Maratón de Nueva York

El hombre que desapareció en el maratón de Nueva York

Un policía encontró a Gianclaudio Marengo desorientado el martes en el metro. Había desaparecido el domingo al perderse en la carrera.

La imagen que difundió la policía de Nueva York para encontrar a Marengo (izqda.)

La imagen que difundió la policía de Nueva York para encontrar a Marengo (izqda.)

El corredor italiano Gianclaudio Marengo pasó dos días vagando por Manhattan tras quedar separado de su grupo al completar el maratón de Nueva York el domingo por la tarde en Central Park. Pasó la noche en el parque y la siguiente en el metro, donde fue encontrado la mañana del martes por el agente de policía Man Yam que se dirigía a su trabajo leyendo precisamente una noticia sobre el corredor desaparecido.

Marengo es un extoxicómano que viajó para participar en la prueba con otros pacientes italianos de su grupo. "Es una persona frágil y vulnerable", explica Antonio Boschini, el médico que les acompañaba. Marengo no sabe hablar inglés y nunca había estado en la ciudad.

Según el relato que ha podido reconstruir el New York Times, Marengo corría junto a un compañero pero no pudo seguir su ritmo. Además, se distrajo sacando comida de la bolsa que llevaba consigo, momento en el que perdió el mapa de la ciudad en donde tenía apuntado el recorrido para volver al hotel.

Horas después de cruzar la meta, el resto del grupo le buscó por Central Park pero fue incapaz de encontrarle. A la hora de cenar contactaron con el consulado italiano que a su vez avisó a la Policía de Nueva York. Marengo, desorientado, pasó la noche en el parque y el lunes consiguió llegar a la terminal del aeropuerto Kennedy donde el grupo tenía que tomar el vuelo de regreso. Pero viéndole alterado y desaliñado, le confundieron con un vagabundo y le expulsaron.

Regresó entonces al metro donde pasó la noche deambulando e intentado orientarse con los mapas. A primera hora del martes llamó la atención del agente Man Yam por su estado de agitación y agotamiento, y por seguir llevando dos días después la ropa deportiva y el dorsal del maratón. El policía no dudó ni un momento de que acababa de darse de bruces con el hombre al que buscaban.

Yam abordó a Marengo enseñándole su identificación en español, "polícia", una palabra que el italiano pudo reconocer. A continuación le preguntó si quería acompañarle. El corredor asintió. En la calle, el agente le invitó a un desayuno con café y una rosquilla mientras esperaba a sus compañeros. "Sonreía" - cuenta Yam, "se dio cuenta de que lo habían encontrado, que estaba en buenas manos."

Marengo fue ingresado en el hospital por una deshidratación menor a donde fue Boschini a buscarle el martes por la tarde. Horas después los dos embarcaban de regreso al hogar.