BATALLA CAMPAL

Ultras franceses y holandeses quedan para pegarse en un bosque

Violentos del Estrasburgo y Nancy, por un lado, y del Feyenoord, por otro, se citaron para darse una paliza.

Pelea de ultras franceses y holandeses.

Pelea de ultras franceses y holandeses.

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El fútbol sigue dejando imágenes de violencia. Esta vez no ha sido ni un estadio ni en los alrededores del mismo. Los violentos llegan a más y organizan peleas hasta en bosques, como ha sido el caso de los ultras del Estrasburgo y el Nancy, dos equipos franceses, que quedaron para darse una paliza con los ultras del Feyenoord de Rotterdam holandés. 

A un lado, los aficionados del Feyenoord, uno de los equipos más famosos de Holanda. A otro, los franceses, que se unieron para la paliza. Unos les esperan, los del Feyenoord, que van de negro, y otros, la unión de los dos equipos franceses, llegan andando como si pasearan tranquilos por el campo, de blanco. Cuando están ya juntos, los puñetazos y empujones no se hacen esperar. Una batalla campal que deja a muchos ultras por el suelo y que termina con varios hombres heridos y tendidos en el bosque mientras tres o cuatro miran y graban con sus teléfonos móviles.

Los ultras del Feyenoord son unos de los más peligrosos de Europa y ya han creado el pánico en varios de los viajes de su equipo por las competiciones europeas. Especial relevancia tuvieron sus incidentes en Roma hace año y medio, en la previa de un partido de Europa League, donde los violentos holandeses dejaron muchos desperfectos en la capital de Italia. "Roma, devastada y herida", dijo entonces su alcalde. También Sevilla, en septiembre de 2014, tuvo que sufrir a estos ultras, cuya facción más radical se hace llamar 'La legión' y que llevan años protagonizando escenas de violencia por toda Europa.

No es la primera vez que los ultras del Feyenoord protagonizan una pelea de este tipo. Ya tuvieron otra, con el mismo entorno y la misma forma en un bosque de Alemania. La única diferencia es que esta vez uno de los bandos llega a la batalla con camisetas rojas.

Este episodio, aunque no ocurre directamente en un campo de fútbol, se une a los últimos casos de violencia entre ultras que está creciendo en el deporte. Hace unos días, en un partido de Champions, los aficionados más violentos del Besiktas turco y el Nápoles italiano se pegaron en el metro de Estambul. Semanas antes fueron los ultras del Legia de Varsovia los que crearon el pánico en Madrid, en el partido que el equipo polaco jugó en la capital de España de Champions League.