Eurocopa de Fútbol 2016

Portugal se hunde; Cristiano, también

El jugador del Real Madrid falla un penalti en un momento clave y vuelve a pinchar con su selección. Empate (0-0) de los lusos ante Austria que les complica su clasificación.

Cristiano Ronaldo se lamenta tras fallar un penalti.

Cristiano Ronaldo se lamenta tras fallar un penalti. Reuters

Bale, con un lanzamiento de falta, salvó a su Gales. Modric, con un disparo desde fuera, rescató a su Croacia. Los dos son jugadores del Madrid y estandartes de su selección. Cristiano Ronaldo también cumple esos parámetros. Pero el portugués, al igual que en el estreno de su selección, no lideró a su país. Al contrario. Falló. Y su Portugal lo pagó. [Narración y estadísticas: Portugal 0-0 Austria]

La estrella del Real Madrid, que llegó tocado a Francia, representó ante Austria la decadencia del fútbol en su país. Falló un penalti que dejó sin victoria a Portugal y con una situación incomoda, con solo dos puntos, sin conocer la victoria y peligrando su pase a octavos.

El partido tuvo un inicio fulgurante, con Austria creando peligro varias veces, sobre todo con un remate de cabeza de Harnik tras un centro de Marcel Sabitzer. Pero Portugal reaccionó bien. Cristiano estaba enchufado y con eso les valía a los lusos, pero les faltaba gol. Aunque todo eran jugadas aisladas, primero con un cabezazo de Nani, después con un centro de Guerreiro que encontró Ronaldo. Almer, el portero austriaco, acabó como estrella.

A pesar de que el meta del Austria de Viena apenas sabía jugar con los pies, paró todo lo que le llegó. Tuvo especialmente su momento de protagonismo cuando sacó dos acciones seguidas, primero en un mano a mano con Nani y después en un disparo lejano de Vieirinha. Portugal merecía el gol, pero estaba negado. 

A la selección austriaca poco se la podía pedir. Llegaron a la Eurocopa y eso era demasiado premio. Perdieron contra Hungría y por eso empatar ante Portugal es un éxito. Llegarán con opciones a la última jornada. Una Austria que se basa en Alaba, el lateral del Bayern que aquí juega de mediapunta. Acabó cambiado, porque en esa posición apenas aportaba.

En la Eurocopa de los partidos que se deciden en el tramo final, el guión estaba para que así fuera. En favor de Portugal. Y acabó pasando eso, en una misma película, pero con un actor que se encargó de torcer el guión. Porque a los lusos le llegó su gran oportunidad al final, pero la desaprovecharon.

Sin Quaresma en el campo, al que el seleccionador Fernando Santos quitó, obviando que es de lo poco desequilibrante que tiene su equipo, Portugal no bajó el ritmo, pero sí las ideas. Quien si entró en el terreno de juego fue un desesperante Eder, la única solución que tiene de ataque Portugal. Y así les va.

Pero con todo eso, con una selección venida a menos y sin ideas, y con un paupérrimo juego, a Portugal le llegó su momento. Pero no lo aprovecharon. A falta de diez minutos, el defensa Hinteregger agarró en el área pequeña a Cristiano, preparado para rematar. El penalti era muy claro. Lo que no se esperaba era que la gran figura de la Eurocopa lo fuera a fallar. Lo remató como Juanfran en la final de la Champions: al mismo palo. Era la imagen de la noche, un momento que hará mucho daño en el futuro al jugador del Real Madrid.

Cinco minutos después sí marcó Cristiano, pero se lo anularon. Estaba en fuera de juego. Eso hacía todavía más agónica el empate, que sabe a derrota, de Portugal. Y todo ello estaba representado en al cara de Cristiano, que no se salvará de las mil y una críticas, todas ellas con razón, tras otro pésimo partido con su país.

A la Eurocopa 2008, hace ocho años, Portugal se presentó con la pareja de centrales Pepe-Carvalho. La misma de ahora. Allí también estaban Nani, Quaresma, Rui Patricio, Joao Moutinho y, por supuesto, Cristiano Ronaldo. Todos ellos siguen, como si no cumplieran años, mostrando un problema en esta selección que volvió a dejar claro que poco tiene que decir en el torneo. No hay cambio generacional, la columna vertebral sigue siendo la misma que la de hace muchos años y sus fracasos, los mismos.

Portugal tenía, entre las selecciones favoritas, el grupo más fácil, con las débiles Austria, Hungría e Islandia. Ante los nórdicos, empató (1-1). Ante los austriacos, también (0-0). Les queda ahora Hungría, la sorprendente líder del grupo. Demuestra lo que mencionábamos, una falta de proyecto, de jugadores, de idea, de renovación. Desde un limitado seleccionador hasta un delantero fallón. Todo se basa en Cristiano. Y cuando Ronaldo no está (y encima falla) esta selección se diluye.