Juegos Olímpicos 2016

Nadal olfatea la medalla

El mallorquín, que llegó a octavos en el cuadro individual, se clasificó también para disputar las semifinales de dobles junto a Marc López, lo que les garantiza al menos pelear por el bronce.

Nadal celebra su victoria en Río.

Nadal celebra su victoria en Río. REUTERS

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Contra las dudas, victorias. Una semana después de apostar por jugarlo todo en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Rafael Nadal está en una situación privilegiada. Después de un martes que vio caer a la mayoría de jugadores españoles (Muguruza, Suárez y Ferrer, también en dobles con Roberto Bautista), el campeón de 14 grandes siguió avanzando en solitario y se colocó en posición de atacar la primera medalla en la modalidad por parejas.

Por la mañana, el español eliminó 6-3 y 6-3 Andreas Seppi y se clasificó para disputar los octavos de final en el cuadro individual, donde se encontrará con Gilles Simon (7-6 y 6-2 al japonés Sugita). Por la noche, se unió a Marc López para vencer 6-3 y 6-1 a los austríacos Peya y Marach y llegar a las semifinales de dobles. El triunfo tuvo una consecuencia inmediata e ilusionante: la pareja española, que jugará mañana contra Daniel Nestor y Vasek Pospisil, se garantizó pelear al menos por la medalla de bronce, lo que sucederá si caen eliminados ante los canadienses. Si ganan, la plata ya será suya, pase lo que pase.

“He jugado un partido bueno”, celebró el balear tras la primera victoria del día en las cámaras de TVE. “En el primer set, he estado muy agresivo y las cosas han ido saliendo muy bien. El segundo ha sido más igualado y más complicado, pero he aguantado mentalmente”, prosiguió. “Vengo con la máxima ilusión de hacerlo lo mejor que sé. Obviamente, dos meses sin competir, partidos continuados… claro que el físico lo va notando, pero los Juegos son una vez cada cuatro años. Ojalá que no sean los últimos para mí, pero es una posibilidad. Por eso, voy a dar todo lo que tengo”, se despidió el mallorquín, que en Simon encontrará un buen termómetro para ver dónde está exactamente el español.

Poco a poco, Nadal se acerca al Nadal que se retiró por una lesión en la vaina cubital posterior de la muñeca izquierda en la segunda ronda de Roland Garros, cuando por fin había salido de una importante crisis de juego. El mallorquín, con carrerilla después de jugar varios partidos en Brasil (uno individual y dos de dobles), golpeó durísimo de salida para formularle una pregunta a su muñeca. ¿Cómo estás? ¿Lista para subir el nivel de exigencia? ¿Preparada para tolerar desde mañana miércoles los tres cuadros de competición a la vez? La articulación respondió bien. El mallorquín, que apareció de nuevo con un vendaje protector en la muñeca, no se contuvo y le apretó a la pelota de lo lindo, por encima de la potencia que le había imprimido en su estreno del pasado domingo.

Durante todo el partido, el número cinco mostró solvencia para abrir la pista con el revés cruzado y cambiar direcciones, volviendo loco a Seppi. El italiano, de manos ágiles, vivió su momento más dulce en el partido durante la segunda manga, cuando puso en posiciones incómodas a su contrario, quizás esperanzado en remontar y salir a hombros, que es lo que habría ocurrido en ese caso.

A diferencia de Delbonis, al que le faltó convicción para remover la herida del mallorquín, Seppi tuvo claro lo que debía hacer: jugar rápido y de esquina a esquina. Viniendo de un tiempo tan largo sin competir (casi tres meses), no hay mejor forma de explorar en qué fase de la recuperación se encuentra un jugador que obligarle a correr, a moverse, a atrapar pelotas imposibles sin pegar dos bolas iguales. Aunque el italiano cumplió su propuesta a la perfección, variando con velocidad en un argumentario repleto de recursos, el campeón de 14 grandes estuvo en condiciones de poner una barrera casi siempre (salvando las dos bolas de rotura a las que hizo frente) y abrochando otra victoria sin sustos.

A partir de mañana mismo, a Nadal se le viene encima un ochomil. Está en octavos de individuales, en semifinales de dobles y ya conoce sus rivales para la primera ronda del dobles mixto (Lucie Hradecka y Radek Stepanek), que jugará con Garbiñe. En consecuencia, y como sabía que ocurriría si avanzaba en todas las modalidades, este miércoles jugará tres partidos, un disparate incluso estando completamente sano. Solo falta saber si su todavía dolorida muñeca izquierda podrá soportar todo esa carga sin decir basta.