Previsiones económicas

¿Cumplirá España el objetivo de déficit con la previsión del FMI?

Las estimaciones que maneja el Gobierno en funciones son más optimistas que las del fondo o Bruselas.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde

El Gobierno en funciones ha acogido con euforia este martes la revisión al alza de las cifras de crecimiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) para España. El organismo presidido por Christine Lagarde estima que la economía española avanzará un 2,7% este año, dos décimas más de lo calculado en octubre, y un 2,3% en 2017, una décima más que en el anterior pronóstico. “Es el único país del mundo al que le mejora su previsión”, ha proclamado el presidente, Mariano Rajoy.

En realidad, el FMI también ha revisado al alza sus estimaciones para Alemania en 2016 y 2017, aunque su ritmo de crecimiento (el 1,7% los dos años) es inferior al español. Pero es cierto que Madrid y Berlín son las únicas capitales que escapan del pesimismo general que domina las últimas previsiones del Fondo, que avisan de una ralentización del crecimiento mundial por la crisis de los emergentes. España queda como la economía avanzada que más crecerá este año y se convierte en el motor de la eurozona ( que crece un 1,7%), mientras que el año que viene sólo le supera Estados Unidos (2,6%).

España “ha hecho mucho en términos de reformas y está cosechando los frutos”, ha dicho el economista jefe del FMI, Maury Obstfeld, en la rueda de prensa de presentación de las previsiones. La economía española se beneficia además de la depreciación del euro, del programa de compra de deuda del Banco Central Europeo y sobre todo de la caída de los precios del petróleo, cuyo efecto positivo es mayor que en otros países por su gran dependencia energética. El ahorro en costes energéticos ascendió a unos 15.000 millones de euros el año pasado.

Optimismo del Gobierno

¿Pero será suficiente la mejora del crecimiento para que España cumpla los objetivos de déficit exigidos por la UE sin necesidad de más ajustes, como le pide el Eurogrupo? El ministro de Economía, Luis de Guindos, cree que sí. La economía española crece ahora al 3,5% y si se mantiene este ritmo, el desfase presupuestario podría quedar este año por debajo del umbral del 3% que marca el Pacto de Estabilidad, alega. Sin embargo, tanto la Comisión Europea como el FMI, incluso tras su última revisión al alza, son más pesimistas.

Gráfico de Patricia López

Gráfico de Patricia López

El Gobierno pronostica que, tras una expansión del 3,3% en 2015, la economía española crecerá un 3% este año y un 2,9% en 2017, tres y seis décimas más que los últimos cálculos del FMI. Son las cifras utilizadas para elaborar los Presupuestos de 2016. Por su parte, la Comisión Europea tiene previsto actualizar sus previsiones la primera semana de febrero. El pasado noviembre, Bruselas estimó que la economía española progresaría un 2,7% este año y un 2,4% en 2017.

Sin descartar cambios en las nuevas cifras, el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, dejó claro en el Eurogrupo de la semana pasada que mantiene su dictamen negativo sobre los Presupuestos de España. Con un crecimiento del 2,7% (el mismo que calcula ahora el FMI), el déficit español se quedará este año en el 3,6% del PIB, en lugar del 2,8% exigido por Bruselas. Por eso el Eurogrupo ha pedido al nuevo gobierno que se forme tras el 20-D que presente cuanto antes unas nuevas cuentas públicas con ajustes adicionales. El desfase es de unos 9.000 millones de euros.

“El hecho de que el crecimiento sea ligeramente mejor de lo que se preveía hace dos o tres meses, no significa que España no tenga que realizar el ajuste estructural exigido”, explica además a EL ESPAÑOL el analista del centro de estudios Bruegel, Zsolt Darvas.

Riesgos por la incertidumbre política

La previsión de crecimiento del FMI para España podría empeorar si se prolonga el actual impasse para formar gobierno. “Ahora hay incertidumbre política que podría pesar en la economía”, ha avisado el economista jefe Obstfeld. Su receta pasa por una “solución rápida” y “una continuación de la orientación política básicamente positiva de los últimos años”.

Para el analista de Bruegel, los riesgos de que que la crisis política se traslade a la economía son mínimos. “Lo importante en España es que el crecimiento se ha reiniciado, los resultados en materia de exportaciones son de los mejores en Europa, se han llevado a cabo muchas reformas y el paro está bajando. La economía española disfruta un impulso positivo”, subraya Darvas. Y recuerda el caso de Bélgica, que llegó a estar más de un año y medio con el gobierno en funciones sin que la economía se resintiera.