Atletismo

¿Puede el accidente de Bruno Hortelano afectar a su velocidad?

Fuera de peligro, pero operado de urgencia para salvar su mano derecha, analizamos las consecuencias que podría tener el siniestro en su rendimiento deportivo.

Bruno Hortelano durante un entrenamiento en el CAR de Madrid.

Bruno Hortelano durante un entrenamiento en el CAR de Madrid. CSD

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En el atletismo de élite, la distancia entre el hombre y la gloria se mide en centímetros y en centésimas de segundo. Como ocurre con saltadores y lanzadores, los velocistas también necesitan desafiar a las leyes de las física en cada detalle, entrenando o en competición. Desde el viento a su mecánica al correr, todo influye. Por eso, la mano destrozada de Bruno Hortelano tras el accidente de tráfico que sufrió este lunes podría parecer algo insignificante para su carrera. Pero no lo es.

Afortunadamente, a falta de parte médico oficial por parte del Hospital 12 de octubre, Alberto Armas, el agente de Hortelano, explicó tras la operación que el atleta podrá conservar casi intacta su mano. Lo único que no ha podido salvarse ha sido parte del dedo meñique. “Una grandísima noticia”, en palabras de David López Capapé, especialista en traumatología deportiva y una eminencia en el atletismo en España.

Tras el accidente de Hortelano, se conocía que el primer informe médico hablaba de “mano catastrófica”. Sin embargo, según el doctor López Capapé, este término tiene un amplio espectro semántico, “desde simples lesiones hasta una posible amputación, siempre dentro de la gravedad del accidente”. Es por tanto, una valoración inicial que no debe relacionarse directamente con la pérdida de la mano.

Además, que el daño se haya producido en los extensores (tendones necesarios para la extensión de los dedos) “es una gran noticia, mucho mejor que si hubieran sido los flexores”, afirma López Capapé. En este caso, haber sufrido daños en los tendones encargados de la contracción de los dedos hubiera supuesto un problema añadido en la operación. “Los extensores pueden perder algo de fuerza y movilidad, pero lo normal es esperar una recuperación completa o casi completa”, pronostica.

Ese proceso de recuperación puede ser largo. “En una lesión de tendones, el tiempo mínimo es de seis semanas, aunque podría tardar más en volver a ejercitar la mano, según las lesiones”, explica López Capapé, quien no se atreve a dar una fecha de vuelta para el regreso a las pistas de Hortelano. Eso sí, el velocista “necesitará varias semanas para que cicatricen las heridas y, después, un poco de rehabilitación para poder pensar en ello”.

Pero, ¿cómo afecta este accidente a la carrera deportiva de Bruno Hortelano? “Si estuviéramos hablando de lo mismo en el pie, sería un problema grande. Pero en un caso como este, salvo que tuvieras un problema para colocarte en tacos, no lo creo”, sostiene López Capapé. “Ni siquiera debería tener problemas para agarrar objetos o levantarlos”, conjetura sobre la posibilidad de que vea afectados sus entrenamientos. “En un par de meses, podría empezar a levantar objetos. Y, más tarde, podrá hacer pesas con normalidad”.

Preocupa más el hecho de perder esas centésimas, ese suspiro que podría frenar la meteórica progresión del velocista español más grande de la historia. Sin embargo, López Capapé lo tiene claro: “No tiene por qué afectarle. Si lo único que tiene afectado es el meñique, el impacto sobre su rendimiento no debería existir. Ni siquiera para colocarse en tacos. Es evidente que puede perder algo de movilidad al principio, pero después la recuperará”. Un mensaje que hace pensar en que Bruno Hortelano, el atleta que nos emocionó en los Europeos y en los Juegos Olímpicos de este verano, podría estar en el Mundial de Londres 2017. Y colocarse de nuevo al rebufo de Usain Bolt.