Ryder Cup

Cabrera-Bello, del diploma olímpico a debutar en la Ryder

El golfista canario, que se quedó a las puertas del podio en Río de Janeiro, acompañará a Sergio García en el combinado europeo.

Rafa Cabrera Bello, durante los Juegos de Río.

Rafa Cabrera Bello, durante los Juegos de Río. REUTERS

  1. Ryder Cup

Sólo nueve españoles pueden presumir de haber representado en alguna ocasión a España en la Ryder Cup. Del mito de Ballesteros al debut de Sergio García pasaron dos décadas. Una eternidad o un suspiro, según se mire. En ese tiempo, de 1979 a 1999, nuestros golfistas se destaparon con gestas inconcebibles hasta entonces, como la de Seve enfundándose la chaqueta verde en Augusta como imagen icónica. Dos décadas dan para eso y más. Pero lo cierto es que hasta la inclusión de Rafael Cabrera-Bello, hacía nada menos que 17 años que ningún español debutaba en el equipo europeo de la Ryder.

Al canario de 32 años, que logró el diploma olímpico después de quedarse a las puertas del podio y de superar a Sergio García en Río, le llega la oportunidad en uno de sus mejores momentos desde que debutara en el circuito europeo hace diez años. Cabrera confirmó su presencia en el torneo la semana pasada, después de asegurarse matemáticamente el quinto puesto en el ranking europeo de puntos para la Ryder Cup, antes incluso de disputarse la última prueba puntuable previa a la Ryder (el Made in Denmark, que se ha jugado este fin de semana).

A pesar de ser sólo dos años menor que Sergio García, Cabrera-Bello no despuntó en el circuito europeo hasta 2009. En las temporadas previas se había alzado con un par de títulos en el Circuito Challenge (la división inmediatamente inferior al European Tour), mientras Sergio ya se hacía un nombre entre los mejores del continente. Sin embargo, la calidad del golfista canario no tardó en manifestarse en los campos de primera categoría. Aquel año logró su primer título en Austria firmando una soberbia tarjeta de 60 golpes. Aquella actuación le colocó en el puesto 109 del mundo y le aseguró durante los dos años siguientes la tarjeta en el Circuito Europeo.

Un año más tarde Cabrera-Bello disputaría su primer major, el US Open, donde logró superar el corte. Pero, sin duda, fue en 2011 cuando se consagró como una figura a seguir en el circuito cuando logró ser segundo en el Masters de Portugal, tercero en el Masters de Catar, cuarto en el Abierto de Malasia, séptimo en el Campeonato de Abu Dabi y undécimo en el Open de España. Desde ese momento, el canario acumula numerosos top-ten en diversos torneos del Circuito Europeo, aunque su último triunfo se produjo en el Dubai Desert Classic de 2012. Una sequía que no le ha impedido seguir progresando y situarse como el segundo español del circuito, con permiso de Miguel Ángel Jiménez.

Diez españoles en la Ryder desde 1979

El genio malagueño es el último, junto a Sergio García, de la reducida lista de españoles que han participado en la Ryder. En 1979, además de Severiano Ballesteros, Antonio Garrido fue el otro pionero en un torneo que hasta entonces había enfrentado a EE.UU contra países británicos y que, en aquella ocasión, fue la primera vez que Europa participó como un único equipo. José María Cañizares y Manuel Piñero seguirían sus pasos en 1981 en Walton Heath (Inglaterra).

Cuatro años después, Pepín Rivero debutaba con el combinado europeo en The Belfry, también en tierras inglesas. En aquella ocasión, España aportó a cuatro jugadores al equipo europeo, el máximo hasta la fecha. Junto a Rivero, Ballesteros, Piñero y Cañizares integraron la lista de 13 que presentó Europa. En 1987, Txema Olazábal se convertía en el sexto español en participar en el torneo, mientras que diez años después era Nacho Garrido quien se estrenaba con la Ryder.

Ahora, con tres títulos consecutivos a las espaldas, Europa defenderá su corona en el Hazeltine National Golf Club de Minnesotta a partir del próximo 30 de septiembre en la 42ª edición de la Ryder. Hace dos años, la última vez que el torneo se disputó en el viejo continente, sólo Sergio García acompañó a Justin Rose, Rory McIllroy, Henrik Stensson y compañía en la contundente victoria del conjunto europeo sobre el estadounidense por 16,5 a 11,5 tras al término de la tercera jornada de competición. Era su séptima participación en la Ryder, una cifra a la que podrá sumar la de la próxima edición. Y, quizás, otro título.