MOTOGP

Márquez, el amo y señor de Austin por cuarta vez consecutiva

El piloto español vuelve a reinar en el trazado texano y amplía su ventaja en la general a 21 puntos sobre Lorenzo, que terminó segundo. Caídas de Rossi, Pedrosa y Dovizioso.

Marc Márquez celebra su cuarta victoria en Austin.

Marc Márquez celebra su cuarta victoria en Austin. EFE

Es el amo y señor del circuito de Austin con permiso de Kevin Schwantz, quien ideó un trazado larguísimo (5.245 metros) con múltiples cambios de dirección, frenadas muy fuertes y un mayor número de curvas de izquierdas. Una pista que se estrenó en el calendario mundialista en 2013 y que parece diseñada a imagen y semejanza al estilo de pilotaje de Marc Márquez, porque nadie puede con él en la pista texana.

El piloto del equipo Repsol, que al contrario que sus rivales ha elegido el neumático blando delantero, se ha impuesto en una carrera que ha dominado desde el inicio hasta el final y que ha estado marcada por las caídas, porque hasta cinco pilotos se han ido al suelo. Entre ellos Valentino Rossi, Dani Pedrosa y Andrea Dovizioso, debido a los problemas de adherencia del neumático delantero de Michelin, el nuevo proveedor del campeonato del mundo de MotoGP.

Con su cuarta victoria consecutiva en Austin, todas ellas partiendo desde la pole, el piloto del equipo Repsol Honda amplía su ventaja en la general a 21 puntos sobre Jorge Lorenzo, que terminó en la segunda posición pese a haber sufrido una caída en el warm up matinal. El tercer escalón del podio fue para Andrea Iannone, terminando su primera carrera de la temporada.

Desde la misma salida, el piloto español de Yamaha trató de contener el empuje de Márquez. Lorenzo se situó primero antes de acometer la primera curva, pero se fue largo y el líder de la general de MotoGP pasó a ocupar una primera posición que ya no abandonaría. “No podía parar bien la moto en las frenadas y he hecho algunos errores que no suelo cometer. La pista estaba muy resbaladiza y hemos podido salvar bien el fin de semana”, explicó Lorenzo, que ya nada pudo hacer para frenar a Márquez porque su ventaja se ampliaba a medida que transcurrían las 21 vueltas de una carrera marcada por las caídas.

Cuando marchaba en la sexta posición, Rossi se fue al suelo en la rapidísima curva 2 durante el tercer giro. Una caída que le obligó a abandonar una carrera por primera vez desde el GP de Aragón de 2014, donde sufrió una conmoción cerebral. Cuatro vueltas después fue Pedrosa, que marchaba cuarto, el que cayó cuando su Honda RC213V le dio dos sacudidas. Una caída en la que deslizó sobre el asfalto y terminó por llevarse por delante a Dovizioso, al que inmediatamente acudió a pedir perdón. “Sé lo que fastidia que te tiren, qué menos que disculparme”, expresó el piloto de Honda.