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Vrsaljko, ese apellido impronunciable que se abre paso en el Calderón

El joven croata debutó con el Atlético de Madrid el pasado sábado contra el Sporting (0-5). "Es muy temperamental", dice Godín.

Vrsaljko controla un balón en su debut  en el Calderón.

Vrsaljko controla un balón en su debut en el Calderón. Atlético de Madrid

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Hay quien cree que es mejor que hablen de uno a toda costa. Da igual lo que digan, pero que hablen. Sin embargo, en lo futbolístico, a veces es mejor pasar desapercibido. Busquets, por ejemplo, lo lleva haciendo desde que debutó. Su labor siempre es la misma: comparece en el campo, hace su trabajo -regularmente bien- y se va a su casa. Y al día siguiente, mira el periódico y ve las caras de Messi, Luis Suárez y Neymar. ¿Y él? Sí, bueno, de vez en cuando alguien saca un artículo suyo. Pero ya está. Y como él, hay muchos que se pasan el año sin que se les nombre. Y, en ocasiones, es mejor. El otro ejemplo es Sime Vrsaljko, que debutó con el Atlético el pasado sábado en partido oficial ante el Sporting (5-0) y nadie se detuvo en su persona. Se escribió sobre Griezmann, Gaitán, Torres… ¿Y él? Pues eso. 

Él cumplió durante los 90 minutos contra el Sporting. No regateó ni metió gol. No recibió el aplauso de la afición ni puso un centro ganador. En realidad, Vrsaljko no hizo nada sublime, pero tampoco cometió ningún error. Y es lo que se le pide. Formó junto a Godín, Filipe Luis y Savic. Y no se notó que por allí no estuviera Juanfran. Es decir, actuó conforme a lo establecido y así lo vio Simeone: “No es fácil debutar en el Calderón. Tiene mucho tiempo para mejorar porque es joven y será linda la competencia en esa banda”, reconoció el técnico a una pregunta de EL ESPAÑOL en rueda de prensa.

Sime Vrsaljko (Zadar, Croacia, 1992) cumplió este sábado el sueño que llevaba persiguiendo desde niño, cuando, en un país donde el baloncesto es religión, se decantó por el fútbol. Y lo hizo porque su padre, también futbolista, lo instruyó para que así fuera. Y él no le dio la espalda. Empezó a dar toques desde pequeño y todavía no ha parado. También hizo kick-boxing, pero con el tiempo dejó las artes marciales para dar el salto al Dinamo de Zagreb, al que llegó con 14 años.

En Zagreb lo pasó mal. Echó de menos a su hermano Mario y le costó adaptarse. Pero lo consiguió. Tomó el 14 de Modric y se hizo fuerte. Sin eludir las responsabilidades, desde el lateral derecho, pero también haciendo las veces de central y de lateral izquierdo cuando era necesario. Y así dio el salto al fútbol italiano. Fichó primero por el Genova, siendo titular durante toda la temporada 2013/14 y, tras su gran año, fichó por el Sassuolo por 5’5 millones de euros. Y allí ha ido creciendo exponencialmente hasta ser objetivo del Cholo Simeone.

Al Atlético del Madrid llegó tras jugar 36 partidos y dar cuatro asistencias en la última temporada, pero también como el cuarto jugador más rápido de la pasada Eurocopa (por detrás de Coman, Carrasco y Johannson), aunque tan solo jugara un partido, contra España en la fase de grupos. Porque si bien su progresión a nivel de clubes ha sido vertiginosa, en la selección ha sido taponado una y otra vez por Darijo Srna, leyenda croata. Una situación que vivirá ahora en el Atlético de Madrid, donde tendrá que competir con Juanfran por un puesto de titular.

Vrsaljko, en el partido contra Portugal.

Vrsaljko, en el partido contra Portugal. Reuters

Pero en su primer partido, no acusó los 16 millones de euros que el Atlético pagó por él. “Hizo un buen debut. La verdad, viene trabajando muy bien. Tiene mucha energía, es un jugador muy temperamental y, obviamente, cuando vaya sumando minutos, irá dándole cosas al equipo”, confesaba Godín a una pregunta en zona mixta de EL ESPAÑOL. Y lo propio hizo Koke: “Es muy difícil jugar aquí y entrar. Tenemos un grupo muy exigente. Pero la gente va entrando. El mejor ejemplo es Griezmann, que cuando vino, hasta mitad de temporada, no arrancó. Hay que tener paciencia”, confesó el canterano a EL ESPAÑOL.

Y a eso tendrá que recurrir Vrsaljko, que tendrá que ir ganándose el puesto poco a poco. Y quizás pueda tener más oportunidades en los 15 días de infarto que tiene por delante el Atlético de Madrid, en los que jugará, por orden, contra Barcelona, Deportivo, Bayern de Múnich y el Valencia. Otro desafío para el chico que creció en Zadar y que aceptó el 14 de Modric. Ahora le toca volver a adaptarse, incluso, a los gritos -entendiéndose como instrucciones- del Profe Ortega. Casi nada.

Vrsaljko, durante el entrenamiento con el Atlético.

Vrsaljko, durante el entrenamiento con el Atlético. EFE