las distintas comunidades autónomas. Es lícito que se cuestionen movimientos dentro del país, por ejemplo, por el diferente tratamiento fiscal que tienen las empresas”.

Además, las administraciones públicas se perciben más como una barrera que como un facilitador del crecimiento económico. En concreto, el 61% de los encuestados cree que hay un exceso regulatorio y la mitad considera que hay inseguridad jurídica, que atribuye, sobre todo, a la lentitud de la justicia. “También hay inseguridad porque no se sabe qué va a pasar con el impuesto de sucesiones o con el de donaciones”, aseguró Ruiz Expósito. De nuevo, la situación política.

Y, otra vez, la negativa a nuevas elecciones. “Si las hay, en términos de empleo y crecimiento, lo pagaremos seguro porque las decisiones seguirán congeladas. El dinero es temeroso de los escenarios inciertos”, concluyó el socio de EY.