ESTADOS UNIDOS

El mayor devorador de perritos calientes

'Mandíbulas Chestnut', "el mayor comedor de perros calientes de la historia de la humanidad", devoró 70 'hot dogs' en diez minutos (récord mundial) y ganó la  competición.

Joey Chestnut, en un momento de la competición.

Joey Chestnut, en un momento de la competición. Reuters

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Joey 'Mandíbulas' Chestnut volvió a hacerlo. El "mayor comedor de perros calientes de la historia de la humanidad", como se le conoce, recuperó el trono este lunes, 4 de julio, y rompió el récord del popular campeonato mundial no apto para nutricionistas. 70 perros calientes en diez minutos. Es decir, siete perros calientes por minuto. "Me siento bien. Tengo sitio para más", dijo Chestnut, de 32 años, tras lograr el hito gastronómico a la cadena ESPN.

En la fiesta de la independencia, millones de estadounidenses se lanzan a las calles para observar los fuegos artificiales del día de mayor orgullo patrio de un país que puede tener muchos déficit, pero desde luego no el de la autoestima. Otros se envuelven en la de bandera barras y estrellas, cantan el himno con la mano en el pecho y celebran "la tierra de los libres".

Y unos pocos miles se dan cita en el paseo marítimo de Coney Island, a las afueras de Nueva York, donde tiene lugar uno de los eventos más fascinantes de la festividad. El campeonato de perros calientes de Nathan's Famous. Retransmitido en directo por las principales cadenas televisivas de deporte, es una mezcla entre deporte extremo, exaltación de la comida basura y surrealismo.

La edición de 2016, sin embargo, era especial. 'Mandíbulas' Chestnut venía de perder en el año anterior frente a Matt 'Supersapo' Stonie, de 24 años. La primera vez que cedía la corona en el campeonato más prestigioso de las Ligas Mayores de Comedores (MLE).

Este lunes Chestnut demostró su portentosa capacidad de ingestión de perros calientes y disfrutó de una cómoda victoria que le permitió relajarse en los dos últimos minutos, con 17 perros calientes de ventaja. "No hay excusas", dijo Stonie al dar la enhorabuena por el "gran" trabajo de su rival. Curiosamente, ambos provienen de la misma localidad californiana, San José.

El pasado año Stonie, conocido por vídeos virales de internet en los que consume en apenas 37 segundos cuatro litros de Gatorade y un enorme burrito de seis kilos, venció a Chestnut. En un apretado final, ganó por 62 a 60 perros calientes. La primera vez que Chestnut perdía tras 8 años de coronas consecutivas.

Herido en su orgullo, el rey de los perros calientes se prometió recuperar el cetro. Comenzó a entrenar con más regularidad y se aplicó con más disciplina. Este año se impuso en torneos previos, como el campeonato de gyros griegos (30 en 10 minutos) y de burritos mexicanos (14,5 en 10 minutos). En ambos casos ante Stonie. Y la pasada semana, en Washington D.C., donde en un principio asistía como juez en un torneo de clasificación local, Chestnut decidió concursar para no perder ritmo.

"No puedo dejar escapar un día de entrenamiento. Me siento saludable", afirmó al justificar su participación. El resultado hizo añicos todos los récords de la disciplina: 73,5 perros calientes en 10 minutos.

Ante los espectadores de la capital estadounidense, George Shea, uno de los organizadores del torneo, se quedó sin palabras para definir la "sobrecogedora" hazaña de Chestnut. "La roca sobre la que se eleva Chestnut no es una roca; son los Estados Unidos de América. Los propios EEUU; el excepcionalismo estadounidense en acción", clamó.

Shea aseguró que nunca había visto comer "tan bien" al campeón. Los competidores tienen diversas técnicas para engullir los perros calientes, algunos mojan el pan para reducir su volumen y facilitar la digestión, otros se agitan durante el concurso para hacer hueco en el estómago.

Pero solo hay un rey. Y este 4 de julio, en Coney Island, al lado del icónico parque de atracciones, lo volvió a subrayar. "Mandíbulas" Chestnut recuperó el cetro mundial: El Cinturón Internacional Amarillo Mostaza.