Paul Pogba

Por qué Pogba no vale 120 millones

El centrocampista francés es uno de los señalados tras la decepción francesa pero sigue en el punto de mira de todos los grandes. Cómo juega el medio por el que suspiran los grandes europeos.

Pogba durante la final de la Eurocopa.

Pogba durante la final de la Eurocopa. Reuters

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Si uno quiere fichar una estrella del presente y asegurarse el futuro el nombre es Paul Pogba. Ahora bien, para hacerse con el astro francés hay que superar un peaje tan histórico como elevado, a falta de tener una cifra cerrada las negociaciones oscilan entre 110 y 130 millones de euros. ¿Vale Pogba 120 millones de euros? No. ¿Es Pogba uno de los mejores nombres disponibles en el mercado? Por supuesto que sí.

Pero surge la duda, cómo se puede atrever la Juventus a pedir esas cifras y la respuesta está en el entorno de Pogba. El primer interesado en cerrar este fichaje y, a la vez, escollo que encarece el traspaso es Mino Raiola, agente del futbolista, que se llevaría el 25% del importe que el United pague. Es decir, la Juventus cuando habla de 120 millones, en realidad recibiría 90 millones de euros, los otros 30 son la mayor comisión en la historia del fútbol.

Él es el nombre de todos los debates, de todos los rumores y de las cifras que marean este verano. Paul Pogba tiene un problema importante, las expectativas que ha generado nos obligan a preguntarnos si es uno de los mejores del mundo, un nombre capaz de modificar el fútbol o condicionarlo. A día de hoy no lo es. ¿Alguno de los actuales tiranos como Messi, Cristiano o la larga nómina de medios como Xavi, Kroos o Iniesta eran así de grandes a la edad de Pogba? No. Hasta el más crítico con Pogba tiene que frenarse ante su partida de nacimiento, el francés tiene 23 años, que nos planteemos si es élite o no es mérito suyo y de su fútbol, que no esté a la altura de los más grandes de su tiempo es lógica.

Su Eurocopa ha sido decepcionante y no tiene nada que ver con el resultado de la final, le ha faltado demostrar calma y madurez. No es un jugador que esté hecho pero tiene 23 años es uno de los mejores y tiene potencial para dominar los próximos años. Y es que a Paul Pogba sólo le podemos pedir el máximo.

Reventar el mercado

La Juventus pide un precio elevado porque sabe del contexto del Manchester United. Uno de los equipos más ricos del mundo que viene de varias temporadas de fichajes sobrepagados y que, en realidad, no tendría problema alguno para pagar el fichaje del francés. Por no olvidarnos de dos condicionantes: futbolísticamente sería el mejor jugador de un proyecto que tiene a Mourinho como líder y que cuya estrella es un Ibrahimovic de 34 años que sólo ha firmado por una temporada.

Además, la plantilla tiene un déficit de centrocampistas, firmar a Pogba tiene sentido. El otro aspecto a tener en cuenta es Adidas. El jugador acaba de firmar este año un contrato con la marca que viste al Manchester United desde la temporada pasada, actualmente Pogba empieza a convertirse en un ídolo mercantilístico, Adidas apuesta por él, su imagen y su peculiar estilo (y peinados) y eso en el equipo que más camisetas vende en todo el mundo también es reventar el mercado, pero a su favor. 

El precio de Pogba se explica más allá del terreno de juego, hay más factores que hacen conocedores tanto a United como a Juventus que Pogba no vale esa cantidad pero que ese precio está inflado por otras circunstancias que no forman parte del terreno de juego pero también rigen al fútbol.

Un talento que suma y sigue

La Juventus que recibió a Pogba cambió las necesidades con el paso del tiempo. Sin Pirlo, tampoco Tévez, ni Vidal; Allegri pidió a Pogba otras funciones para este año. Más presencia en el pase, activar a Dybala cerca de la frontal, llegar al área y, sobre todo, ser un jugador más capaz de mezclar ese instinto rematador que tiene con más regularidad para el último pase. Desde su llegada Pogba ha mejorado los aspectos en los que ya era bueno, como los regates o los robos en campo contrario pero no siempre añadió mejoras a funciones donde no destacó.

