La carrera por el liderazgo en beneficios

Sabadell se queda a un 15% de alcanzar a CaixaBank como primer banco catalán

CaixaBank mantuvo la primera posición por beneficios gracias a los impuestos positivos que contabilizó en el conjunto del año

Jaime Guardiola, consejero delegado del Sabadell

Jaime Guardiola, consejero delegado del Sabadell Sabadell

En 2015 Sabadell ha dado un buen tijeretazo a la diferencia de beneficios entre los dos mayores bancos catalanes hasta quedarse a un 15% de las ganancias de CaixaBank. En el ejercicio anterior, la distancia entre las dos entidades había sido del 67%.

Sabadell consiguió multiplicar casi por dos (por 1,91) su beneficio respecto al ejercicio anterior. Un crecimiento que se dividió en dos pilares: un tercio conseguido con el nuevo negocio del grupo en Reino Unido tras la compra de TSB y dos tercios gracias al aumento de los beneficios de la entidad con el mismo perímetro que la de 2014.

De este modo, los 214 millones de beneficio recurrente y los 122 aportados por TSB, llevan el beneficio de Sabadell en 2015 hasta los 708 millones de euros. Además, la buena noticia para la entidad catalana es que TSB no empezó a aportar a la cuenta de resultados hasta el tercer trimestre del año, por lo que tiene potencial para que en 2016 sume una cifra mayor.

Por su parte, CaixaBank elevó sus beneficios un 31,4% en 2015 hasta alcanzar los 814 millones de euros, ese 15% más que Sabadell. Sin embargo, de no haber sido por los impuestos positivos que pudo contabilizar CaixaBank, Sabadell hubiese sido este año el primer banco catalán por beneficios.

CaixaBank sumó 181 millones de euros a sus cuentas por el efecto positivo de los impuestos, que proceden de los créditos fiscales diferidos (DTA) que fueron acumulando antes de la crisis. Por su parte, en el caso de Sabadell, los impuestos fueron negativos y tuvo que pagar casi 33 millones de euros. En conjunto, el beneficio antes de impuestos de Sabadell cerró el año en 745 millones de euros, mientras que CaixaBank obtuvo 638 millones.

CaixaBank, un tamaño mucho mayor

A pesar de que Sabadell se aproxime en beneficios, la diferencia de tamaño a favor de CaixaBank en es todavía muy abultada. La entidad que preside Isidro Fainé tiene 344.000 millones de euros de activos en su balance, casi dos tercios más que Sabadell, que cerró 2015 con 209.000 millones.

Sabadell ha conseguido elevar sus activos este año en un 28%, un crecimiento que sirve para ahuyentar a posibles compradores. El Banco de España ya ha mostrado que todavía no está cómodo con el número de bancos operando en el país y que ve con buenos ojos que los procesos de concentración continúen, para así dar rentabilidad al sector. Los bancos susceptibles de ser comprados son los que tienen un tamaño menor, ya que los costes sobre su actividad son mayores, y Sabadell aparecía en algunas quinielas al inicio de 2015. Sin embargo, el salto que ha dado el banco, tanto en beneficios, como en balance, le dan la fortaleza suficiente como para seguir su camino en solitario y ya ha salido de estas quinielas.

Sabadell ‘exprime’ sus márgenes

El punto fuerte de Sabadell en comparación con CaixaBank es la fortaleza de su rentabilidad. Sabadell consiguió exprimir sus márgenes en 2015 para conseguir elevar sus beneficios. La entidad consiguió elevar su rentabilidad sobre recursos propios (el ROE) hasta el 6,34%, 264 puntos básicos más que en el ejercicio anterior, cuando obtuvo un ROE del 3,7%.

Por su parte, CaixaBank no consigue acercarse a este resultado, ya que cerró el año con una rentabilidad sobre recursos propios baja, del 3,4%. Los bajos tipos de interés han pesado sobre el resultado de la entidad catalana en un 2015 “complejo”, según ha reconocido Fainé.

Buena acogida del mercado

Los inversores han recibido los resultados de las dos compañías con fuertes subidas en bolsa. Sabadell se llega a disparar en torno a un 7% a lo largo de la mañana, superando la zona de 1,57 euros por acción, mientras que CaixaBank sube más de un 4% y se sitúa cerca de los 2,8 euros por título.

El mercado también ha acogido bien los resultados del Banco Popular y las provisiones de 350 millones de euros para cubrir las reclamaciones de las cláusulas suelo. Por el efecto de estas dotaciones, el beneficio de la entidad se contrajo un 68%, pero los inversores han dado por buenos sus números y las acciones de la entidad se llegan a disparar esta mañana cerca de un 7%, por encima de 2,45 euros.