Jorge Mendes

Mino Raiola, a la caza del imperio de Jorge Mendes

El agente italo-neerlandés está cerca de cerrar el fichaje más caro de la historia: el francés Pogba por el United. Una cifra desorbitada por su culpa, él se llevaría 30 millones del traspaso.

Mino Raiola.

Mino Raiola. GTRES

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Mino Raiola no es sólo un par de titulares durante la temporada, su verdadero hábitat está en el periodo estival, cuando compra, vende y, sobre todo, se lleva comisiones. Este agente de representación de futbolistas al que rodean los escándalos, las declaraciones envenenadas y los movimientos multimillonarios va camino de hacerse dueño del verano con el fichaje de Pogba: The Times asegura que el 25% de lo que pague el Manchester United por la contratación del francés irá al bolsillo de Raiola.

Este jueves el United ofreció 101 millones de euros que fueron rechazados. En otras palabras, el agente de Pogba ingresará el 25% de los 120 millones que piden los italianos por el traspaso. A eso hay que sumar sus otros dos movimientos al United este verano: Zlatan Ibrahimovic y Henrikh Mkhitaryan.

Uno siempre ha crecido con la sensación de que el verano lo dominaban entre Georgie Dann y los fichajes galácticos de Florentino, pero eso era quedarse en la superficie. Son los agentes de los propios futbolistas los que mandan y deciden. Un sistema en el que el portugués Jorge Mendes sigue liderando pero cuya corona empieza a tener un competidor al alza: Mino Raiola. Mientras, otros agentes como Jonathan Barnett (representa a Bale y Krychowiak) están siendo superados por el imperio creciente de Raiola quien ya sólo con el fichaje de Pogba superaría sus ingresos de todo 2015.

¿De dónde ha salido?

Este agente de 48 años ha tenido un aumento de relevancia brutal en los últimos años. Actualmente representa a Ibrahimovic, Mkhitaryan, Pogba, Balotelli, Lukaku y Matuidi, así como otros nombres más alejados de la élite. Él mismo se define como un agente especial centrado en las relaciones humanas: “Soy el único que no firma contratos para representar a los jugadores, los agentes que firman ese tipo de vinculaciones son los que tienen miedo a perderles. Mi estilo es otro, prefiero mostrarles cada día lo que puedo hacer por ellos”. Tan poco aprecio tiene por esos acuerdos agente-futbolista que se ganó una denuncia por no respetar el vínculo de Blaise Matuidi con su anterior representante en 2013.

Italiano de origen pero criado en Amsterdam pronto decidió que no continuaría el negocio familiar, un restaurante italiano en el que ayudaba a sus padres. Decidió hacer su camino en el mundo del fútbol. Primero fue como directivo del club local, HFC Haarlem, aunque pronto vio otra ruta hacia el éxito. Era la época en la que el fútbol neerlandés estaba generando talentos de manera constante y la Serie A italiana vivía años dorados. Mino Raiola, con su perfil como enlace entre ambos países debido a su origen y su residencia, comenzó a colaborar en los traspasos de jugadores con la compañía Sports Promotion: Bryan Roy al Foggia o Wim Jonk y Dennis Bergkamp al Inter.

Los jugadores centroeuropeos se interesaron en él como enlace para llegar a Italia y su primer traspaso como agente independiente fue por la puerta grande: Pavel Nedved, tras una magnífica Eurocopa 1996, a la Lazio. Fue cuestión de tiempo que los jugadores que quisieran dar el salto se acercaran a él. Y así llegaron Zlatan Ibrahimovic, Maxwell y Grygera, todos ellos del Ajax. Tres nombres que construyeron su fama de problemático. El último día de mercado en verano de 2004 forzó la salida de Ibrahimovic a la Juventus. Más tarde hizo que Maxwell y Grygera se fueran gratis al rechazar las renovaciones. El Ajax estuvo muchos años sin querer saber nada de Mino Raiola. Además, con el tiempo, la federación italiana investigó el fichaje de Ibrahimovic por irregularidades y presiones ilegales de Raiola y Moggi, jefe de operaciones de aquella Juventus, al Ajax.

El negocio de Paul Pogba

Mino Raiola entendió que más allá de centrarse en jugadores, había que hacerse socio de los clubes. Primero empezó con el Ajax, para después centrarse en los clubes italianos, en especial el Milan. En el Milan dirigió operaciones de jugadores que no representaba como Robinho. Su influencia ha crecido y ahora ha hecho buenas migas con el club que más está invirtiendo: el Manchester United. En menos de tres semanas ya ha cerrado con ellos a Ibrahimovic -quien llegó sin contrato pero le pagaron 8 millones de euros por firmar- ; y a Mkhitaryan por 42 millones de euros. Se relacionó a Matuidi, pero finalmente no cuajó. Ahora sólo falta Pogba, por quien la Juventus pide 120 millones de euros, de los que el 25% llegaría a los bolsillos de Mino Raiola quien, contradictoriamente, es obstáculo económico y principal interesado para cerrar la operación.

¿Cómo consiguió ese porcentaje tan alto sobre el medio francés? Sir Alex Ferguson sufrió al representante y así lo recogió en su biografía: “Hay dos agentes que no me gustan y uno de ellos es Mino Raiola. Desconfié de él desde el momento en el que le conocí”. Pogba era un canterano del United de Ferguson que no tenía casi minutos en la 2011/12, Ferguson le tenía en los planes de futuro del club pero no en ese momento. La falta de oportunidades y el descontento del jugador, sumado a las presiones de su agente, le hicieron buscar una salida. La Juventus se llevó gratis a la joya de la cantera del United y el equipo italiano en la negociación aceptó que Raiola tuviera el 25% de una futura venta con tal de que no se les escapara.

“Raiola es un dolor en el culo”

De Laurentiis, presidente del Nápoles, definió a Raiola como “un dolor en el culo” porque “lleva años intentando llevarse a Hamsik”. La salida de Mkhitaryan del Dortmund también fue comprometida cuando Raiola afirmó que “el club le había prometido salir este verano” y desde el Dortmund le llamaron mentiroso. Su modus operandi siempre es controvertido: declaraciones que sitúen a sus jugadores en todos los periódicos y ofrecer el nombre al mayor número posible de grandes aunque ya sepa el destino: más demanda por la misma oferta, más precio.

El mejor ejemplo es Zlatan buscando una salida de Barcelona: declaraciones polémicas contra Guardiola y pasear al sueco por Europa hasta conseguir que el Milan viera con buenos ojos firmar al sueco con pasado en el Inter. Más titulares, más rivalidad, más expectación y subir el caché del jugador en el momento más delicado de su carrera.

En el Everton están preocupados con él, recientemente nombrado agente de Romelu Lukaku sus primeras declaraciones fueron: “Él se merece un club mejor”. Como muestra de su talante y, para cerrar la hemeroteca, cuando ofreció a Ibrahimovic al PSG un periodista sueco le preguntó por su opinión sobre la gente que cree que la liga francesa era mucho peor que la italiana a lo que Raiola contestó: “Les diría que se jodan”.

Él es el nombre propio de este verano, a la sombra de grandes estrellas pero cobrando como tal, mueve el talento, enfada clubes pero siempre consigue la máxima cotización para sus hombres. ¿De eso se trata no? Mientras tanto, va a la caza del imperio de Jorge Mendes y camino de ganar la comisión más grande en la historia del fútbol.