Esta temporada el francés asumió más ataque (dispara 3,6 veces por cada 90 minutos, frente al 2,1 del curso anterior y da más pases de gol, actualmente 0,34 por cada 90 minutos) y más recursos a su juego. Partiendo desde el interior izquierdo ha mejorado en este aspecto. Sigue sobresaliendo por el descaro, la técnica y el físico pero ahora ha mejorado en el pase. Debe progresar más, pero es un avance.

Además ese desempeño en esta rejuvenecida Juventus sin un Vidal llegador ha obligado a Paul Pogba a tener que marcar sus goles aprovechando su zancada para llegar. Mezclar con la posición de Dybala cuando está fuera y dar una opción para finalizar. Se aprecia en cómo han variado sus tantos, cuando llegó tenía la misión de disparar y que Vidal pisara área, sin el chileno él también debe marcar desde dentro.

Qué le falta a Pogba y qué ha fallado en su Eurocopa

¿Cómo puede haber fallado la supuesta estrella de Francia en su torneo? No sabíamos claramente quien era el líder de esta Francia pero nos ha quedado claro que Griezmann tiene más galones que Pogba. ¿Por qué ha decepcionado el torneo de Paul Pogba? Parece mentira la frase que viene a continuación pero Francia ha echado mucho de menos a Lass Diarra. El ex madridista aportaba un punto cerebral, de orden y poca vocación ofensiva que permitía a Pogba ser él mismo, llegar a la frontal, tener el balón arriba y aprovechar esa agresividad sin balón con más libertad para perseguir al rival.

Con balón Pogba ha demostrado este año que puede enfriar su cabeza y encontrar los pases necesarios pero no es un jugador para iniciar la jugada, principalmente porque no es un jugador que suelte el balón rápido sino que prefiere dar muchos toques. Además que sin balón no cerraba espacios entre él y los centrales, por donde Éder dio la Eurocopa a Portugal.

No está claro que el futuro de Pogba necesite una evolución más cercana a aquello porque parece que la posición de interior por delante del pivote le viene mejor. Pogba no es un jugador para llevar el peso de un encuentro 90 minutos, a día de hoy es un jugador de acciones decisivas, de momentos de magia sacados de un videojuego y el descaro de un futbolista callejero superdotado pero no es un metrónomo. Su misión es pasar de las jugadas a tramos cada vez más regulares.

El cumpleaños de Ferguson y su adiós del United

El 31 de diciembre de 2011 Old Trafford era una fiesta. Los red devils recibían al Blackburn, uno de los peores equipos de aquella Premier, en plena celebración por el 70 cumpleaños de Sir Alex Ferguson. Ese mismo día una decisión del técnico marcó el futuro de Pogba. El propio francés lo explicó a L’Équipe en 2014: “En los entrenamientos no paraba de mejorar. Paul Scholes estaba retirado, Darren Fletcher lesionado y el entrenador no paraba de decirme que estaba ‘así de cerca’. ¿De qué? ¿De tener minutos? Contra el Blackburn no había nadie para el medio y eligió a Rafael (lateral derecho). Me decepcionó mucho y perdí la relación con el entrenador”. Mientras Paul Pogba presenciaba desde el banquillo como el medio formado por Ji-Sung Park y Rafael claudicaba 2-3 ante el Blackburn, su cabeza tomaba una decisión que transformó su futuro y el del club, un United que ahora le anhela a toda costa.

Ahora ese proyecto de futbolista que se fue en 2012 es el mayor objeto de deseo de Jose Mourinho, que le quiere como la joya de la corona en el United. 120 millones sería un golpe encima de la mesa para un club que quiere volver a sentirse grande no sólo en la cuenta bancaria. ¿Vale Pogba 120 millones? No, pero si se quiere construir algo a largo plazo y se necesita recuperar la ilusión parece entendible confiar en él. Además de los otros condicionantes para ese precio como su agente y su figura como márketing que también forman parte de esta negociación.