Ramos, celebrando su pase a semifinales de Montecarlo.

Ramos, celebrando su pase a semifinales de Montecarlo. Eric Gaillard Reuters

Tenis Masters 1000 de Montecarlo

El conformismo no frena a Ramos: a semifinales de Montecarlo

El español le da continuidad a su victoria contra Andy Murray (6-2, 6-7 y 6-2 al croata Cilic) y buscará este sábado la final en el tercer Masters 1000 de la temporada.

Rafael Plaza Montecarlo (enviado especial)

Un día después de conseguir la victoria más importante de su carrera, Albert Ramos no se dejó llevar por el habitual conformismo que suele llegar tras un gran triunfo, y más si supone una novedad para alguien que no está acostumbrado. En otro partido sufrido hasta el extremo, el español derrotó 2-6, 7-6 y 6-2 a Marin Cilic y se clasificó para jugar las semifinales del torneo de Montecarlo, su mejor resultado de siempre en un Masters 1000. El sábado, y contra Lucas Pouille (6-2, 6-7 y 6-2 al uruguayo Cuevas), Ramos intentará dar un paso más y plantarse en la lucha por el título de campeón.

“Hoy ha sido diferente a lo que pasó con Murray”, aseguró Ramos tras la victoria, que le deja a las puertas del top-20 (21 ahora mismo). “Ayer perdí el primero, gané el segundo y empecé el tercero mal. Hoy no, hoy estaba jugando muy bien, ordenado y haciendo las cosas de la forma correcta”, aseguró. “Estaba nervioso, pero no ha sido por el miedo a ganar. Él se ha puesto a jugar increíble y me ha afectado un poco, pero luego al salvar la bola para 0-3 el partido ha cambiado”.

Como en el partido frente a Andy Murray, el número 24 mundial superó con holgura los golpes que fue encajando a lo largo de la mañana, que fueron bastantes. A un comienzo manso y controlado (6-2, 5-4 y saque por la victoria) le siguió un final apretado, porque Cilic salvó esa situación, le ganó el tie-break de la segunda manga, empató el cruce y se colocó 2-0 y bola para 3-0 sobre el servicio de Ramos, completamente hundido después de no coger la mano que le tendió la victoria y lamentarse durante media hora.

Ramos, celebrando un punto ante Cilic.

Ramos, celebrando un punto ante Cilic. Sebastien Nogier Efe

El español, sin embargo, volvió a demostrar que no rendirse tiene recompensa muchas veces, aunque otras no sea garantía de nada. Si con Murray salvó dos pelotas para 1-5 en la tercera manga y acabó venciendo, con Cilic anuló una que le habría dejado con 0-3 en el parcial decisivo, apretó los dientes y le ganó seis juegos seguidos a su contrario (de 0-2 a 6-2), superado por la garra y el empuje de un jugador con mil vidas.

Así, y aunque pierda en semifinales, el torneo de Ramos es de los que dejan huella y marcan un punto de inflexión importante. Antes de empezar la semana, el español había perdido 26 de 29 partidos con rivales del top-10. En Montecarlo, ignorando esta estadística y como si llevase haciéndolo toda la vida, ha ganado a dos top-10 consecutivamente (al uno y al ocho) para llegar a semifinales y certificar que lo suyo no es casualidad, ni mucho menos.