BOXEO

Año I después de Mayweather

Retirado el rey sol, el mundo del ring se frota las manos ante un año en que Pacquiao peleará por última vez, Hopkins reaparecerá a los 50 y Chocolatito González será el mejor libra por libra.

Canelo Álvarez, durante su combate ante Miguel Cotto.

Canelo Álvarez, durante su combate ante Miguel Cotto. Getty Images

El año 2015 ha supuesto el fin de una era. Por primera vez en lo que llevamos de siglo no hay un campeón mundial del peso pesado que se apellide Klitschko, mientras que Floyd Mayweather, claro dominador de la última década, ha anunciado su retirada dejando vacantes no solo sus títulos sino también su posición universalmente aceptada de mejor boxeador del planeta libra por libra. El año que entra se presenta como un año de transición en el que todavía es impensable que el boxeo vuelva a repetir las cifras desorbitantes generadas por el enfrentamiento entre Mayweather y Manny Pacquiao. Sin embargo, a falta de un liderazgo claro, hay una serie de posibles combates que de llegar a concretarse marcarían un año espectacular y muy interesante.

El hueco que deja Floyd Mayweather, en cuanto a gran generador de dinero, va a ser muy difícil de llenar. Llevará tiempo. De momento, los mejores colocados son el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez, campeón en el peso medio (versión WBC) tras su victoria ante Miguel Cotto, y el kazajo Gennady Golovkin que es el campeón en la misma categoría reconocido por la IBF y la WBA.

Un choque entre estos dos campeones es, sin duda, el combate más esperado y el que podría generar mejores cifras. La WBC ya ha ordenado a Álvarez defender su título con el kazajo y se han iniciado las negociaciones, aunque aún no hay nada firmado. Es posible que se llegue a un acuerdo aunque hay quien opina que desde el punto de vista empresarial quizá sea un poco pronto y sea este un combate que haya que marinar todavía más.

Pesos pesados

En el pesado se abre un interesante abanico de posibilidades, algo que no ocurría en lo que llevamos de siglo XXI. El campeón de la WBC es el estadounidense Deontay Wilder y el resto de los títulos los conquistó el británico Tyson Fury con su inesperada victoria ante Wladimir Klitschko el pasado 28 de noviembre. En principio, Klitschko ejercitará el derecho que tiene por contrato a enfrentarse a Fury en combate de revancha.

Tyson Fury, durante su combate ante Vladimir Klitschko.

Tyson Fury, durante su combate ante Vladimir Klitschko. Reuters

Como aspecto tremendamente negativo, la IBF no aprueba dicha revancha y ha decidido desposeer a Tyson Fury de su título. El campeonato queda vacante y lo disputarán el ucraniano Vyacheslav Glazkov y el norteamericano Charles Martin. Dos aspirantes que aún no han demostrado nada, para un título que nadie se tomará en serio. Una demostración de intransigencia, en este caso de la IBF, que perjudica al boxeo y que demuestra que en la mayoría de los casos los organismos anteponen sus intereses al bien común de este deporte.

La irrupción de nuevos valores como el campeón olímpico inglés Anthony Joshua, el zurdo cubano Luis Ortiz o el neozelandés Joseph Parker añadirán interés a la categoría. A falta de una gran calidad demostrada en los pesos pesados actuales, al menos si se podrán ver combates interesantes y competitivos.

Un mosca como mejor libra por libra

En los últimos diez años, Floyd Mayweather ha gozado de la consideración unánime de mejor boxeador del mundo libra por libra, un título honorífico y oficioso que ha dejado vacante con su retirada. No hay unanimidad respecto a quién es su sucesor como mejor boxeador del momento, pero si existe una mayoría, incluidos medios de referencia como ESPN o la revista The Ring, que se han decantado por Román “Chocolatito” González. El invicto boxeador nicaragüense de 28 años es actualmente campeón en el peso mosca, tras haber reinado en el paja y en el minimosca.

Es la primera vez en la historia que un boxeador de una categoría tan baja ocupa tan privilegiada posición. Y, por supuesto, es el primer boxeador de Nicaragua que alcanza esta cima. Ni siquiera lo logró una leyenda como Alexis Argüello, mentor e inspirador hasta su muerte, de la carrera de "Chocolatito". En 2016, González protagonizará uno de los combates más esperados por los aficionados: una pelea de revancha y de unificación de los títulos ante el mexicano Juan Francisco Estrada.

APETITOSOS COMBATES

Tras 21 brillantes años como profesional, el próximo 9 de abril Manny Pacquiao disputará su último combate, aunque aún no hay un rival cerrado. Así lo anunció su promotor Bob Arum. Y es precisamente en la categoría wélter en la que la lucha por los títulos podría proporcionarnos los emparejamientos más interesantes entre boxeadores como Tim Bradley, Keith Thurman, Amir Khan, Kell Brook... Precisamente un duelo entre estos dos últimos, los dos ingleses, podría de nuevo abarrotar el estadio de Wembley con un combate de boxeo, como ocurrió en 2014 cuando 80.000 espectadores presenciaron el duelo de revancha entre Carl Froch y George Groves.

Sin duda, otra de las divisiones más interesantes será la del semipesado. El temible pegador ruso Sergei Kovalev, campeón para la WBA, IBF y WBO, se ha convertido en uno de los boxeadores más atractivos y espectaculares de la actualidad. Sería muy seductor su enfrentamiento con el campeón de la WBC, el canadiense Adonis Stevenson. Ambos boxeadores llevan tiempo retándose pero de momento sin alcanzar un acuerdo. La subida a este peso del imbatido excampeón unificado del supermedio Andre Ward y la irrupción de otro tremendo destructor ruso como Artur Beterviev o del polaco Andrzej Fonfara añaden más emoción a la categoría.

Precisamente Ward y el cubano Guillermo Ringondeaux, dos de los mejores boxeadores imbatidos de la actualidad, han firmado contrato con una nueva promotora, Roc Nation, y se espera de ellos un repunte en su carrera tras sendos períodos de estancamiento. Terrence Crawford, Vasyl Lomachenko o Leo Santa Cruz son también campeones de los que se esperan grandes cosas en 2016.

En las categorías de menos peso, del paja al superpluma, seguiremos viendo el pujante dominio de los japoneses, que en la actualidad tienen ocho campeones mundiales y una espectacular actividad promocional. Y también habrá que seguir con atención la consolidación de Ucrania como una creciente potencia mundial. También es más que posible que veamos el último combate de una auténtica leyenda como Bernard Hopkins, que intentará volver a proclamarse campeón mundial con 50 años. Se habla de que podría enfrentarse al germano-armenio Arthur Abraham.

En líneas generales, el boxeo goza de muy buena salud. Mientras estamos a la espera de ver quién se erige como sucesor de Floyd Mayweather, no van a faltar combates que emocionen e ilusionen al buen aficionado. Y aún puede haber más sorpresas, ya que no se puede descartar del todo la vuelta para un último combate de Floyd, ni mucho menos un combate de revancha con Manny Pacquiao que suponga el cierre de las carreras de ambas leyendas. Deportiva y económicamente es una tentación difícil de resistir.