Juegos Olímpicos 2016

Miriam Casillas: “Le tengo que agradecer a Iker que escriban bien mi apellido”

EL ESPAÑOL habla con la triatleta antes de la prueba de este 20 de agosto en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Competirá junto a Ainhoa Murua y Carolina Routier. 

Miriam Casillas, en Río de Janeiro antes de competir en los Juegos Olímpicos.

Miriam Casillas, en Río de Janeiro antes de competir en los Juegos Olímpicos. Twitter

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Miriam Casillas (Badajoz, 1992) no tiene manías ni presume de ser una supermujer. Y, en realidad, no lo necesita. Para qué. Está a punto de acabar la carrera de medicina y se hizo con la clasificación para los Juegos Olímpicos. Es decir, lo ha hecho todo y sin ponerse nerviosa. Poco importa que tuviera que correr desde el CAR (Centro de Alto Rendimiento) a la Facultad para llegar a tiempo a los exámenes. Ella, así, es feliz. De hecho, piensa seguir con el triatlón el año que viene. Incluso, no descarta ser una Ironwoman cuando el cuerpo se lo pida. Pero antes de que haga todo eso -y algunas que otras cosas más que se le vayan ocurriendo por el camino- se para a hablar con EL ESPAÑOL con la prueba de los Juegos por celebrarse este 20 de agosto.

-¿Qué siente cuando restan horas para su debut?

-No lo sé. Hasta ahora he sentido cierta envidia por los que se han ido primero y no he estado muy nerviosa, aunque imagino que según se vaya acercando el momento estaré más intranquila. En cualquier caso, estoy muy ilusionada.

-¿Qué ha echado en la maleta?

-Bueno, la ropa que nos ha dado España, el antimosquitos (sonríe) y mucha ilusión. Luego, aunque no vayan en la maleta, vienen conmigo mis padres, mi hermano y  mis dos tíos [bromea].

-Empezando por el principio… ¿Cuándo le dio por el triatlón?

-Fue por recomendación médica. A los 12 años tenía escoliosis y necesitaba nadar. Yo hasta entonces había hecho mucho deporte al aire libre con mi familia, y no me entusiasmaba encerrarme en la piscina, así que, junto con mi hermano, supimos que el triatlón reunía las tres cosas (nadar, correr y montar en bicicleta), y nos pusimos a ello.

-Ahí comenzó la carrera deportiva de otra gran Casillas… ¿Alguna vez le han dicho si es familia del otro, de Iker?

-[Risas] A Iker lo que le tengo que agradecer es que escriban bien mi apellido. Hasta entonces siempre ponían Castillo o Castilla. Así que bueno, es de agradecer.

-Dicen que los triatletas son superhombres… ¿Son ustedes supermujeres?

-Sí, claro que somos supermujeres [bromea]. No, en realidad no somos nada, sólo personas normales. Simplemente, tratamos de hacerlo lo mejor posible en nuestro deporte.

-Javier Gómez Noya me confesó que era un poco monje en lo relativo a entrenamientos y descanso. ¿Usted también?

-Yo no. Pero es envidiable la profesionalidad que tiene Javi. Él es capaz de estar centrado siempre y eso es una parte suya que tenemos que aprender. 

-Pero lo suyo es de supermujer: consiguió el billete para Río al mismo tiempo que estudiaba medicina.

-Sí, la verdad que es complicado. Estoy acabando la carrera ahora y me faltan unas prácticas que tengo que recuperar. Pero me costó más al principio, hasta que cogí la rutina. Ahora, puedo decir que he terminado casi la carrera. Pero el año que viene no haré el MIR. Me gustaría estar unos años dedicada al triatlón.

-Con esa destreza en el triatlón, ¿le ha servido alguna vez para llegar a tiempo a un examen?

-Los primeros años sí que estaba corriendo entre el CAR (Centro de Alto Rendimeinto) y la facultad porque no llegaba a tiempo. Pero, más allá de eso, el triatlón te enseña disciplina y me ha servido para no ponerme tan nerviosa con los exámenes. Y, por otra parte, la medicina me ha servido para quitarle importancia a cosas a las que los deportistas solemos darles después de ver los problemas reales que te puedes encontrar en un hospital.

-Como deportista y médico, ¿por qué se indigna más: por la cuantía de las becas ADO o por la situación de la sanidad pública?

-Por la sanidad pública. Bueno, a ver, por las dos cosas. Pero la sanidad es más importante. Y es el tema que hay que priorizar. El deporte también da mucha salud y eso también vendría bien para reducir el gasto público.

-Usted que está siempre liada. ¿No le da rabia cuando alguien le dice que “no tiene tiempo”?

-No, rabia no. En realidad, cuando he tenido descanso me he agobiado más que cuando estaba haciendo ambas cosas a la vez. Al final todo es ponerse. Ya sabes, cuanto más tiempo tienes, pues más pierdes. Como digo, el deporte me ayuda a estudiar porque desconecto y la medicina me viene bien porque no todos los días son buenos entrenando.

-¿Qué cosas ha tenido que sacrificar para que todo vaya bien?

-Pues, por ejemplo, que este año llevo sin ir a casa desde Navidades y tan solo estuve una semana. Pero tengo la suerte de que mi familia viene mucho a verme y también están en las competiciones. Pero, evidentemente, salgo menos de fiesta que mis compañeros y no he podido ir al viaje de fin de grado. Pero no te planteas que sea un sacrificio. Te compensa y yo disfruto entrenando todos los días.

-El triatlón español clasificó a seis intengrantes para los Juegos Olímpicos. ¿Qué pensó cuando supo que no iba Javi?

-Fue un gran golpe. Nos enteramos todos juntos en Hamburgo. Javi ha sido un referente para nosotros y para todos los deportistas a nivel nacional e internacional. Él lo tiene todo, pero nunca le han puesto nada fácil y lo ha sabido sobrellevar. Yo creo que esto es una piedra más, pero siempre ha luchado y se ha recuperado para estar al máximo nivel. Sabemos lo que supone perderte unos Juegos y es complicado. 

-Ya han competido los chicos y ahora os toca a vosotras. En total, seis integrantes. ¿Qué le falta al triatlón nacional para convertir esos éxitos en audiencia?

-Visibilidad. Lo importante es que esta visibilidad que se nos está dando ahora en los Juegos Olímpicos se mantenga. Pero es verdad que ahora hay un boom bastante grande y que hay mucha gente que se está enganchado por esa parte de reto que tiene.

-¿Da rabia que no se puedan ver las series mundiales por la televisión a pesar de los éxitos de los españoles?

-Sí que da porque tendríamos más visibilidad y la gente podría ver a los españoles. Eso está claro que es una parte mejorable.

-Iván Raña, en una entrevista que le hicimos, nos dijo que a veces se preguntaba en la salida qué hacía él allí. ¿Le pasa a usted?

-No tan directamente. Pero sí que cuando estás a punto de competir (o en la natación, que siempre te dan muchos golpes y es la parte más agobiante) llegas a pensar qué necesidad tienes tú de sufrir. Pero no lo pienso mucho.

-Iván ya es un Ironman. ¿Se ha planteado ser una mujer de hierro en un tiempo?

-Bueno, ahora mismo no me lo he planteado. Pero no lo descarto. Es otra parte del triatlón que es muy bonita. Pero ahora no le veo mucho sentido. Quizás en unos años.

-Por último, yendo a lo realmente importante: ¿Tinto de verano o caipirinha?

-[Risas] Sea lo que sea, lo dejo para la vuelta.