MUNDIAL DE RUGBY

De Chester a Habana, el rugby negro en Sudáfrica

Los partidos políticos sudafricanos intentan imponer un cupo mínimo de jugadores 'no blancos' a los Springboks.

Bryan Habana anota durante el encuentro ante EEUU.

Bryan Habana anota durante el encuentro ante EEUU. Reuters

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El rugby sudafricano vivirá otra gran oportunidad de hacer historia en el choque de semifinales frente a Nueva Zelanda del Mundial 2015. Un partido entre dos viejos conocidos, ambos bicampeones del mundo, que levanta pasiones y nos devuelve a fechas históricas para el rugby, para África y para la lucha contra el racismo.

Hace justo 20 años, los Springboks levantaron la Copa Webb Ellis como campeones del mundo ante los All Blacks en un partido que se tuvo que decidir en la prórroga por un ajustado 15-12. Sudáfrica comenzaba a salir de la infamia del apartheid con la llegada de Nelson Mandela al Gobierno y el mundo del rugby hizo una gran apuesta por el país africano para organizar la tercera edición de la mayor competición del balón ovalado, después de que Sudáfrica no participara en los dos anteriores mundiales por el veto deportivo internacional mientras mantuviera la segregación racial.

En aquel equipo que pasó a los anales de la historia solo había un jugador “no blanco”. El ala Chester Williams fue el único jugador negro en una selección que políticamente era tachada como el ejemplo del racismo imperante en el país de los blancos afrikáner durante la peor época del apartheid.

Chester era el jugador más aclamado por la mayoría negra del país y fue un precursor para acabar con la mala fama social de los Springboks y transformarlo en el equipo que unió al país. La película ‘Invictus’, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon, refleja perfectamente el cambio social que vivió Sudáfrica. Basada en el libro de John Carlin Playing the Enemy (Jugando con el enemigo) destaca cómo la selección se desplazó durante el Mundial a los guetos de Ciudad El Cabo y Johannesburgo para acercar el deporte ovalado a la comunidad negra. Y Chester siempre era el más aclamado.

20 años después han cambiado muchas cosas. Sudáfrica volvió a levantar la copa de campeones en 2007 y poco a poco la comunidad negra del país se acerca más al rugby, el deporte preferido por la minoría blanca frente al fútbol, la elección de la mayoría de la población del país.

La cuestión de la política de cuotas

Pese a que cada vez más jugadores de rugby menores de 18 años son “no blancos” (los últimos datos hablan de más de un 80%), ese hecho no se está viendo reflejado en la representación de jugadores en la selección más prolífica y famosa del continente africano.

Para fomentar la entrada de jugadores fuera de la minoría blanca, la Federación y el Ministerio de deportes sudafricano han impuesto durante los últimos años un cupo mínimo de jugadores de color (negros, mulatos y mestizos) en los equipos sudafricanos que disputan el Super Rugby, la particular Champions League entre equipos australianos, sudafricanos y neozelandeses. Una política de cuotas que tiene tantos defensores como detractores dentro y fuera del mundo del rugby.

Para esta Copa del mundo, la Unión de rugby sudafricana (SARU) confirmó la pasada primavera que al menos siete jugadores serían “no blancos” entre los 32 convocados. Pese a las suspicacias y rencillas por apelar a la discriminación positiva en vez de recurrir a los méritos deportivos, de seguro que al seleccionador ‘bok’, Heyneke Meyer ha llamado a los mejores para representar a Sudáfrica en Inglaterra 2015.

Una de las principales estrellas del equipos es Bryan Habana, ala de raza negra que completa unos números de leyenda: más de 115 partidos internacionales, 64 ensayos en su carrera, 320 puntos anotados con los Springboks, segundo máximo anotador de ensayos de la historia del rugby, campeón del mundo en 2007, Mejor Jugador del Año ese mismo año, y un largo etcétera.

JP Pietersen, en acción ante Escocia.

JP Pietersen, en acción ante Escocia. Reuters

Habana afronta un nuevo reto en el choque de semifinales. Después de igualar a una leyenda del rugby, el neozelandés Jonah Lomu, como máximo anotador de ensayos en la historia de los mundiales, con 15 marcas, Bryan está en condiciones de superar esta marca histórica del jugador que más brilló en el Mundial de su país en 1995.

El ala nacido en Soweto es el único jugador que ha jugado todos los minutos de este Mundial de 2015 y saldrá como titular frente a Nueva Zelanda junto a su compañero JP Pietersen, otro de los jugadores supervivientes del título levantado en Francia 2007.

Jon-Paul Roger Pietersen, ala de 29 años, se recuperó a tiempo de una lesión para ingresar en el plantel de 32 jugadores de los Springboks. Lleva 64 partidos internacionales y 22 ensayos en su haber. El pilar izquierdo será Tendai Mtawarira, La Bestia, uno de los pilieres negros más veteranos de la historia de los Springboks. Con 74 partidos internacionales, este jugador originario de Zimbabue, puede jugar con Sudáfrica tras cumplir la normativa de la World Rugby de pasar 32 meses consecutivos compitiendo en la liga del país donde puede ser seleccionado.

En el banquillo de suplentes estará Trevor Nyakane, una de las promesas negras del rugby sudafricano. Con 26 años cuenta ya con 21 convocatorias en su haber. Se han quedado fuera de esta convocatoria los jóvenes Siya Kolisi, Rudy Paige y Lwazi Mvovo.